Un saltador de esquí, en una imagen de archivo
Acusan a los saltadores de esquí de inyectarse ácido hialurónico en el pene para generar ventaja competitiva
El diario alemán Bild aseguró que algunos saltadores se inyectaron este ácido en la zona del miembro viril con el objetivo de ganar aerodinámica en los trajes
Las cinco medallas que ha conseguido España en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno
Los Juegos Olímpicos de Invierno, que se inauguran oficialmente en apenas unas horas, ya están viviendo su primera gran polémica cuando ni siquiera ha empezado la lucha por las medallas, el bien más preciado con el que sueñan todos los deportistas que han acudido a Milán-Cortina para representar a sus respectivos países.
La disciplina que se ha visto afectado ha sido la de los saltos de esquí. Según informó el diario alemán Bild, algunos deportistas se inyectaron ácido hialurónico en el pene con el objetivo de conseguir que las medidas del traje que llevan sean algo menos justas y, por ende, poder saltar más lejos.
Los estudios han determinado que a mayor superficie más tiempo en el aire y, por lo tanto más distancia. Y el ejemplo claro de todo esto es que por cada dos centímetros de superficie ganados, el saltador avanza 5,8 metros más, una distancia que podría ser definitiva a la hora de conseguir subir al podio.
Este ácido que se inyectan en el pene provoca un aumento espontáneo del miembro viril en uno o dos centímetros de circunferencia. El problema es que este tipo de pinchazos pueden llegar a ser peligrosos. «Es algo que se puede conseguir con ácido hialurónico o parafina, sí. Pero está contraindicado médicamente, puede tener riesgos», comentó el doctor Kamram Kain en el reportaje publicado por Bild.
El tema no ha estado exento de polémica y, tras todo el runrún generado, la Agencia Mundial Antidopaje ha anunciado que investigará este tipo de inyecciones para averiguar si se ha hecho de forma premeditada. «No tenía constancia de ningún detalle problemático en los saltos. Si sale algo a la superficie se investigará», prometió el polaco Witold Banka, presidente de la AMA.
Lo que está claro es que, a partir de ahora, todo se va a mirar con lupa. Eso sí, conviene recalcar que no es la primera vez que sucede algo así. Los saltadores noruegos Marius Lindvik y Johann Andre Forfang reconocieron que manipularon los trajes para obtener ventaja competitiva y aceptaron una sanción de tres meses. La polémica está servida.