Fede Valverde, en un partido con el Real Madrid la pasada temporada
Mourinho ve en Valverde el gran líder y el capitán que necesita su Real Madrid
El entrenador adujo que el uruguayo era intransferible, le quiere como bandera de la lucha sin fin y será su extensión en el vestuario
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El Halcón del Real Madrid se convierte en El Halcón del vestuario. Federico Valverde celebró su vigésimo octavo cumpleaños con José Mourinho. Por fin trabajarán juntos. Para el portugués, Valverde es el ejemplo idóneo del futbolista que él quiere: lucha sin fin, carácter, resistencia, entrega, voluntad y sacrificio. Para el uruguayo este entrenador es su paradigma, porque sabe valorar la competitividad y el trabajo de un profesional. Por fin juntos.
Ambos unen sus caminos precisamente cuando Valverde toma posesión de la primera capitanía del Real Madrid, un puesto especial. Para el luso es perfecto. Federico es su mejor enlace con el vestuario. Un futbolista que entiende como nadie las características que el responsable de la plantilla quiere inyectar en sus jugadores. En sentido contrario, el uruguayo será el mejor transmisor emocional de las ideas del jefe del grupo, porque ambos conectan en sus virtudes. Los dos comienzan una nueva era.
El Real Madrid es claro en su filosofía. Cuando te ofrecen cien millones por un futbolista hay que escuchar esa oferta y trasladársela al jugador. El PSG preguntó con respeto hace unos meses que si la casa blanca deseaba traspasar al uruguayo después del grave enfrentamiento con Tchouaméni, ellos estaban dispuestos a negociar. Fue solo una mera pregunta. No hubo caso. Valverde expuso en el cuartel general de Valdebebas que nunca se iría del Real Madrid. Es el equipo de su vida. Mourinho puso la guinda: cuento con Valverde como un puntal de mí esquema. Y quiere también a Tchouaméni como otro talismán de la columna vertebral.
Federico Valverde es más madridista que nadie y no quiere escuchar posibles propuestas de transferencias, aunque le ofrezcan mucho más dinero. Nacido en Montevideo, para 'Fede' el Real Madrid era y es un ideal. El añorado José Emilio Santamaría, el uruguayo legendario del club, le aconsejó bien, aunque José Emilio siempre dijo que Valverde no necesitaba consejos porque supo desde el primer día lo que era el Real Madrid y su entrega casaba con el ADN de la entidad. Así los quiere Mou: identificados con estos colores.
El deseo de ser primer capitán
Hay una verdad que muy pocas personas conocían. Es tal el madridismo de Valverde que desde hace tiempo soñaba con ser el primer capitán del equipo de sus amores. Lo mascullaba desde hace tres años. La grave lesión de Carvajal y sus recaídas le permitieron ser capitán en el campo muchas veces. No era nada agradable portar el brazalete por esta circunstancia. Carvajal se ha marchado del Real Madrid y Federico Valverde ha pasado a ser el primer capitán.
Un rango que exige mucha personalidad y responsabilidad, porque eres el enlace entre el cuerpo técnico y el vestuario y hay que entender a las dos partes y hacer que la otra parte entienda a la primera. Su doble incidente con Tchouaméni hizo dudar en un primer momento de esta capitanía. Lo primero que hizo la entidad es que los dos limaran asperezas porque con un antagonismo de esta magnitud el uruguayo no podía ser el primer capitán. Todo se solventó en primera instancia. Ahora, Mourinho ha cogido el toro por los cuernos y ha dejado claro a Valverde que todo debe estar solventado.
Le quiere como un capitán integrador para que sea un interlocutor de verdad y detesta que haya fisuras de relación interna. El responsable del plantel también hablará con Tchouaméni cuando se integre a la plantilla dentro de unas semanas. Todo debe estar solucionado. El uruguayo quiere tener esa responsabilidad de ser el enlace del vestuario con el entrenador y ser el portavoz de la plantilla para superar cualquier problema o diferencia de criterio. No es fácil este puesto. El primer capitán da la cara por el grupo ante el técnico o ante la cúpula del club ante posibles conflictos.
José Mourinho da indicaciones a sus jugadores en su primer entrenamiento como nuevo entrenador del Real Madrid
El uruguayo ejemplifica el ideario de Mourinho, porque llegó al Real Madrid hace diez años por cinco millones de traspaso en edad juvenil, ascendió al primer equipo hace ocho y empezó de 'bedel' hasta acabar siendo un puntal de los esquemas de Zidane y de Ancelotti. Ese es el mensaje que el preparador portugués desea lanzar a la plantilla y que tiene en Valverde a su mejor exponente: aquí no hay titulares fijos y el puesto hay que ganárselo, como 'El Pajarito' hizo a lo largo de los años hasta transformarse en El Halcón.
Esa premisa la ha escuchado Arda Güler al comenzar a trabajar con Mourinho. El turco se encuentra en el momento clave de su trayectoria en la casa blanca. Lleva tres campañas en el equipo y es el momento de dar el paso adelante. Arda lo sabe: o madura como un futbolista importante para el Real Madrid o será traspasado el próximo verano. Mourinho les pone las pilas a todos.
Ampliación de contrato
Mourinho suscitará una competencia extrema entre sus pupilos. El primer capitán debe ser creíble en esta advertencia de régimen interno que da oportunidades a todos. Valverde puede exponer su trayectoria a los jóvenes como ejemplo. El uruguayo fue premiado en varias ocasiones con ampliaciones de contrato que le llevaron a firmar hasta 2029. Era un premio a su rendimiento. En un momento dado fue el jugador con un acuerdo más longevo en la plantilla, hecho que confirmaba la fe depositada en él. Su convenio acaba cuando tendrá 31 años. Sin prisa, pero sin pausa, la entidad estudia extenderlo por una o dos temporadas más. Es la confianza que Federico inspira. Para Mourinho es fundamental dentro y fuera del campo.