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Sergio Scariolo, head coach of Real Madrid, gestures during the Spanish League, Liga ACB Endesa, basketball match played between Real Madrid and Unicaja Baloncesto at Movistar Arena pavilion on December 28, 2025, in Madrid, Spain.

Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press
28/12/2025 ONLY FOR USE IN SPAIN

La paciencia que debe tener el Real Madrid de baloncesto con Scariolo para terminar dominando en Europa

El Real Madrid de Baloncesto afronta este fin de semana un partido de alta tensión ante el UCAM Murcia, un duelo entre el primero y el segundo clasificado de la Liga ACB que llega en un momento especialmente sensible para el conjunto blanco. El choque sire como contexto perfecto para abrir un debate que sobrevuela el entorno madridista desde hace semanas: la necesidad de mantener la calma y la paciencia con Sergio Scariolo para que se acaben dando los frutos esperados, especialmente en Europa.

Porque más allá de las sensaciones irregulares que ha dejado el equipo en determinados tramos de la temporada, la realidad competitiva ofrece un punto de partida mucho más sólido de lo que a veces se percibe desde la grada. El Real Madrid es líder en la Liga ACB, una competición larga y exigente que suele marcar el pulso real de los equipos españoles. En la Euroliga, pese a no estar mostrando su mejor versión, el conjunto blanco se mantiene décimo, en puestos de play-in y a una distancia asumible del top 6, que concede el billete directo a los playoffs. Es decir, en ambas competiciones el equipo está bien colocado y con margen para crecer.

Uno de los factores que ha condicionado de forma evidente el rendimiento del Real Madrid ha sido el apartado físico. Las lesiones no han dado tregua y han obligado a Scariolo a trabajar casi de forma permanente en modo supervivencia. El ejemplo más reciente se vio en Mónaco, donde el equipo se presentó prácticamente en cuadro y, aunque acabaron perdiendo 100-95, el equipo compitió hasta el final ante unos de los proyectos más potentes de Europa. No fue una excepción. En la Liga ACB, frente a Unicaja, el equipo blanco sacó adelante un partido de gran exigencia sin varios jugadores importantes.

En este último encuentro, el equipo no pudo contar con Chuma Okeke, uno de los revulsivos del juego interior, mientras que Theo Maledon estuvo enfermo y el conjunto blanco también notó la ausencia de un gran anotador como Trey Lyles. Aún sí, el Real Madrid encontró soluciones y volvió a ganar 91-82, una muestra de que, incluso lejos de su mejor versión, el equipo está compitiendo y sumando resultados.

Este contexto es clave para entender el momento actual del equipo. Por norma general, los equipos dirigidos por Scariolo han necesitado tiempo para engrasarse. Sus propuestas suelen ser complejas, con especial énfasis en la estructura defensiva, la lectura táctica y la integración progresiva de las piezas. No es la primera vez que un equipo suyo tarda meses en ofrecer su mejor versión, ni sería extraño que este Real Madrid necesitara un proceso similar. Ahora mismo, el juego no fluye como se espera, especialmente en defensa, donde se han visto desajustes y falta de continuidad, pero los resultados están llegando.

Facu Campazzo of Real Madrid and Chris Duarte of Unicaja in action during the Spanish League, Liga ACB Endesa, basketball match played between Real Madrid and Unicaja Baloncesto at Movistar Arena pavilion on December 28, 2025, in Madrid, Spain.

Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press
28/12/2025 ONLY FOR USE IN SPAIN

Y ahí aparece el matiz fundamental. Cuando las piezas terminen de encajar y el equipo pueda trabajar con continuidad, lo lógico es que el Real Madrid vuelva a estar en la pelea por los títulos nacionales. La Liga ACB y la Copa del Rey siguen siendo objetivos realistas, más aún teniendo en cuenta la posición actual en la clasificación y la capacidad del equipo para competir incluso en circunstancias adversas. En Europa, el camino es más empinado. La Euroliga presenta un nivel altísimo y el Madrid parte, a día de hoy, con menos garantías que otros grandes aspirantes.

Plantillas como las del Panathinaikos, Fenerbahçe, Olympiacos o el propio As Mónaco parecen, sobre el papel, más consolidadas y profundas. Eso no significa que el Real Madrid no pueda competir, pero sí que cualquier aspiración europea pasa por alcanzar un nivel colectivo muy alto y por llegar a la fase decisiva con el equipo sano y rodado.

Máxima exigencia de la afición

En este escenario, los pitos de parte de la afición se entienden. El Real Madrid es un club acostumbrado a ganar y a exigir resultados inmediatos. La grada quiere ver un equipo dominante, reconocible y capaz de imponerse a los grandes de Europa. Sin embargo, también es cierto que el proyecto está en construcción y que la llegada de un nuevo sistema, junto a la integración de varios fichajes, requiere tiempo. La impaciencia puede ser comprensible, pero no siempre es el mejor aliado para evaluar un trabajo que todavía está en fase de desarrollo.

El partido ante UCAM Murcia, sirve como recordatorio de que, pese a todas las dudas, el Real Madrid sigue siendo competitivo. La temporada es larga, las notas no se ponen en diciembre y el verdadero juicio llegará cuando terminen la Liga ACB y la aventura europea. Hasta entonces, el margen de crecimiento existe y el contexto invita a pensar que, con paciencia y continuidad, el equipo puede acabar encontrando el camino hacia ese dominio que ahora parece lejano, pero que sigue siendo el objetivo final del proyecto de Scariolo.

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