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El LIV Golf pende de un hilo y necesita reunir 300 millones para sobrevivirAFP

La superliga saudí de golf afronta un mes decisivo y necesita reunir 300 millones para sobrevivir

LIV Golf afronta este agosto un mes trascendental para saber si puede contar con nuevos inversores que permitan mantener con vida el circuito la próxima temporada ante el agujero que deja el fondo soberano de Arabia Saudí (PIF, por sus siglas en inglés) tras su decisión de retirarse del proyecto multimillonario que creó en 2022.

El reloj corre en contra de la directiva de LIV puesto que el curso se cierra a finales de agosto con la prueba por equipos en Michigan después de los dos torneos individuales, que la precederán: Nueva York, a partir de este jueves, día 6, e Indianápolis, del 20 al 23.

El consejero delegado del circuito, Scott O'Neil, necesita poner sobre la mesa nuevos inversores para aplacar el nerviosismo de los jugadores ante lo que pueda suceder en 2027.

Desde que irrumpió en el tablero mundial del golf, el PIF ha destinado más de 5.200 millones de dólares (unos 4.500 millones de euros), un maná de petrodólares que atrajo a estrellas como el español Jon Rahm o el estadounidense Bryson DeChambeau y que ha cerrado ante el reajuste de prioridad del régimen saudí.

O'Neil se reunió con los jugadores hace diez días en el Reino Unido, sede del anterior torneo, para mantenerlos al tanto, pero sin concretar qué va a ocurrir y sin que la liga haya hecho algún pronunciamiento oficial desde hace varias semanas.

Jon Rahm emocionado tras la victoria en el Liv Golf de Hong Kong AFP

«Sé lo suficiente sobre la situación y soy optimista respecto al futuro. Nos han informado de muchas cosas. Hay cosas que aún están por hacerse, hay proyectos en marcha y un proceso en curso. Quizá nadie sepa cómo va a terminar en este preciso momento, así que no hay nada en lo que basarse al respecto. Pero no siento que me estén ocultando nada», explicó el veterano jugador Lee Westwood tras la cita con O'Neil.

El chileno Joaquín Niemann, una de las estrellas de la liga, también se mostró esperanzado: «Siempre intentan informarnos y mantenernos al tanto de lo que hacen. Y nosotros siempre buscamos retroalimentación sobre nuestras opiniones y sugerencias para mejorar el producto y, con suerte, ofrecer algo aún mejor para el próximo año. Que esta liga continúe y siga siendo valiosa para el mundo del golf».

Sin embargo, a estas voces se unió la de Martin Kaymer, ganador de dos majors, quien desveló que la final por equipos de Michigan corre peligro. «Altamente imposible», alertó el golfista alemán.

Las informaciones publicadas sobre LIV por algunos medios en los últimos días han sido dispares, al hablar desde la posible reconstrucción tras admitir su quiebra a un acuerdo con inversores por valor de entre 250 y 300 millones de dólares para salvar al menos la próxima temporada con una liga más reducida en lugares donde ha tenido mayor acogida, como Sudáfrica, Australia o Corea.

También se ha especulado sobre la suspensión de la final de Michigan, lo que sería un mal síntoma después de que el LIV haya hecho de los equipos una de sus señas de identidad desde su nacimiento.

Ya se canceló el torneo de Luisiana (Estados Unidos), que iba a celebrarse a finales de julio, sin haberse reprogramado, lo que supuso un primer aviso serio sobre las opciones del circuito de sobrevivir.

La todavía liga saudí recibió un jarro de agua fría hace dos semanas cuando se dio a conocer la alianza entre los dos grandes circuitos, el PGA Tour estadounidense y el DP World Tour europeo, con el asiático hasta 2029 para establecer sinergias.

El Asian Tour ha actuado en los últimos años como muleta de LIV para integrarse en el sistema y que sus torneos recibieran puntos para el ranking, lo que empezó a computar esta temporada.

El pacto con los dos circuitos 'rivales' de LIV se ha interpretado como un cambio de estrategia del tour asiático fruto de la debilidad de su hasta ahora socio.

El último mensaje de O´Neil fue el pasado 9 de junio en una entrevista con la CNBC, en la que afirmó que LIV tiene «la base construida» y que se sienten «alentados por la respuesta recibida de los posibles inversores». «Estamos totalmente centrados en encontrar y asegurar socios a largo plazo que crean en nuestra misión de impulsar el golf a nivel mundial. Es una rentabilidad increíble si invierten en este negocio», sostuvo el director deportivo, quien siempre ha esgrimido la vocación mundial de LIV y el que los jugadores forman parte del negocio a ser propietarios de los equipos.