Fundado en 1910
Álvaro Arbeloa da indicaciones a sus jugadores durante el partido ante el Benfica

Álvaro Arbeloa da indicaciones a sus jugadores durante el partido ante el BenficaAFP

Arbeloa recupera la columna vertebral de La Decimoquinta para luchar por La Decimosexta

La historia se repite y sobre todo en el Real Madrid. Quince Champions avalan al mejor club del mundo, título que se le ha vuelto a conceder por organismos internacionales gracias a una buena gestión económica que produce 1.280 millones de ingresos anuales. El Real Madrid ha ganado quince veces la Copa de Europa porque sabe cómo vencer a los mejores.

Su confianza en sí mismo, la entrega sin fin y una fe casi ciega por conseguir los milagros imposibles son una constante en la épica de este equipo, desde la remontada frente al Stade de Reims en la primera Copa de Europa de la historia hasta la revolución que los blancos provocaron ante el City hace cuatro años, con dos goles de Rodrygo que abrieron la clasificación del equipo de Ancelotti camino de La Decimocuarta.

Ahora la historia se repite ante Guardiola. Y Arbeloa recupera la columna vertebral que ganó La Decimosexta: Courtois, Rüdiger, Tchouaméni, Valverde y Vinicius. Mbappé realiza un tratamiento conservador en su rodilla izquierda para sumarse a ese pasillo de seguridad que tiene la misión de eliminar a los azules del Manchester y continuar vivitos y coleando en su torneo fetiche. Han pasado dos años y el Real Madrid repite su historia, en efecto.

Rüdiger ha sufrido lesiones que han mermado su nivel, pero su liderazgo es indiscutible y ha vuelto a ser el jefe de la defensa cuando no lo había y más se necesitaba. Courtois es como los vinos, cuánto más añejo más bueno. Tchouaméni se ha apuntalado como el pivote imprescindible en estas dos temporadas, tornando los pitos en palmas. Valverde se siente hoy mejor que nunca, líder del equipo, dirigiendo el fútbol blanco. Y Vinicius ha vuelto a ser la estrella que hace dos años decidió la Champions, ganó el FIFA World Player y se quedó a las puertas del Balón de Oro.

Estos cinco hombres forman el pasillo de la fe del Real Madrid para eliminar al Manchester City y aspirar al milagro de La Decimosexta. Mbappé se prepara con el único reto de reaparecer directamente en esa eliminatoria, en el partido de ida del Bernabéu, dentro de nueve días. Es su único objetivo: el torneo que falta en su palmarés. Los seis son los líderes reales del Real Madrid. Arbeloa ha explicado muy bien que no todos los futbolistas son iguales en una plantilla y que un entrenador del Real Madrid debe escuchar y tratar especialmente a los jugadores que son fundamentales para aspirar a los títulos. Zidane y Ancelotti también lo hicieron. Estos seis pupilos del salmantino son clave para triunfar. Y lo que digan es muy importante para el rendimiento del equipo en general.

El Real Madrid se ha puesto en modo Champions de manera descarada. Un equipo tan racional, un club tan tan cartesiano como el Real Madrid, pierde esas virtudes cuando ataca la Copa de Europa. Cualquier análisis tranquilo diría que la Liga es más factible de conquistar porque solo hay un rival y se encuentra un punto. Pero la casa blanca pierde toda clase de racionalidad cuando piensa en la Copa de Europa. Sus quince títulos y su protagonismo continuo durante setenta y cinco años hacen que este torneo sea su razón de ser. Arbeloa lo sabe. Sus secuaces lo saben. Y se centran en ella. El dilema del entrenador es como cómo atacar la Champions sin dejar a un lado la Liga.

Resguardar a Rüdiger y arriesgar con Valverde

Estos seis jefes del vestuario son imprescindibles y hay dos que están tocados. Federico Valverde compite con molestias desde hace tiempo, pero no se queja y continúa siendo titular indiscutible y así lo seguirá siendo. El dilema es Rüdiger. Su jefatura y su poderío son impresionantes. Hay que recordar, sin embargo, que durante a la temporada pasada jugó lesionado y pagó el precio.

Fue baja de larga duración al final de la campaña anterior y en la actual también ha caído en combate. Ahora ha reaparecido y su nivel es excelente: otorga una enorme seguridad a la retaguardia, a Courtois y a todo el equipo. Su historial clínico, no obstante, aconseja no cargarle con todos los partidos.

No debería disputar completas las dos próximas jornadas ligueras, frente al Getafe y el Elche, para llegar en buenas condiciones al encuentro de ida frente al City en Chamartín. «Antonio», como le llama el vestuario, tiene que descansar en uno de estos dos encuentros del campeonato español. Es el debate interno. El problema es que Arbeloa solo cuenta con Rüdiger y Alaba como centrales puros para jugar ante Bordalás. Huijsen, Asencio y Militao están en el dique seco.

Es posible que «el holandés» sea alta para el encuentro de Vigo. Asencio no lo tiene tan claro tras su dolencia cervical y puede que su meta sea también el City, como Mbappé. Lo que es seguro es que Antonio debe rotar ante el Getafe en el Bernabéu o en Balaídos. La diatriba es que para el técnico es más importante el alemán frente al Celta a domicilio que ante el Getafe en casa.

La única solución en esa hipótesis es que Tchouaméni retorne al centro de la defensa, sea ante el Getafe o el Celta. Huijsen puede solucionar el atolladero si obtiene el alta para estar en Vigo. Veremos qué decide el entrenador. Dependerá de las sensaciones de cada futbolista.

A expensas de Vinicius, como hace dos años

La ausencia de Mbappé en los últimos encuentros ha significado que el Real Madrid vuelva a los argumentos de La Decimoquinta. El francés llevaba año y medio acaparando los goles y los titulares, pero esa rodilla que le trae a maltraer ha supuesto que Vinicius vuelva a ser el número uno del equipo y que el Real Madrid haya pasado de la «Mbappé dependencia» a la «Vinicius dependencia», frases que no gustan a muchos pero que son la realidad.

Hoy el Real Madrid depende totalmente del arte y la genialidad del brasileño. Lo vimos frente al Mónaco, frente a la Real Sociedad y frente al Benfica en los dos partidos de la eliminatoria, con goles determinantes en ambos duelos. Lo bueno es que el número siete convive a gusto con ese protagonismo.

Vinicius Jr. celebra el gol marcado ante el Benfica en el Bernabéu

Vinicius Jr. celebra el gol marcado ante el Benfica en el BernabéuEFE

Arbeloa desea que Vinicius y Valverde continúen sintiéndose en el mejor estado de forma de su carrera, una inyección de adrenalina personal que tiene una dosis psicológica por el apoyo que reciben del nuevo técnico.

Si eliminan al City, todo es posible

Arbeloa desea que Mbappé se sume a estas vibraciones dentro de nueve días y que su liderazgo congenie en el campo con el mejor Vinicius. El jefe de la plantilla sabe que si los dos delanteros rinden a un buen nivel podrán eliminar al City.

El técnico salmantino ha vivido estas situaciones como futbolista del Real Madrid y arenga a sus hombres en este sentido. Si vencen al City, la confianza y la moral de los jugadores del Real Madrid les hace creer que a partir de ese momento todo es posible. La historia se ha repetido muchas veces. Así se escribe la historia del Real Madrid.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas