Este jueves se cumplen 20 años del Mundial de 2006 conseguido por España
26 aniversario del Mundial de Japón
20 años del torneo que marcó el inicio de la gran época dorada del baloncesto español
El oro en Japón marcó un antes y un después para el baloncesto español, que desde septiembre de 2006 a agosto de 2024 vio cómo se lograron 12 medallas más
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Este jueves se cumplen 20 años de aquel 3 de septiembre de 2006 en el que la selección española de baloncesto se proclamó campeona del mundo en Saitama (Japón), un hito histórico que fue el inicio de la gran época dorada con una generación irrepetible que uno de los protagonistas, Berni Rodríguez, define como «un buen grupo de amigos haciendo historia».
«¡El 3 de septiembre de 2006, viviendo la magia del basket!», exclamaba el recordado excomentarista Andrés Montes instantes antes de que finalizara una final marcada con letras de oro en la historia del baloncesto nacional.
España arrasó a la Grecia de Papaloukas, Spanoulis y Schortsanitis (70-47), con una exhibición ofensiva y defensiva que, en palabras del entonces seleccionador, José Vicente 'Pepu' Hernández, «fue espectacular». A Pau Gasol, lesionado en la semifinal, no le hizo falta disputar la final para llevarse el premio al Mejor Jugador del Torneo, con unos números fuera de lo normal: 18,9 puntos de media, 8,3 rebotes y 21,8 de valoración.
No fue sólo ganar el oro, si no cómo se ganó. Si uno busca en el diccionario la definición de la palabra 'equipo', deberían aparecer los nombres de los 12 integrantes de aquella selección porque, sin duda alguna, fue una victoria colectiva más que individual. «Era nuestra manera de jugar», recuerda Berni Rodríguez en una entrevista con la Agencia EFE sobre una selección que jugaba de la misma forma un amistoso que la final de un Mundial. «Teníamos la oportunidad de hacer algo histórico y les pasamos por encima».
Un equipo «sin complejos», cuya característica más importante era disfrutar y estar «muy unidos», tanto dentro como fuera de la cancha. El camino hasta llegar a la final fue un cuento de hadas para una España que ganó los 18 partidos que jugó. Los nueve de preparación y los otros nueve en el Mundial de Japón de 2006.
En la fase de grupos, la selección entrenada por 'Pepu' Hernández arrolló a sus rivales. +21 ante la Alemania del mítico Dirk Nowitzki, +49 ante Japón, los anfitriones del torneo, o +44 ante Panamá, así como sendas victorias ante Nueva Zelanda y Angola. Ya en las eliminatorias, también ante rivales de mucho peso como el 87-75 a Serbia en octavos de final (Yugoslavia había sido la campeona del Mundial 2002) y en cuartos (89-67) a Lituania, campeona de Europa tres años antes.
El único partido que 'La Familia' no ganó por 10 puntos o más fue ante Argentina (75-74). Aún da escalofríos recordar aquel triple de Andrés Nocioni volando hacia canasta a falta de un segundo para el final del encuentro.
Un antes y un después
El oro en Japón marcó un antes y un después para el baloncesto español. Hasta entonces, el mayor éxito había sido la plata olímpica cosechada en los Juegos de Los Ángeles 1984, y en el verano de 1999, el oro conseguido por una imberbe 'generación del 80' en el Mundial Junior de Lisboa.
Fueron precisamente estos últimos, años más tarde, serían los que tocarían el cielo en Saitama (6 de los 12 integrantes eran nacidos en 1980). Y, desde entonces, los miembros de aquel equipo legendario no han parado de sumar durante décadas éxito tras éxito en las competiciones internacionales, tanto con la selección como en sus clubes.
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Desde septiembre de 2006 hasta agosto de 2024, cuando anunció su retirada profesional Rudy Fernández, el último miembro de los héroes de Japón que quedaba en activo, España ha sumado la friolera de 12 medallas entre Mundiales, Europeos y Juegos Olímpicos.
Los más destacados, los dos oros mundiales (Tokio 2006, Pekín 2019), cuatro campeonatos de Europa (Katowice 2009, Kaunas 2011, Lille 2015 y Berlín 2022) y, por supuesto, las dos medallas de plata en las inolvidables finales olímpicas ante Estados Unidos (Pekín 2008 y Londres 2012). Casi nada.
En un país donde el fútbol es el 'deporte rey' y cuya selección aún no había logrado el éxito mundial absoluto–que llegaría en Sudáfrica 2010–, la pelota naranja se adelantó en llevar a España a lo más alto. Por eso, aquel lejano 3 de septiembre de 2006, al aterrizar en Madrid y celebrar el título delante de miles de personas, 'Pepu' Hernández deseó a todos mucho «ba-lon-ces-to», porque, según él mismo explica, «es un buen sitio en el que estar».