Jugadores del Real Madrid durante el partido de la Euroliga frente al AS Mónaco
Los pros y contras de que el Real Madrid se vaya de la Euroliga y sea fundador de la NBA Europa
La NBA se reafirma en su proyecto de una nueva liga europea con luces pero también sombras por las incógnitas y problemas que resolver
El Real Madrid será fundador del proyecto NBA Europa y abandonará la Euroliga
El baloncesto europeo atraviesa uno de los momentos más destacados de su historia reciente. Todo indica a que el Real Madrid abandonará la Euroliga para convertirse en club fundador de la futura NBA Europa. Según ha adelantado la Cadena Cope el club blanco será «al 99 % uno de los 12 fundadores de la nueva competición». Comenzaría en la temporada 2027-28, lo que implicaría su salida de la Euroliga una vez finalice el actual ciclo contractual.
Desde el punto de vista económico y estratégico, el salto hacia la NBA Europa presenta ventajas evidentes. La Euroliga, pese a su prestigio deportivo, lleva años enfrentando dificultades para incrementar ingresos televisivos y comerciales, algo que varios grandes clubes han señalado como una limitación estructural. En cambio, el respaldo directo de la NBA promete un modelo de negocio más potente, patrocinios globales y una marca ya consolidada en mercados internacionales.
Para el Real Madrid, cuya estrategia institucional siempre ha estado ligada al crecimiento global de su marca, formar parte del grupo fundador permitiría situarse en el centro de un proyecto que aspira a revolucionar el baloncesto europeo desde su base.
Otro punto a favor es la estabilidad organizativa que ofrecería una liga cerrada al estilo NBA. La NBA Europa, nace con la idea de franquicias estables (cuyo valor de mercado pueda situarse en torno a 1.000 millones de dólares en un plazo de cinco o seis años.), calendario fijo y planificación a largo plazo. Esto permitiría una mayor previsión deportiva y financiera, facilitando la construcción de plantillas y proyectos sostenidos en el tiempo. Además, la vinculación directa con la NBA abre la puerta a sinergias deportivas, tecnológicas y de formación que podrían elevar el nivel global de la competición.
Sin embargo, el movimiento presenta también riesgos significativos. La Euroliga es la competición con mayor tradición del baloncesto europeo y el Real Madrid es el club más laureado. Este abandono supondría romper con décadas de historia. Parte de la afición madridista ya ha expresado su desacuerdo, considerando que dejar al Euroliga será un «error», especialmente si otros gigantes europeos, como el FC Barcelona, permanecen en ella, tras renovar su compromiso por diez años más
LA estructura de la NBA Europa
A día de hoy, solo Real Madrid y ASVEL, club presidido por la leyenda de la NBA Tony Parker, aparecen como participantes casi asegurados en la futura NBA Europa. El resto de posibles integrantes siguen siendo una incógnita. Los equipos que actualmente tienen contrato con la Euroliga disponen de una cláusula de rescisión fijada en 10 millones de euros, por lo que no se descarta que algunos decidan pagarla para sumarse al nuevo proyecto.
La liga norteamericana también está explorando ciudades clave para establecer nuevos clubes desde cero, que deberán abonar una cuota de entrada más elevada que la prevista para el Real Madrid. Entre las localizaciones que más interesan aparecen Roma, Londres y Mánchester, aunque el plan de expansión contempla igualmente otras capitales estratégicas del baloncesto europeo como Barcelona, Milán, Múnich, Berlín, París, Atenas o Estambul. Incluso se estudia que algunas ciudades cuenten con más de un equipo para generar derbis locales que aumenten el atractivo de la competición. No obstante, todas estas opciones siguen en fase de análisis.
El objetivo inicial es configurar una liga de 16 equipos, aunque el formato definitivo aún no está cerrado. La prioridad actual es reunir a 12 franquicias fundadoras, núcleo sobre el que se construirá la competición. Para lograrlo, la NBA ha entablado conversaciones con grandes clubes de fútbol europeos como PSG, AC Milan, Manchester United o Manchester City, explorando su posible interés en crear equipos de baloncesto desde cero. Sin embargo, por el momento ninguno ha formalizado su implicación, y en el caso de los clubes de Mánchester, su participación ya se ha descartado. Ante ello, la NBA mantiene abiertas alternativas con entidades ya existentes como Manchester Basketball o Alba Berlín.
Adam Silver, comisionado de la NBA
En el plano competitivo, también existe el interrogante sobre el nivel real que ofrecerá la NBA Europa en sus primeras temporadas. La Euroliga cuenta con una estructura consolidada y una exigencia reconocida por jugadores, entrenadores y aficionados. Salir de ese ecosistema para iniciar una nueva liga puede generar una transición compleja, tanto en prestigio como en percepción deportiva. Además, perder los enfrentamientos clásicos ante equipos históricos del continente podría afectar al interés tradicional del aficionado europeo, acostumbrado a una cultura de competición abierta.