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Rodri Hernández, en una imagen de archivo

Rodri Hernández, en una imagen de archivoAFP7 vía Europa Press

Rodri consigue que su precio sea de 45 millones más bonus para que el Real Madrid cambie de postura

Vamos a ser muy claros. Cucurella espera que su amigo Rodri remate el título compartido como campeones del mundo siendo su compañero en el Real Madrid. Bernardo Silva, con quien discutió en el duelo frente a Portugal, puede tenerlo también como compañero en el Bernabéu después de serlo en el Manchester City. Carvajal, Joselu, Gonzalo, que han vivido con Rodri en concentraciones de la selección española también hablan muy bien de él. El Real Madrid conoce todo esto. El madrileño siempre ha dicho a todos que deseaba fichar por el Real Madrid. Su mensaje era muy claro. El club blanco piensa que el componente emocional es claramente favorable, pero el deportivo no lo es.

La dirección deportiva madridista argumenta que no es un futbolista que necesite el equipo, porque su estilo brillante se basa en la posesión del balón y el Real Madrid no realiza un juego tan horizontal y ejecuta un fútbol más directo. Dicho esto, Mourinho estaría encantado de tenerlo. Ese es el debate que se extiende a todos los estamentos del club, arriba y abajo. Dentro de Valdebebas, desde el cuartel general del césped, casi todo el madridismo ama a Rodri. Lo pide, lo quiere. Entienden la posición puramente técnica y empresarial, pero el capítulo sanguíneo dice todo lo contrario. ¿Qué hacemos? Esta es la cuestión.

Un profesional de Valdebebas lo relata en la distancia corta con sinceridad: «Tengo toda la esperanza de que al final venga». Esta declaración explica perfectamente la disquisición interna. Todos entienden el estudio puramente futbolístico del caso. Rodri tiene 30 años, ha estado 150 días de baja la última temporada, se preparó especialmente para lucir en el Mundial y su forma de jugar no casa exactamente con la idea de Mourinho. Verdad, cierto. Pero fíchalo. Esa es la discusión.

Es un «tuya o mía» que decanta Mourinho con su deseo de tenerlo en su plantilla. Claro que lo quiere. Formaría un dúo de pivotes con Tchouaméni y el madrileño. Sería perfecto. Ficharlo. Esa es la pelea argumental. Aunque Rodri no sea el futbolista idóneo de la forma futbolística de Mourinho, el centrocampista se adaptaría perfectamente y sería un líder indiscutible.

El Real Madrid se mantiene firme, pero el aspecto sanguíneo y emocional lo gana Rodrigo por goleada, apoyado por un madridismo entregado a él, dentro y fuera del club: es español, es madrileño, es más madridista que nadie y quiere jugar por fin en el equipo de sus amores después de hacerlo en el Atlético y en el City, a los que está muy agradecido. Especialmente a Guardiola, por creer en él y hacerlo un grande. Pep exigió al City hace siete veranos que pagaran los 70 millones de cláusula al Atlético y el madrileño se convirtió en el eje triunfal del conjunto azul durante estas siete temporadas. Ganador de una Champions con gol suyo, obtuvo el Balón de Oro hace dos años, meses después de romperse la rodilla.

El colofón de una carrera fulgurante es que con España ha conquistado la Liga de Naciones, la Eurocopa y el Mundial. Y a escala individual es fundamental destacar que en las tres competiciones ha sido elegido el mejor futbolista. Ahora aspira a conseguir su segundo Balón de Oro. Rodri lo reúne todo para ser fichado. No «pega» con Mou, pero fíchalo ¿O si pega con Mou?

Ha hecho todo para venir al Real Madrid

El capítulo extraordinario de toda esta situación es que el madrileño ha hecho todo lo posible por venir al Real Madrid y eso lo valoran desde profesionales de la casa a los aficionados de la calle. Claro que el Real Madrid no va a fichar a todo el mundo que quiere venir al equipo blanco, porque entonces tendría que hacer cien mil equipos y mil estadios. El dato estratosférico es que quien hace todo lo posible por venir al Real Madrid es el mejor futbolista del Mundial y de la última Eurocopa. Quien quiere vestir de blanco es un claro candidato a conseguir su segundo Balón de Oro. Esto es el mundo al revés. Es una verdad que viste con mayúsculas la trascendencia de lo que significa el Real Madrid y subraya con minúsculas la humildad del mejor futbolista de la Copa del Mundo. Rodrigo Hernández lleva un año diciendo a sus amigos y jugadores del Real Madrid que quiere estar con ellos.

Antes de concentrarse con Luis de la Fuente declaró abiertamente que le gustaría venir a la casa blanca. Estuvo de baja los últimos meses en el Manchester City y se preparó específicamente para lucir en el Mundial y casarse de blanco. Precisamente esas ausencias en el club inglés son un capítulo de alerta para la dirección deportiva madridista. Ha faltado 150 días durante la campaña pasada. Pero el componente emocional y espiritual del madridismo olvida todas estas cosas y quiere a Rodrigo como sea. Por representar a España, por ser madridista, por decirlo y por hacer todo lo posible por cumplir el sueño.

Rodri Hernández, durante un partido en el Bernabéu

Rodri Hernández, durante un partido en el BernabéuEuropa Press

Desde dentro del club y desde fuera de la entidad el madridismo quiere que venga, quizá sin razón, pero es la verdad. Cientos y cientos de personas preguntan cada día si va a venir o no. Lo mismo hacían con Mbappé durante años. La diferencia es que en el caso de Rodri todos preguntan porque quieren que venga de manera incondicional. El Real Madrid lo sabe y alucina con un sentimiento general que se fundamenta en el éxito inolvidable de España en el Mundial. Psicológicamente, el madridismo anhela trasladar esta vivencia majestuosa con España y ver Rodri vestido de blanco ganando la Champions.

Quieren tener al jugador más madridista de la selección triunfal campando en el Bernabéu. Es una sensación que no tiene una lógica cartesiana pero el componente sentimental del fútbol supera cualquier valoración empresarial. Rodri y Cucurella juntos, de la selección campeona del mundo al Real Madrid. La vibración para el aficionado popular es inigualable irresistible. Y Rodri realiza la cuadratura del círculo para llegar al Bernabéu.

Rodri consigue un buen precio

Hay que ser muy francos y el Manchester City le ha hecho suculentas ofertas para renovar. Desea que continúe. Tiene un año más de contrato y este verano debe ampliar su ficha con los ingleses o ser traspasado, para que no se vaya libre dentro de once meses. El español ha dicho claramente que no quiere continuar y desea irse.

Guardiola era la razón principal que le retenía en Inglaterra y, tras irse el técnico, Rodri quiere cumplir el sueño de jugar en el Real Madrid, porque está en la treintena y vislumbra la última oportunidad. Es el momento clave y Rodrigo mueve todas las fichas para hacerlo.

El madrileño le ha pedido a su equipo que no ponga un precio caro, porque en enero puede firmar por cualquier entidad, y ha conseguido que su coste de traspaso sea 45 millones más cinco en bonus. Su intención es que el Real Madrid cambie de posición y vaya a por él.

Desde la prensa barcelonista quieren entorpecer el posible acuerdo y dicen que el Barcelona va a entrar en esta puja. Olvídense. Profesionales del fútbol dicen que es un invento de la prensa catalana. No hay nada. Quedan cuarenta días de mercado. La visión deportiva y empresarial frente al sentimiento irracional. O racional. Veremos quien vence.

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