Autobús de los jugadores del Valencia escoltado
Protesta en Mestalla: el Valencia, en descenso, sale escoltado tras el empate ante el Elche
El malestar de la afición estalla tras el empate ante el Elche y obliga al equipo a abandonar el estadio en autobús y bajo escolta policial
La profunda crisis deportiva e institucional del Valencia volvió a quedar en evidencia este sábado por la noche en Mestalla. Cerca de trescientos aficionados permanecieron concentrados frente a la puerta principal del estadio tras el empate ante el Elche (1-1), para expresar su rechazo a la trayectoria del equipo y, especialmente, a la gestión de Peter Lim como máximo accionista del club.
El conjunto valencianista cerró la primera vuelta del campeonato en puestos de descenso, una situación que desató la indignación de la grada. Desde la llegada del equipo al estadio, los pitos fueron constantes y se intensificaron tras el gol del Elche y, de manera especial, al término del encuentro, cuando numerosos aficionados acompañaron la protesta con pañuelos en señal de desaprobación.
Los seguidores exigieron la dimisión del entrenador, Carlos Corberán, dirigieron duras críticas a los jugadores —a los que llamaron «mercenarios»— y reclamaron de forma reiterada la salida de Peter Lim de la entidad, al que responsabilizan del deterioro deportivo y social del club.
La tensión obligó a modificar el protocolo habitual de salida del equipo. En lugar de abandonar Mestalla a pie, como es costumbre, los jugadores tuvieron que subir a un autobús y abandonar el estadio escoltados por la Policía Nacional. Cerca de la medianoche, varias furgonetas policiales acompañaron al autocar hasta la avenida de Suecia, donde aún permanecían algunas decenas de aficionados.
Entre insultos y gritos de protesta, la plantilla accedió al autobús, que salió de las inmediaciones de Mestalla escoltado por dos furgones policiales con destino a la ciudad deportiva de Paterna. Una imagen poco habitual que refleja el clima de creciente malestar que rodea al Valencia y que evidencia la fractura entre la afición y la actual dirección del club.