Rodri Hernández, con el premio a mejor jugador del Mundial 2026
Rodri genera debate interno por su gran Mundial, pero el Real Madrid no tiene intención de ficharle
A nadie le amarga un dulce y a Mourinho le gustaría tenerlo, pero la dirección deportiva piensa que está en la treintena, su precio sube tras el Mundial y Güler y Bernardo Silva pueden llevar el timón
Mourinho pone firmes a los jugadores y les traslada que el Real Madrid va a ir a ganar los cuatro títulos
Madrileño y madridista. Rodrigo Hernández ha dejado muy claro, hablando y sin hablar, con gestos y con silencios, con aquiescencias que lo dicen todo, que ha esperado hasta hoy al Real Madrid para abandonar Inglaterra y firmar por el equipo que desea. Está en el epicentro del mundo. Es una de las figuras majestuosas del Mundial y está en la diana de los grandes clubes. Quiere dejar el Manchester City y ser contratado por otro equipo. Sobre todo por uno, el Real Madrid, al que se ha ofrecido sin tapujos.
La cosa está difícil. La dirección deportiva blanca no tiene intención de ficharle. Al menos de momento. La diatriba en el seno de la casa blanca es interesante. Estas situaciones se viven en muchos equipos a la hora de decir 'sí' o 'no' a un futbolista, y la discusión profesional trasciende a lo normal cuando se habla de un gran futbolista y de un gran club. La postura mayoritaria de la dirección deportiva madridista piensa que no hay que ficharlo.
Los argumentos son que Rodrigo es un centrocampista que ha sufrido una grave lesión de rodilla hace dos años, acaba de cumplir la treintena y, si se le ofrece un contrato por cuatro temporadas, puede ser que no rinda más de dos, porque las recaídas han sido su tónica en el Manchester City. Durante la campaña pasada ha faltado un total de cinco meses al sufrir cinco dolencias en diversos momentos del curso. En el Mundial no ha faltado nunca.
Su enorme rendimiento y el hecho de ser el tipo de futbolista que necesita el Real Madrid alimentan el debate en el cuartel general de Valdebebas y en la calle, donde el madridismo popular pide a gritos su fichaje con la intención de cambiar el pensamiento de la cúpula de la entidad. La posición ganadora de la dirección deportiva alimenta también su razonamiento empresarial en su precio. Rodri será muy caro tras triunfar en la Copa del Mundo. Y hay una idea superior que es la más discutida y discutible: piensan que 'no es necesario', porque su misión la pueden hacer Bernardo Silva y Güler.
Ese análisis suscita un combate de ideas interno. Hay posturas encontradas. Hay profesionales de la casa que reflexionan que a Rodri hay que ficharlo ya, porque sí es necesario. Crea el fútbol que necesita el centro del campo del equipo madridista. El debate es profundo.
Es un jugador diferencial
«Es una equivocación mayúscula descartarle y no ficharle», decía ayer un hombre del club, y de club, desde Valdebebas. Ese dilema es la controversia. Una bonita lucha dialéctica que levanta pasiones incluso a escala interna en el Real Madrid. El debate es de calidad porque quienes consideran que no es necesario y temen por su bagaje físico y su edad admiten que si tuviera 26 años lo ficharían ahora mismo sin mirar. Ese es el quid de la cuestión. Es un jugador idóneo al que le perjudica la triada sufrida hace dos años y el haber cumplido los treinta.
En este ámbito hay que reconocer el miedo de la empresa a acometer este fichaje. Hazard, Alaba, Mendy y Militao han sufrido lesiones importantes y nunca volvieron a rendir igual, para vivir más tiempo de baja que de alta con fichas muy altas. Militao sí ha vuelto a funcionar al máximo, pero disputó cinco partidos y volvió a caer. Ese es el temor. Los que defienden su contratación dicen que Rodri ha demostrado que está muy bien y que es imprescindible. La pelea argumental es soberbia.
El lector se preguntará qué piensa José Mourinho de todo esto. Algo tendrá que decir. Lo dice. Hablemos claro. El entrenador estaría encantado de contar con Rodri y quiere tener a Rodri. Expuesta la situación, el portugués actúa con mano izquierda y no presiona de manera atosigante para que se realice esta adquisición, porque ya se han ejecutado cuatro contrataciones y solicita también un segundo central. El técnico asume que quizá no pueda obtenerse todo. El jefe de la plantilla conoce de primera mano el análisis de la cúpula respecto al caso. Ha solicitado un organizador y el madrileño es el futbolista perfecto para lo que quiere. Pero los puntos en contra ganan el debate.
El mediocampista cumplió un 'pacto' no escrito. No negoció con ningún otro club antes de concentrarse con España porque esperaba al Real Madrid. Se propuso rendir al máximo en el Mundial, lucirse, ganarlo y esperar la llamada del cuartel general de Valdebebas. Ha demostrado su liderazgo como futbolista. Ha aprobado ese examen ante el mundo y ante el equipo blanco. Pero la llamada para negociar no se ha producido.
Rodrigo Hernández se marcha ahora de vacaciones con la asignatura pendiente de su futuro. Pablo Barquero, su hombre de confianza, su agente desde que tenía trece años, mide muy bien los pasos para tomar la decisión del golpe final de su carrera. Si el Real Madrid no llama a su puerta, tendrá que escuchar otras ofertas, pues el dilema es que estamos a finales de julio y no puede esperar a decidir en el ecuador de agosto, cuando todos los internacionales que han triunfado en el Mundial comenzarán sus pretemporadas.