Kevin Prince Boateng, en su etapa como jugador del FC Barcelona
Un exjugador del Barça reconoce que el club le obligó a mentir para ocultar su madridismo
Kevin-Prince Boateng admitió que tuvo que negar ser madridista para poder firmar por el club azulgrana
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Kevin-Prince Boateng llegó al Barcelona en enero de 2019 generando muchas dudas sobre su fichaje por su nivel como futbolista, pues muchos lo consideraban inferior a lo que se demanda en el club azulgrana. Sin embargo, más de seis años después hemos sabido que su incorporación también escondía un problema que le podía poner en contra a toda la afición: su madridismo. Por eso el Barça le exigió que lo llevara en secreto.
Ha sido ahora el propio futbolista, alemán de origen ghanés, quien lo ha contado sin pelos en la lengua en varias entrevistas. La realidad es que su aterrizaje en el Camp Nou estuvo acompañado de una advertencia directa por parte de los mandamases del Barça, con Josep Maria Bartomeu a la cabeza.
Boateng nunca ocultó durante su carrera que había crecido siendo seguidor del Real Madrid. Lo dijo cuando era joven, lo repitió en distintas etapas y ahora, tras mucho tiempo fuera del Barça, lo ha vuelto a confirmar. «Sí, totalmente. Era muy fan del Real Madrid», respondió cuando le preguntaron por sus sentimientos futbolísticos en la adolescencia.
El problema llegó cuando ese pasado chocó con su presente. Dos años antes de firmar por el Barça, cuando militaba en Las Palmas, había declarado públicamente que su club favorito era el Real Madrid y que Cristiano Ronaldo era el mejor jugador del mundo. Aquellas palabras no desaparecieron y, según relata, condicionaron su llegada a Barcelona.
En cuanto pisó la Ciudad Condal, el mensaje fue claro: en la presentación debía decir que era del Barça y que Leo Messi era el mejor futbolista del planeta. No había alternativa. Así lo explicó en el pódcast Vibe With Five, presentado por el exfutbolista inglés Rio Ferdinand, y lo ha reiterado después: negarse significaba que no firmaría finalmente por el club azulgrana.
Obligado a ocultar la verdad
«Tuve que mentir en la rueda de prensa», reconoce ahora sin dramatismos, pero siendo totalmente sincero. Asegura que no fue un caso aislado y que otros jugadores pasaron por situaciones similares. «Si no lo decía, no podía jugar en el Barcelona», resume.
La escena se repitió tal y como la describe: preguntas directas sobre su club favorito y sobre el mejor jugador del mundo, y respuestas obligadas. «Barcelona» y «Messi». Nada más. Aquella comparecencia, admite, fue una de las mayores mentiras de su vida profesional, pero que le hizo cumplir el sueño de jugar en uno de los mejores clubes del mundo.
Eso sí, su etapa como futbolista azulgrana fue bastante breve: apenas cuatro partidos en seis meses para después poner rumbo a la Fiorentina, donde también duró otros seis meses. Fichar por el Barça precipitó el final de la carrera del internacional por Ghana, que estuvo de trotamundos hasta que colgó las botas en Berlín en el año 2023.