Dani Carvajal al entrar al campo por Alexander-Arnold en el Real Madrid - Deportivo Alavés
Arbeloa y Carvajal: una mala relación de trece años agravada por una entrada fea a un canterano
Arbeloa-Carvajal, la intrahistoria de una pérdida de confianza, la lesión de un canterano y un antagonismo nacido hace trece años
El entrenador no está tratando bien a una leyenda y el capitán no lleva bien el ostracismo; su explosión televisada en Mestalla, hablando con Pintus, no gustó nada al técnico
Arbeloa niega su enemistad con Carvajal: «Que piensen que hago alineaciones por motivos personales...»
Dicen que el primer amor nunca se olvida. Cierto. También es verdad que los profesionales del fútbol nunca olvidan a quien les quitó el puesto o les retiró del primer nivel del balompié. Dani Carvajal retiró a Álvaro Arbeloa del Real Madrid el día que el club blanco celebró la undécima en Milán. Jugó Dani. Álvaro no participó. Fue su último día en la casa. Trece años más tarde, Arbeloa está despidiendo a Carvajal del Real Madrid. Es una ley de vida basada en un antagonismo sanguíneo muy mal llevado por ambos madridistas. Esta es la intrahistoria de un enfrentamiento que no tiene más solución que el adiós de uno de los dos. La ironía del caso es que quizá se vayan los dos.
El distanciamiento comenzó hace trece años, cuando Carvajal debutó en la primera plantilla madridista después de estar cedido en el Bayer Leverkusen y ser declarado por los alemanes el mejor lateral derecho de la Bundesliga. Ancelotti debutaba como entrenador del Real Madrid y desde el primer momento eligió al joven Dani como titular. Estaba quitando el puesto a Álvaro, titular indiscutible en el trienio de Mourinho. Carletto fue otorgando protagonismo a Carvajal, que comenzó a jugar más que el salmantino.
Carvajal y Arbeloa compartieron vestuario tres años y en la tercera campaña, con Benítez primero y Zidane después, Álvaro solo disputó seis encuentros. Durante esa etapa escribimos más de una vez que la transición se había hecho muy bien, pero quizá no fuera cierto en la cohabitación personal de ambos futbolistas. Arbeloa dejó el Real Madrid nada más ganar la Champions en San Siro. Trece años más tarde, en enero de este año, fue nombrado responsable del Real Madrid. Carvajal era el primer capitán del equipo.
La verdad de la situación actual parte de un punto de partida desgraciado que colocaba en desventaja a Dani Carvajal: sufrió una grave lesión de rodilla hace dos años, la peor de las lesiones, tras aspirar al Balón de Oro y conquistar la Champions y la Liga con el Real Madrid y la Eurocopa con España. Soportó dos operaciones en la articulación. Volvió a lesionarse esta temporada, con Xabi Alonso. Obtuvo el alta el 4 de enero, frente al Betis, y Arbeloa cogió la batuta ocho días después. Dicha esta verdad, todo empeoró para el capitán con el nuevo jefe de la plantilla.
La relación de contratiempos define perfectamente el enfrentamiento, sin añadir ni un atisbo de opinión. Dani se enfadó bastante el primer día de febrero, al no jugar frente al Rayo Vallecano cuando era el único defensa derecho disponible en el equipo, pues Trent Alexander-Arnold seguía lesionado. El ganador de seis Copas de Europa explotó una semana más tarde en Mestalla, al ver cómo Arbeloa elegía como lateral diestro al canterano David Jiménez. Carvajal se quedaba en el banquillo junto a Trent, que había obtenido el alta unas fechas antes. Lo sucedido al final de ese encuentro molestó mucho al entrenador.
Carvajal 'televisó' su enfado
Los futbolistas del Real Madrid que no juegan un partido realizan un entrenamiento con Pintus nada más acabar cada encuentro. La sesión física que los suplentes realizaron en Valencia a las órdenes del preparador italiano se hizo viral porque Carvajal demostró su enfado en una charla con Pintus que el capitán escenificó con claros gestos de indignación, mientras el gurú de Turín escuchaba en silencio. Esta 'retransmisión' del capitán no gustó nada a Arbeloa. La consecuencia fue que el entrenador y el futbolista mantuvieron una reunión en Valdebebas dos días después.
Hubo novedades. David Jiménez ya no volvió a jugar con el Real Madrid. Valverde no volvió a ser lateral, tras haber cubierto esa misión en catorce ocasiones. Pero las cosas cambiaron poco para Dani. A la semana siguiente, frente a la Real Sociedad, el titular fue Trent. Carvajal disputó media hora.
Dani Carvajal durante el partido de la jornada 31
El capitán continuaba viviendo en un descontento perenne. No contaba para el responsable del equipo. En el vestuario estaba apagado, triste, no era ese capitán que llevaba la voz cantante desde hacía una década. Su enfado con la dura realidad que sufre lo digirió mal. En el entrenamiento previo al partido de Pamplona, Carvajal realizó una durísima entrada a Valdepeñas. El canterano sufrió una lesión de rodilla que le tuvo en el dique seco durante un mes. La dolencia pudo ser peor. Esta pérdida de papeles no gustó nada en Valdebebas. Arbeloa dejaba entrever que el capitán no estaba ejerciendo como tal.
Después, un fallo de comportamiento de Trent Alexander-Arnold, al llegar tarde a la sesión previa al derbi con el Atlético, permitió ser titular a Carvajal frente al eterno rival. Jugó bien. Le vimos discutir con el árbitro por la expulsión de Valverde, con Arbeloa al lado. El madrileño fue sustituido en la segunda parte, ante la atronadora salva de aplausos del Bernabéu, que parecía despedir a una leyenda. Su entrenador le abrazó. Aquella titularidad solo fue un espejismo. La realidad es que el veterano lateral del Real Madrid y de la selección española no participó en el encuentro de Mallorca, ni ante el Bayern de Múnich.
Eliminados de la Copa de Europa, Dani sí disfrutó de media hora frente al Alavés en el Bernabéu, sustituyendo a Trent. La leyenda es el jugador de las medias horas. Carvajal quiere ir al Mundial y sabe que Luis de la Fuente solo le convocará si tiene ritmo de competición en su club. Arbeloa fue preguntado tras el partido ante los vitorianos si concedería más minutos a Dani pensando en esa opción. Trent vive una situación similar con Inglaterra y el técnico fue equidistante como Pilatos. Cortó por la mitad. Expuso con razón que tiene muchos hombres que aspiran a estar en la Copa del Mundo. No citó a Carvajal. Tampoco a Trent. Lo único cierto es que esta situación la han llevado muy mal los dos, el capitán y el entrenador.