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Cubierta del libro original.Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia

'Las aventuras del caballero Cristalián': primera novela de caballerías escrita por una mujer

Clásico caballeresco del siglo XVI adaptado para jóvenes lectores, que rescata la obra pionera de Beatriz Bernal, primera novelista en lengua española

El libro original de Beatriz Bernal, escritora vallisoletana del siglo XVI, llevaba un extenso y fantástico título propio de la época, Historia de los invictos y magnánimos caballeros don Cristalián de España, príncipe de Trapisonda, y del infante Luzescanio su hermano. Sabemos que esta obra no pasó desapercibida para los lectores de la época, incluido el propio Cervantes, y pronto fue conocida como Don Cristalián de España o, simplemente, El Cristalián.

Ilustraciones de Eugenia Ábalos. Anaya (2025). 152 páginas

Las aventuras del caballero Cristalián

Beatriz Bernal

En una elegante edición en tapa dura, Arboleda, editor de la novela a partir de la edición de 1587, ha seleccionado fielmente dos de las primeras aventuras de Cristalián: aquellas en las que se forma como caballero y conoce a su dama, la princesa Penamundi. Esta novela caballeresca se publicó por primera vez en 1545 por la muy desconocida escritora Beatriz Bernal, que la entregó a sus editores de forma anónima. Ya en el año 1587 su hija consiguió publicarla de nuevo con el nombre de su madre.

Se trata de un libro de caballerías lleno de aventuras y sucesos mágicos, y la presente edición se convierte en una pequeña y valiosa muestra de la enorme imaginación y talento de su autora. Como no podía ser menos, no le falta ni un detalle para estar a la altura del resto de novelas de caballerías que proliferaban en la época y a las que parodió de forma magnífica nuestro ilustre Miguel de Cervantes en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. En esta obra se hace mención precisamente al imperio de Trapisonda, corona que pretendía, como poco, don Alonso Quijano cuando decide convertirse en caballero andante.

El valiente príncipe Cristalián, sin temer nunca a nada, se enfrenta a terroríficos y gigantes dragones, así como a encantamientos que tendrá que solventar a fin de rescatar a su amada familia del misterioso Palacio Bramador, donde están recluidos y raptados. Lo acompañará su fiel escudero Libanor, su caballo Flordelid, la espada Filandia y su armadura antiencantamientos. Pertrechado así de una armadura mágica, como la de Aquiles, y de una espada invencible, como la del Cid, se nos presenta el protagonista con todos los tópicos y características propias de los héroes de caballerías.

El joven Cristalián es reflejo del Amadis y, como él, luce inteligente, hermoso y prudente y sabio. Descubrirá el lector que no faltan elementos sobrenaturales, sabios y hechiceros, raptos y vaticinios que, con toda seguridad, le harán recordar los cuentos populares de los hermanos Grimm y las rocambolescas historias de las antiguas novelas bizantinas.

Esta cuidada edición juvenil acerca este tesoro literario a lectores de todas las edades a partir de doce años, con un lenguaje accesible y evocador. Quienes la tengan entre sus manos encontrarán dos episodios de la novela de Bernal en un texto adaptado con riguroso respeto al original. Contamos, además, con las bellísimas y sugerentes ilustraciones de Eugenia Ábalos que ofrecen vida a cada aventura. La edición acaba con un epílogo histórico que contextualiza la importancia de la narradora vallisoletana, firmemente defensora de la capacidad de la mano femenina para escribir.

De esta forma, esta preciosa edición se convierte, desde mi punto de vista, en una valiosa muestra de la enorme imaginación y talento de su casi desconocida autora y también en una importante lectura que sería muy bueno dar a conocer a los más jóvenes. Personalmente, como lectora adulta, he disfrutado muchísimo acercándome a las aventuras del intrépido caballero en esta reciente edición.

La novela, que creo que podría leerse fácilmente en los cursos de Educación Secundaria Obligatoria dentro del temario, junto a Cervantes y los autores masculinos de la época, combina aventura épica y valor histórico. Así mismo, desprende importantes valores entre los jóvenes, como la amistad, el amor filial y la importancia de la familia, la importancia del aprendizaje, así como la solidaridad, el compañerismo y la generosidad en nuestra forma de actuar antes las vicisitudes que la vida nos va poniendo por delante.

Beatriz Bernal consiguió romper todas las barreras de su época para convertirse en la primera novelista en lengua española, por lo que me parece precioso este homenaje de Anaya hacia su persona y su obra, que se puede complementar, además, con la divertidísima lectura de otra reciente novela infantil en la que se exalta a la escritora y su obra, Una librería en el bosque, cuyo autor es el ya mencionado Arboleda. Termino señalando y recalcando que más de cuatro siglos después, esta extraordinaria narración de caballerías protagonizada por Cristalián sigue cautivando con su imaginación desbordante y su ingeniosa narrativa.