30 de enero de 2023

Otis Redding en el festival de Monterrey en junio de 1967, unos meses antes de morir

Otis Redding en el festival de Monterrey en junio de 1967, tan solo unos meses antes de morirGTRES

Otis Redding, el Elvis negro que logró el único número uno de su historia después de muerto

Se cumplen 55 años de la prematura muerte en accidente de avión del «rey del soul», la estrella que apenas empezó a brillar se apagó

Otis Redding murió a los 26 en un accidente de avión como Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper ocho años antes. Aquel día lo llamaron «El Día que murió la Música». El día que murió Otis Redding, el 10 de diciembre de 1967, cuando su avioneta (una Beechcraft, la misma marca que la de Buddy Holly) se estrelló sobre el lago Monona por causas desconocidas, solo Ben Cauley, uno de los miembros de su grupo de entonces, The Bar Kays, logró salvarse agarrado a uno de los asientos del aparato.
En su adolescencia, cuando dejó el colegio para ayudar a su familia, se vio invadido por la personalidad de Little Richard, con cuyo grupo, The Upsettes, empezó a cantar. Más adelante, antes de los veinte, se unió a los Pinetoppers como secundario y chico para todo, una suerte de grumete a bordo, mientras ganaba concurso tras concurso de canción en su Georgia natal. Llegó a ganar quince veces el mismo certamen y ya no le dejaron presentarse más.

'The Dock of the Bay'

El prodigio hambriento y en apuros necesitaba el golpe de suerte de toda estrella, y este le llegó cuando llevó en coche al guitarrista Johnny Jenkins, líder de los Pinetoppers, a grabar a los estudios Stax. Como sobraron minutos de grabación, a Redding le permitieron cantar dos canciones, una de ellas These Arms of Mine, su primer éxito. A partir de entonces el grumete y cantante de fortuna comenzó a dirigir su propia nave, que apenas alcanzaría a navegar un lustro.
Por esta razón, poco se sabe de la carrera y la vida de Redding, cuyo primer álbum se lanzó dos años después, en 1962, de aquella grabación sobrevenida y fundamental. Casi cabe continuar por el final. Solo tres días antes de morir terminó de grabar (Sittin' On) The Dock of the Bay, la canción que se convirtió en su único número uno y en uno de los mayores hitos del pop, porque Redding había superado definitivamente el soul con su voz preciosa y poderosa en el festival de Monterrey hacía tan solo unos meses.
Estatua de Otis Redding en el parque Gateway, en Macon, Georgia

Estatua de Otis Redding en el parque Gateway, en Macon, Georgia

Antes de eso Redding escribió y grabó docenas de canciones y actuó sin parar. Lo que ocurrió es que el periodismo musical estaba aún en en ciernes. El primer número de Rolling Stone se estrenó apenas un mes antes de su muerte, y su única entrevista relevante se publicó en la revista de fans Hit Parader. En Otis Redding: An Unfinished Life, el autor Jonathan Gould trató de unir las piezas con las personas que le conocieron y le admiraron. Realmente fue un Elvis negro que se llevó el góspel al rock & roll, un caso parecido, por otras razones, al de Chet Baker, el Elvis del jazz y la trompeta.

Las tres noches del Fillmore

En el mítico Summer of Love de Monterrey actuó con Jimmy Hendrix, The Who y Janis Joplin. A partir de entonces la cantante angelina no se perdió una actuación de su nuevo ídolo. Contó el promotor Bill Graham que las tres noches del teatro Fillmore en San Francisco fueron los mejores conciertos de toda su vida, tres noches en las que Joplin acudió varias horas antes para asegurarse el mejor lugar entre el público.
Jon Landau, quien fue representante, entre otros, de Bruce Springsteen, dijo que Otis Redding fue el nivel más alto de expresión que había alcanzado hasta ese momento el rock & roll. El Elvis que no tuvo ni el tiempo ni los medios para mostrarse.
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