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Los jugadores del Atlético de Madrid, en Anfield el pasado miércoles

Los jugadores del Atlético de Madrid, en Anfield el pasado miércolesEuropa Press

La obligación del Atlético en Anoeta para evitar que el ambiente se tense desde principio de temporada

El Atlético de Madrid ha tenido un inicio de temporada durísimo debido al calendario, que no le dará respiro hasta que llegue el primer parón de selecciones del curso. Los rojiblancos disputan este domingo su cuarto partido seguido lejos del Metropolitano, lo que está siendo una auténtica tortura, como ya les ha ocurrido lejos de casa en los últimos años. Comenzaron bien ganando en el Sánchez-Pizjuán (1-3), pero las derrotas en San Mamés (3-0) y Anfield (2-1) hacen que encontrar la victoria vuelva a ser cuestión de vida o muerte.

Llegan pues los colchoneros a Anoeta con la obligación de tener que ganar. Necesitan el triunfo para no descolgarse del todo en Liga, pues ya están a cinco puntos del FC Barcelona, líder de la competición y que no parece que vaya a pinchar mucho, por lo menos en este inicio de temporada. Por ello, el Atlético debe ganar en Anoeta, un territorio que en los últimos tiempos no se le ha dado del todo mal con dos victorias y tres empates.

El problema es que esta vez el Atlético necesita sí o sí ganar y además se presentará en San Sebastián sin Pablo Barrios, hoy por hoy su mejor futbolista. A ello hay que añadir todo el ruido que hay con Julián Álvarez, que fue titular en Anfield y dejó destellos de su calidad, pero que sigue lejos de su mejor nivel y además no parece estar enfocado al 100 % en el Atlético de Madrid. La situación sigue sin beneficiar a nadie.

Aun así, quien más cuestionado está siendo en estos momentos es Diego Pablo Simeone. Basta con darse un paseo por los aledaños del Metropolitano o por el bar de alguna peña para entender que el técnico argentino está discutido. Sigue teniendo sus defensores acérrimos, pero también una parte considerable de la hinchada tiene dudas con el Cholo. «No sería el fin si se marcha», relata un socio con más de 40 años de antigüedad.

La obligación de reinventarse

Es precisamente eso lo que obliga al Atlético a disipar ya de ya las dudas e irse al parón con pleno de victorias. Es decir, ganar en Anoeta a la Real Sociedad y la semana que viene hacer lo propio con Osasuna y Real Madrid, ambos en el Metropolitano. Y es que necesitan los colchoneros seguir confiando en su entrenador, que además está en su último año de contrato y su continuidad está más en duda que nunca en estos 15 años de Cholismo.

«Seguirá hasta que él quiera», es el mensaje que siempre han trasladado desde el Metropolitano cuando se pregunta por el tema, pero lo cierto es que los meses pasas y su renovación sigue sin llegar. Además en esta ocasión el Atlético ha hecho una inversión millonaria con la idea de acercarse de verdad a Real Madrid y Barcelona. Por eso este verano llegaron hombres como Grimaldo, Hjulmand, Kang in Lee o Cuti Romero. Dos años antes lo hizo Julián Álvarez y el verano pasado Álex Baena. Hablamos de campeones del mundo.

A todos ellos necesita encajarlos Simeone en un esquema que comience a funcionar, sobre todo ante los equipos de menor nivel que el Atlético, que ahora mismo en la Liga lo son todos menos Real Madrid y Barça. El tercero es el equipo rojiblanco con gran diferencia sobre los demás y de ahí que le toque demostrarlo. Es la misión que hay ahora en el club colchonero, pues el verano tan tenso ha provocado que los ánimos estén caldeados desde el día 1.

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