«Los obispos deberían mojarse más al hablar de política»: la petición a contracorriente de la Zona Antiwoke
«Los obispos deberían mojarse más al hablar de política»: la petición a contracorriente de la Zona Antiwoke
Álex Navajas y José Antonio Méndez desmontan un nuevo tópico de la cultura woke: la Iglesia no debería hablar de cosas relacionadas con la vida pública, sino limitarse a rezar y a practicar la caridad.
No falla: cada vez que la Iglesia se pronuncia en asuntos como la inmigración, el aborto, la eutanasia, la educación o la defensa de la familia, hay voces que reclaman su silencio. Y no sólo desde la izquierda política, también en ocasiones desde la derecha.
El motivo, tal y como recuerdan Álex Navajas y José Antonio Méndez, es que «la voz de la Iglesia resulta incómoda» porque no se pliega a las ideologías, ni ante el discurso dogmático del materialismo ateo –que está presente en todo el espectro parlamentario–.
Eso sí: los dos arietes del wokismo reclaman «mayor libertad, mayor audacia y mayor coraje» dentro de las propias instancias eclesiales para «iluminar la política» con la luz del Evangelio y del Magisterio. Sin complejos, y sin caer en lugares comunes.