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Los jugadores del Málaga se lamentan en un partido esta temporadaRRSS

El drama del Málaga, el histórico que desciende al fútbol no profesional

El equipo andaluz, que hace diez años unía a España en su sueño de Champions, se va a la Primera RFEF, tercera categoría, tras descender de Segunda

Hace exactamente diez años, en 2013, un equipo con sus rayas blancas y azules enamoraba a toda España. El Málaga, como hicieran antes otros equipos como el Alavés o el Getafe, unió a todo el fútbol español en un sueño llamado Champions. Llegaron a cuartos, plantaron cara al después finalista Dortmund, que solo pudieron superarle por un escandaloso arbitraje que aún hace daño al recordarlo.

Ahora, en 2023, el Málaga ha descendido. Pero no a Segunda, no. A la segunda categoría del fútbol español ya bajaron en 2018. Ahora descienden a la Primera RFEF –la Segunda B de toda la vida– o lo que es lo mismo: al fútbol no profesional.

El drama en Málaga es total. Un equipo histórico, con una masa social impresionante, una ciudad con gran pasión por el fútbol, una afición enorme... todo ello se va al pozo que son las categorías no profesionales en España. El Málaga se muere lentamente, veremos si no de forma definitivamente este verano.

El equipo andaluz ha descendido tras una campaña horrible en Segunda, uno de esos años en los que tras cinco en lo que ya era un pozo se creía que se podía luchar por ascender a Primera. Ahora se van a un pozo mayor, a uno de los que cuesta salir, a uno que no se veía desde el año 1998.

Eran otros tiempos. Si en la década de los 90 el Málaga estaba tan abajo era porque en 1992 el Club Deportivo Málaga se vino abajo y desapareció por los problemas económicos. Nació entonces el Málaga Club de Fútbol –el actual– que cogió todo lo del anterior. Empezó en Tercera y fue ascendiendo poco a poco. Ahora es diferente. Ahora viene de arriba a abajo. Y la situación social es otro mundo.

Málaga en la actualidad es uno de los motores económicos de España. Es de esas ciudades que han crecido de forma vertiginosa con un enorme cambio económico y social. Málaga es ahora la sexta ciudad en habitantes de España, núcleo turístico por excelencia, una ciudad que crece al ritmo que llegan cientos de empresas a la capital de la Costa del Sol.

Cristian Gutiérrez (Málaga CF) conduce un balón en un partido ante el LevanteGTRES

Y a la vez que crece la ciudad... baja su equipo de fútbol. Un club muy unido a Málaga, símbolo de la ciudad. Una afición mayoritaria, un estadio de categoría como es La Rosaleda, una pasión que ahora se ahoga. El descenso del Málaga es un drama que va más allá de lo deportivo.

Si bien jugar la Champions (o Europa, que también lo hizo en alguna que otra ocasión) no era real, tampoco lo es como tal jugar en Primera RFEF. Esto supone disputar partidos que casi suponen una humillación. O sin el casi. El Málaga tendrá que jugar por ejemplo ante el Antequera, equipo amigo que este año ha ascendido a esa categoría.

Queda la duda –y el verano en ese sentido será movido– de qué pasará con el club. Es una entidad a la que Al-Thani, el jeque innombrable en Málaga, ha llevado a la ruina. Está en administración judicial desde hace años y no son pocos los aficionados que piden echar todo abajo, desaparecer como lo que son ahora y abrir una nueva etapa. Eso sería una hecatombe al menos a nivel sentimental.

Un pozo de históricos

Es lo que tiene caer a estas competiciones no profesionales que suponen todo un drama. En esas se encuentra el Deportivo de La Coruña, todo un campeón de Liga que lleva ya tres años en la tercera categoría del fútbol español, que como hemos dicho no es profesional. El equipo gallego es el 12º en la clasificación histórica de Primera.

También estuvo por allí muchos años el Real Oviedo –que incluso llegó a estar en Tercera División– (15ª en la citada clasificación), el Racing de Santander (15ª) y todavía siguen en el pozo históricos como el Hércules (que está en cuarta categoría), el Real Murcia o el decano, el Recreativo de Huelva.

El Málaga CF es el 23º en la historia de Primera y su padre CD Málaga el 28º. Entre los dos suman 37 temporadas en Primera. Ahora, para que regrese a Primera, falta mucho. Tanto como los recuerdos que deja un equipo al que la Segunda ya se le quedaba pequeña y cuya afición no se merece esta crueldad.