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Juan Ayuso celebra su victoria en la Tirreno AdriaticoEuropa Press

El ciclista que puede acabar con diez años de sequía española en las grandes vueltas

España lleva una década buscando al sucesor de Alberto Contador. El de Pinto ha sido el último ciclista español capaz de ganar una de las tres grandes carreras por etapas del calendario, el Giro de 2015. Es precisamente en Italia donde descansan las esperanzas de una afición que ve como Juan Ayuso ha pasado de promesa a realidad en los primeros meses de esta temporada.

Lo ha hecho ganando la prestigiosa Tirreno-Adriático y enfrentándose de tú a tú a Primoz Roglic en una Volta a Cataluña en la que terminó segundo. Todo un golpe en la mesa después de terminar 2024 envuelto en una importante polémica dentro del equipo UAE que tuvo como primera consecuencia su no participación en la Vuelta a España. Ayuso quiere ser protagonista y eso es difícil en un equipo liderado por el todopoderoso Tadej Pogacar y en el que comparte maillot con deportistas de la talla de Joao Almeida o Adam Yates.

Esa dura competencia en el seno de su escuadra convierten en una oportunidad única para el español el Giro de Italia. Llega en un momento de forma excelente y se sabe líder de un grupo de ciclistas de altísimo nivel que deberían arroparlo en los momentos importantes de la carrera. Necesita estar a la altura para mantener a raya las aspiraciones de un Almeida que también quiere galones y que ha ganado recientemente la Vuelta al País Vasco.

Duelo por la maglia rosa

Como empieza a ser habitual, la grande partenza del Giro se realizará en la vecina Albania. Allí todas las miradas estarán puestas en dos hombres: Juan Ayuso y Primoz Roglic. Ellos son los máximos favoritos a llevarse el trofeo Senza Fine tres semanas después en Roma. Sin embargo, no son los únicos candidatos porque en el pelotón se encontrarán hasta seis ciclistas que saben lo que es ganar una gran vuelta, incluidos Egan Bernal, Richard Carapaz o Jai Hindley, todos ellos con una maglia rosa en su palmarés.

El pulso entre Ayuso y Roglic es también generacional. El esloveno ya ha cumplido los 35 años y pedalea en el Red Bull-Bora en busca de un último gran triunfo. Por su parte, el catalán solo tiene 22 y tiene por delante una temporada para consolidarse en la élite del ciclismo internacional. Uno y otro ya han medido fuerzas este año en la Volta y 28 segundos separaron a uno del otro después de siete etapas.

Durante esa semana de competición se pudo comprobar la igualdad entre ambos y la gran baza del veterano de cara al Giro: Roglic sigue demostrando ser un gran finisher y la misma potencia que le ha servido para conquistar multitud de victorias a lo largo de su trayectoria le sigue valiendo para rascar tiempo a sus rivales en los metros finales de cualquier etapa. Si Ayuso quiere imponerse no puede dejarlo todo para el último kilómetro.

Los finales clave

El Giro ha conseguido mantener parte de su esencia en estos años en los que las carreras de tres semanas han optado por reducir el kilometraje de las etapas. La ronda italiana mantiene en 2025 hasta siete jornadas por encima de los 190 kilómetros de recorrido. Tres de ellas son de alta montaña y sus carreteras están llamadas a ser juezas de la prueba.

Esas jornadas de gran desnivel serán clave para medir la fuerza de Ayuso y Roglic, pero también de sus dos equipos, ambos de grandísimo nivel y con gregarios de auténtico lujo. En principio, la montaña decidirá en una competición en la que la contrarreloj volverá a ser menospreciada con solo dos etapas que apenas suman un total de 42 kilómetros de esfuerzo individual. Pocos para hacer grandes diferencias salvo sorpresa mayúscula.

Sin embargo, el verdadero peligro para el español se encuentra en una serie de finales que recuerdan al estilo de la Vuelta a España. El Giro ha programado varias etapas que terminan en los conocidos como «muros», es decir, cuestas breves, con importante desnivel y en cuya cima se sitúa la meta. Como ya hemos dicho, un terreno en el que Roglic domina y en el que puede hacer importantes diferencias de cara a la general.

Por si fuera poco, en un intento por modernizar la competición y apostar por la velocidad, el Giro inaugura en 2025 el «Kilómetro Red Bull». Esta evolución de los clásicos sprint intermedios repartirán 6, 4 y 2 segundos de bonificación en la general en 19 de las 21 etapas de la prueba. En una época en el que los ganadores se deciden por un puñado de segundos, quién sabe si no veremos a alguno de los líderes pelear por este pequeño botín.

El escenario está preparado, los contendientes afilan los cuchillos y entre ellos Juan Ayuso desembarca en Italia con la intención de conquistarla. Dentro de tres semanas sabremos si la sequía española llega a su fin o si tendremos que esperar a que él u otro consigan coger el testigo de Alberto Contador y ganar en una de las tres grandes del ciclismo.