Álvaro Arbeloa, durante un partido con el Real Madrid en el Bernabéu
Arbeloa convence a la plantilla de que defender es la clave para ganar Liga y Champions
El técnico valora que los blancos son los que más puntos llevan a domicilio en Liga, 30 de 42, gracias a marcar 27 goles y recibir solo 14
El Chelsea sanciona a Enzo Fernández por hablar de su posible fichaje por el Real Madrid
Álvaro Arbeloa lo aprendió de José Mourinho cuando fue su entrenador. Así ganaron la Liga de los récords jugando al contragolpe en una temporada espectacular que pasó a la historia. Arbeloa lo aprendió también de Zidane y de Ancelotti. Vencedor de tres Champions en dos etapas en el Real Madrid, el italiano siempre subrayó que para ganar la Copa de Europa había que defender mejor que nadie. Zizou, que ganó las otras tres Ligas de Campeones del sexteto glorioso de esta última época, aplicó la misma regla con el broche de argumentar que la calidad que atesora el Real Madrid le permite marcar uno o dos goles como mínimo en cada partido.
«Por eso defender es la clave del éxito», concordaban el italiano y el francés. Arbeloa, que ha vivido como jugador a las órdenes de Mourinho, de Ancelotti y de Zidane, ha bebido de las tres fuentes para hacerse un gran entrenador. Y se lo ha dicho a sus hombres: para ganar títulos tenemos que defender como nadie. Ese santo y seña del sistema defensivo lo quiere imponer en la Champions y en la Liga. Nada de buscar La Decimosexta y olvidar el campeonato español, advierte el técnico en la cocina blanca.
Sus pupilos tienen asumida mentalmente esta exigencia porque han disfrutado de los grandes éxitos después de triunfar con la estrategia destructiva ante el Liverpool en dos ocasiones y frente al Borussia Dortmund hace dos años. , El entrenador salmantino sabe que el trabajo sin balón es lo que más cuesta hacer a los equipos basados en el talento. Carvajal obtuvo las seis Copas de Europa defendiendo como solo él puede. Militao y Mendy fueron el mejor central y el mejor lateral izquierdo del mundo en La Decimocuarta. Tchouaméni y Rüdiger brillaron a lo largo de La Decimoquinta. Arbeloa les vio sobresalir a todos. Y observó cómo ganaban La Decimoquinta y la Liga a la vez.
Sencillamente les pide lo mismo. El salmantino es consciente: obtener uno o ambos títulos es muy difícil. Nunca les puede pedir trofeos, pero sí apela a su capacidad demostrada para exigirles que se empleen con la misma disciplina a la hora de defender como camino hacia el éxito. Porque todos han vivido en el Real Madrid que el fundamento de los grandes triunfos es una estrategia de destrucción eficiente. Lo bueno para Arbeloa es que Militao y Mendy llegan para el tramo decisivo de la temporada. Y Rüdiger ha vuelto a ser la muralla infranqueable.
Militao y Rüdiger, la mejor pareja
Eder Militao es alta y se encuentra listo para jugar este sábado en Mallorca y el martes frente al Bayern. Álvaro Arbeloa ha destacado que pondría una estatua de Rüdiger en su jardín como homenaje a su rendimiento y su sacrificio en el Real Madrid. Y piensa que Militao es el mejor central del mundo cuando está en forma. Pues tiene la suerte de contar con ambos para atacar el sumo desafío de los dos títulos con el peligro constante de no poder fallar en ningún partido.
En esta prioridad del esquema defensivo como cimiento del éxito, el técnico madridista opina que Mendy es el mejor lateral izquierdo del planeta y espera contar con el francés en Múnich dentro de trece días. El remate de toda esta estructura es Tchouaméni, el mejor muro de contención del fútbol mundial, situado delante de Militao y de Rüdiger. Esa es la columna vertebral de protección del Real Madrid. De su rendimiento dependerá el devenir del conjunto blanco. Y en la reserva están Huijsen, Asencio y Alaba para rotar constantemente. Toda la retaguardia se presenta en perfecto estado de revista.
Antonio Rüdiger y Éder Militao, en un partido de esta temporada
El Mallorca es el primer examen final en este reto de las nueve jornadas de Liga y los dos duelos frente al Bayern que marcarán el futuro del club. Son once finales, que Arbeloa desea convertir en trece eliminando a uno de los grandes favoritos de la Champions. El responsable deportivo del Real Madrid ha dejado claro al vestuario que el campeonato liguero es el primer objetivo cronológico y lo primero es ganar como sea a un Mallorca que históricamente genera muchos problemas al equipo madrileño. Nada de pensar en la Champions.
Arbeloa también fue futbolista y vivió esa querencia mental por la Copa de Europa. Por eso reflexiona con el grupo que la experiencia dicta que no pueden dejar la Liga en segundo foco. Porque esa sabiduría de la experiencia demuestra que una victoria previa en la Liga, cuando también se lucha por ella, refuerza psicológicamente al equipo con vistas a la batalla europea. Hay que superar al Mallorca para salir frente al Bayern con el aura que desarboló al City
Todos listos para la batalla
El Real Madrid recupera a Militao, espera a Mendy en unos días y también tiene listos para la batalla de todas las batallas a Mbbapé y a Bellingham. Todos los jugadores importantes están preparados para pelear en el frente decisivo de la temporada. Ceballos también es alta. Es baja Valverde por sanción. Courtois, Rodrygo y Mendy son los únicos descartes médicos, pero ya advertimos que el francés se entrena para estar en el duelo de vuelta en Múnich. Arbeloa tiene a casi todo el ejército listo para el combate por los dos títulos. Los éxitos se cimentan desde la defensa y los rematan las estrellas del ataque. Así se escribe la historia del Real Madrid.