Fundado en 1910

Matthew Brennan celebra la victoria de etapa en LorcaAFP

Brennan se convierte en el indiscutible rey del sprint de la Vuelta y Enric Mas mantiene el liderato

La Vuelta ha encontrado en el británico Matthew Brennan (Visma Lease a Bike) al rey del esprint en la presente edición tras una nueva exhibición que le dio el triplete en la undécima etapa disputada entre Cartagena y Lorca, de 151,3 km, jornada de transición que mantuvo al frente de la general al español Enric Mas.

Manosque, Roquetes y Lorca son las metas que han presenciado el espectáculo de ver ganar al joven nacido hace 21 años en Darlington, un fenómeno de la velocidad que ya tiene 21 victorias en su palmarés, 10 de ellas esta temporada. Cumplió el pronóstico que le daba como favorito rubricando un enorme trabajo del Visma, remolcado por Laporte y, sobre todo, Wout Van Aert, auténticos lanzacohetes.

Brennan alzó los brazos con autoridad, sobrado, poderoso, por delante del francés Bryan Coquard (Cofidis) y del belga Jordi Meeus (Red Bull) en una jornada calurosa que se cerró con un tiempo de 3h.17.18, a una media de 46,8 km/hora. Y sin cambios en la general.

Enric Mas defendió con éxito el maillot rojo en el tercer capítulo de líder. Lleva el mando de la Vuelta ante la jornada de alta montaña de Velefique y Calar Alto, donde espera la batalla de los favoritos. De momento el ciclista balear cuenta con 1.18 minutos sobre Roglic y de 1.39 respecto a Felix Gall.

Volvió el calor sofocante en un día para el famoso guión de escapada-control-final al esprint habitual en las llamadas etapas de transición. Asomando la montaña almeriense los favoritos se guardaron, sus equipos dejaron hacer a los rebeldes y facilitaron el objetivo de llegar a la última gestión por velocidad en Lorca.

De inicio de apuntó a la aventura el fugitivo oficial de la Vuelta, Sinuhé Fernández, el asturiano del Burgos Burpellet que parece tener alergia a rodar en el pelotón. Se le unieron Domen Novak (UAE), Hayter (Soudal Quick-Step), Covi (Jayco). Siempre a raya por el Visma de Brennan y el Cofidis de Coquard, sufrieron los efectos del viento, que alteró los ánimos entre la marabunta.

A 90 km meta apretó el viento y se formaron abanicos. Fin de la fuga. El grupo sufrió cortes, pero los favoritos estuvieron atentos para entrar en el primer grupo. Eolo dejó de soplar, se recobró el orden y de nuevo hubo voluntarios para intentar alguna locura.

Ethan Hayter, siempre inquiero, y Warbasse (Tudor) abrieron hueco hasta el ascenso al único puerto del día, el Alto de Aledo (3a, 9,5 km al 4,2). A 6 de la cima fueron absorbidos por el pelotón. Visma y Cofidis seguían dando muestras de sus intenciones. Brennan dijo en la salida de Cartagena que la etapa le venía a la medida.

No ha sopaldo el viento, no pudimoes pasar a la accion, nos defendemos bien con el viento, me gusta esa modalidad y disfruto. Mañana con seguir con el maillot estaria bien...

Si Brennan trabajó para lanzar a Van Aert en la meta de Elche de la Sierra, esta vez el clasicómano belga se empleó para apoyar a Brennan. En la cima del puerto pasó Van Aert frente por delante del líder de la montaña, el colombiano Santiago Buitrago.

Hasta meta 26 km de llano, aptos para volar. Comenzaba una nueva etapa con todo por resolver. De nuevo Visma organizó la aproximación a Lorca conectando toda su maquinaria al frente. El dominio Van Aert y compañía encontró contestación por parte del Cofidis de Coquard y de los noruegos del Uno X, pero ambos equipos incapaces de imponer su treno.

Visma desplegó su estrategia para el esprint desde lejos. Van Aert despejó el camino, Laporte tensó para poner a su rueda a Brennan, y el británico explotó para celebrar su tercera victoria. El rey del esprint se puso la tercera corona en Lorca.

Velefique y Calar Alto, gran cita para los favoritos

La duodécima etapa entra en la montaña almeriense con el recorrido entre Vera y Calar Alto, de 166,6 kilómetros, una de las citas clave de la presente edición. Un verdadero examen con el encadenado final con Velefique y Calar Alto, con la meta a 2.100 metros de altitud después de una subida de 16,9 km al 5,6 de media con máximos al 18.
Como aperitivos de la jornada los altos del Cabecico (3a), Cóbdar (3a) y el Collado García (2a), idóneos para los que se animen a una fuga. Cita importante para los hombres de la general.