El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Manuel Rubiales

«Creía que iba armado»: así justifica Rubiales su reacción en el altercado

El expresidente de la RFEF sufrió un intento de agresión durante la presentación de su libro y relató el susto sufrido al creer que su atacante iba armado

El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Manuel Rubiales, calificó a su tío Luis Rubén Rubiales como «una persona desequilibrada» que «no debe estar bien», después de que este le lanzara varios huevos durante la presentación de su libro en el Êspacio Eventize de Madrid. Según explicó, aunque los proyectiles no llegaron a impactarle del todo, la situación provocó un fuerte sobresalto entre los asistentes.

Rubiales afirmó sentirse «contento porque han venido muchos amigos y gente que no conozco» y celebró que personas ajenas a su entorno acudieran a comprar su libro porque «es que les llegue el mensaje» y demuestra su «curiosidad por saber de verdad lo ocurrido». Mientras atendía a quienes esperaban su firma, fue alertado del incidente que protagonizó su familiar, del que dijo: «Creo que lo han arrestado y veremos qué podemos hacer para que no vuelvan a suceder estas cosas».

El exmandatario relató que llegó a temer que su tío estuviera armado: «Me he asustado porque creía que iba armado». Explicó que reaccionó de manera inmediata porque entre el público había «una familia con dos niños pequeños, una mujer embarazada» y la zona presentaba «oscuridad», lo que aumentó la sensación de peligro. Añadió que en el suelo quedaron los huevos que su tío había lanzado y que en ese momento no sabía ni quién era el agresor porque «venía tapado».

Finalmente, Rubiales señaló que lo ocurrido fue «una pena» y evitó pronunciarse sobre si apoyaría a su familiar tras lo sucedido. Insistió en que su prioridad era atender a las personas presentes «con respeto, con educación» y reencontrarse con sus hijas, «que sé que lo han pasado mal». Sobre las posibles disculpas de su tío, concluyó: «Más que pedir perdón, tendrá que rendir cuentas en la Justicia».