Jan Oblak, en el partido de Champions Atlético de Madrid - Tottenham
Los nombres que baraja el Atlético para la portería si Oblak termina marchándose
El futuro del esloveno está en el aire y buscar un sustituto es prioridad para el club rojiblanco
El Atlético empieza a barajar la posibilidad de perder a Julián Álvarez este verano
La portería del Metropolitano podría quedar huérfana si se termina confirmando la salida de Jan Oblak, que ha dejado en el aire su futuro. El guardameta más laureado de la historia del Atlético de Madrid no cerró la puerta a una posible salida al término del partido ante el Girona en el que se despidió a Antoine Griezmann y podría no ser la única baja. «Tengo contrato pero el verano es largo...», dijo.
El esloveno, que llegó desde el Benfica el verano de 2014, tuvo comienzos difíciles en el equipo de Diego Pablo Simeone. Cuando se sumó al club, para sustituir a Thibaut Courtois, Miguel Ángel Moyá le ganó de inicio la titularidad y Jan necesitó una lesión del balear para hacerse con el puesto y, desde ahí, no lo ha soltado en más de una década. Fue el guardián de la potería del Calderón en sus últimos años y el Metropolitano, en nueve temporadas, no ha tenido otra cancerbero.
Más de 530 partidos defendiendo la camiseta del Atlético, consiguiendo en 230 de ellos no encajar gol, además de 6 trofeos Zamora que le convierten en el portero con más galardones al menos goleado en la historia de LaLiga. Unas cifras desorbitadas que certifican a Oblak como una absoluta leyenda del fútbol español, aunque su etapa como rojiblanco podría haber llegado a su fin.
El portero colchonero, pese a ser el jugador con el sueldo más alto de la plantilla y siendo el tercero que más partidos ha jugado en la historia del club, ha vivido una campaña que se escapa de su normalidad. Es la primera temporada en la que ve peligrar su titularidad y también la primera vez que ha habido cierto run run con su desempeño. Ya no está al nivel de antaño y de ello son conscientes en el Atlético, por lo que no ven con malos ojos quitarse una ficha de 20 millones de euros.
En busca de un nuevo Oblak
Esta posible salida de Jan ha obligado a Mateu Alemany, el director deportivo del Atlético de Madrid, a buscar un posible sustituto de garantías por si el esloveno decidiese marcharse.
Noah Atubolu es uno de los nombres que han sonado en los despachos del Metropolitano. El portero alemán, que milita en el Friburgo. ha sido una de las revelaciones de la Bundesliga esta temporada. Con tan solo 23 años ha firmado una campaña que ha provocado el interés de varios clubes europeos por él. No obstante, el joven portero no saldrá fácil del Friburgo por varios motivos. El primero el precio que, desde el club alemán, han avisado que superaría los 16 millones que pagó el Atlético al Benfica por Jan Oblak en 2014.
Otro de los nombres que suena es el de Leo Román. El portero del Mallorca se ha salido con su club, tanto ha sido así, que se ha ganado un sitio en la prelista de Luis de La Fuente, seleccionador español, para el Mundial de 2026. Ya el año pasado dio que hablar, sin embargo, esta temporada ha sido su verdadero escaparate. Sus 81 paradas en 26 partidos hablan de que no es un portero acostumbrado a los partidos plácidos, algo que enamora en las oficinas del Atlético. Un recambio joven –tiene 25 años–, competitivo y acostumbrado a partidos en los que no se permite el error es quizás el sustituto perfecto.
Existe también la opción Juan Musso. El guardameta argentino de 32 años que llegaba como segundo portero, sin hacer mucho ruido y esperando su turno, ha sorprendido a todos con su altísimo nivel. Con la lesión de Oblak esta temporada, se descubrió que Musso era mucho más que un portero suplente. Fue decisivo en partidos importantes de la temporada como en las eliminatorias de Copa del Rey y Champions que enfrentaron a Atlético y Barça, en las que el de San Nicolás estuvo brillante. Tanto fue así, que existía el debate de si con el regreso de Oblak tras su lesión, el esloveno iba a volver a la titularidad o se iba a mantener la confianza en Juan que estaba brillando bajo los palos.
De todos modos, lo primero que debe resolver el Atlético es si Oblak continúa o no. A sus 33 años, el esloveno sigue siendo un portero que puede tener varias temporadas por delante y bajo palos continúa siendo una garantía, sobre todo si logra volver a su 100 % y vivir una segunda juventud.