Mick Jagger (junto a Marianne Faithfull) en los 60
Mick Jagger cumple 80 años: bisabuelo, abuelo, padre, hijo y hasta «madre» del rock
Estrella de la música desde sus inicios, la figura del mítico cantante de los Rolling Stones no para de crecer después de siete décadas sobre los escenarios
Como si no pasaran los años, o como si más bien los saltaran con una plenitud física y mental asombrosa, Mick Jagger, líder de los Rolling Stones, sigue la estela de Paul McCartney (y de otros colegas de edad provecta), su rival y amigo desde hace seis décadas, en este Grand National rockero de cumplir años, muchos, en plenitud. De la contracultura a la cultura, de los excesos al mindfulness, de la London School of Economics a fundar la banda más longeva y famosa (junto a los Beatles) de la historia, hay historia viva, vivísima, en la figura inmarchitable de Sir Mick, al que planean sus no tan frescos compañeros, Keith Richards y Ronnie Wood (pero en la carretera, sin perderle el paso) dedicarle un disco nuevo con la colaboración de McCartney y del exRolling Bill Wyman.
Los Rolling Stones en los 60
Acaba de terminar Jagger su enésima gira al filo de las ocho décadas (sin el batería Charlie Watts, el único miembro original, si se exceptúa a Brian Jones, fallecido en 1969, que no ha resistido al tiempo) y no parece que vaya a ser la última. Niño de escolanía, conoció a Keith Richards a los 7 años en su escuela en Dartford. Más tarde se cambió de colegio y no volvió a encontrarse con Richards hasta una década después, por casualidad en un andén donde re-empezó la historia de los Rolling Stones que aún no eran los Rolling Stones, aunque ya estaban dentro de una canción de Muddy Waters.
Mick Jagger con los Rolling Stones durante un concierto en los 70
El club Marquee de Londres vio la primera actuación de ese nombre que se estrenó versionando canciones de artistas estadounidenses, con las que alcanzó el número uno en las listas británicas, hasta que comenzó a escribir sus propios temas. Escribieron para otros y cuando lo hicieron para ellos también alcanzaron el número uno. Era 1963 y los Beatles ya eran el grupo más famoso del mundo. Dos años después (I Can't Get No) Satisfaction les colocó muy cerca en altura de los de Liverpool, aupados también por el ansia de pelea de la prensa, similar a la que 30 años después organizaron con Oasis y Blur.
Mick Jagger durante un concierto en los 80
La vida paralela de los ídolos del rock se convirtió en alimento de los tabloides, que aumentaron su fama mundial con sus escándalos y problemas ciertos con las drogas que no logró superar Brian Jones, quien se ahogó en su casa en raras circunstancias después de abandonar el grupo. Con los 70, Jagger se pintó los ojos que miraban al glam que representó quizá como nadie David Bowie. Fue la época de la llegada de Ronnie Wood (ex Faces, la banda de Rod Stewart) y de los discos Sticky Fingers o Exile on Main St.
Mick Jagger durante un concierto en 2006
Los 80 vieron su estreno como cantante en solitario. Una carrera que alcanzó hasta cuatro discos de éxito notable, aunque no tanto como el que obtuvo como cantante de los Rolling. Colaboraciones con otros artistas y singles esporádicos que anticiparon la época de las grandes giras y las grandes ganancias que se extienden ya por tres décadas de llenos mundiales tras la reconversión personal, física y mental de Jagger, que dejó atrás las drogas para sustituirlas por el yoga, la alimentación cuidada y la meditación. Solo en marzo de 2019 tuvo que ser intervenido de un problema en el corazón, pero solo en seis semanas retomó la gira que había tenido que interrumpir.
Mick Jagger y su novia y madre de su último hijo, Melanie Hamrick, el pasado junio
Coleccionista de arte, productor y también actor intermitente, lo que nunca fue intermitente fue su vida amorosa. Se casó dos veces y fue padre de ocho hijos de cinco relaciones diferentes, el primero nació en 1970 y el último en 2016, cuando Jagger contaba con 73 y cuando ya hacía dos años que era bisabuelo. El bisabuelo, abuelo, padre, hijo y hasta «madre» del rock, según dijo Bowie: «Creo que Mick Jagger estaría asombrado si se diera cuenta de que para muchas personas no es un símbolo sexual, sino una imagen maternal», el mismo Bowie que soñaba en los sesenta con ser el Jagger de alguna de sus muchas bandas antes de convertirse en Ziggy Stardust y todas esas estrellas en solitario.