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Lando Norris, durante el Gran Premio de EspañaAFP

Norris asalta Madrid con una pole histórica en otro día amargo de Sainz y Alonso

todos los pilotos eran plenamente conscientes de que en la qualy del Gran Premio de España estaba en juego media carrera. El circuito semiurbano de Madring permite pocos adelantamientos y de ahí que en la clasificación viésemos al fin como los coches de Fórmula 1 iban a fondo por la capital de España. Salir en uno u otro puesto era decisivo y el ritmo, para sorpresa de todos, lo marcó Lando Norris cuando nadie contaba con él.

Se decía que Madring iba a ser un circuito que diese lugar a muchas sorpresas y así ha sido aunque a la hora de la verdad mandaron los de siempre, el Big 4, Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull entró en su totalidad a la Q3, ninguno falló y por lo tanto apenas hubo espacio para outsiders. A la fiesta final solo se colaron Franco Colapinto y el joven Arvid Lindblad, aunque tuvieron que conformarse con el noveno y décimo puesto, respectivamente.

Así pues, la guerra fue entre los de siempre, con Max Verstappen, Lewis Hamilton y Kimi Antonelli siendo los que más méritos estaban haciendo por lograr la pole, mientras que Lando Norris estaba en silencio y sin que nadie le esperase. Por eso el heptacampeón fue el que dio el primer zarpazo a la Q3, consiguiendo la primera posición y dando la impresión de que nadie le iba a mover de ahí en el segundo intento. Es más, incluso se mascaba la bandera roja en los últimos minutos de la clasificación.

Se sabía que los pilotos iban a ir al límite y por eso no se descartaba, e incluso se daba por hecho, que alguno acabaría contra los muros de Madring, donde no cabía un alfiler pese a que el calor pegaba de lo lindo. Por esa posible bandera roja los Mercedes se apresuraron a salir y Kimi Antonelli, líder del Mundial, se sacó un tiempo fabuloso para dejar prácticamente sentenciada la clasificación. Lo intentó Hamilton y también Verstappen, pero quien batió su tiempo fue Lando Norris, cuando nadie le esperaba se coló entre todos y enseñó sus cartas en el mejor momento del fin de semana.

Supo atacar cuando ya no estaba en el radar y le quitó la pole al piloto italiano por tan solo 11 milésimas. El vigente campeón del mundo se convierte así en el primer 'poleman' de Madring. «Es la mejor vuelta de mi vida. ¡Qué vuelta», dijo después por radio tras haber hecho lo impensable. Lo bordó en el todo o nada durante los más de cinco kilómetros de un trazado en el que ya ha inscrito su nombre y donde tratará de ganar este domingo.

Desastre para los españoles

Mucho más amargo fue el asunto para los pilotos españoles. Tanto Carlos Sainz como Fernando Alonso tenían como objetivo llegar al menos a la Q2, conscientes de que necesitan estar lo más arriba posible por si la carrera del domingo entra en ese «caos» que prevén puedan rascar algo y soñar con estar en los puntos. Ese sueño se complica un poco visto lo visto en la clasificación, pues el madrileño no pudo pasar de la decimoséptima posición mientras que el