Alberto Núñez Feijóo abandona el hemiciclo acompañado de varios diputados del PP
Ante la parálisis de Sánchez
El PP tantea la moción de censura a la espera de la sentencia de Ábalos en junio
Los populares vaticinan que, políticamente, la legislatura va a convertirse en una olla a presión en las próximas semanas. La del PNV sigue siendo una ciega; la de Junts es improbable, pero no imposible
La legislatura se ha adentrado en una nueva dimensión tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra, que ha provocado un shock en el PSOE mayor que el que causó la de Santos Cerdán en junio de 2025. Una dimensión que, por primera vez, abre la puerta a una moción de censura instrumental del PP, con el fin último de convocar elecciones generales.
Hasta la fecha, Alberto Núñez Feijóo ha rehuido esta opción con el argumento de que no tiene los 176 votos necesarios para que prospere y que ello sería fortalecer a Pedro Sánchez. Este miércoles, durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, el líder de la oposición prometió, de forma críptica: «Haré todo lo posible para un cambio de Gobierno cuando llegue el momento», una frase que después reiteró en una conversación informal con los periodistas.
Ese «cuando llegue el momento» es muy impreciso. Pero lo cierto es que el PP está esperando a conocer la sentencia del caso mascarillas, que el Tribunal Supremo previsiblemente emitirá en la segunda quincena de junio. Esta será la primera sentencia contra la corrupción económica del sanchismo, en la que por primera vez un tribunal, el presidido por Andrés Martínez Arrieta, relatará hechos probados. No indicios. De ahí el salto cualitativo. Los populares dan por hecho que José Luis Ábalos, exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, será condenado, como también Koldo García y Víctor de Aldama.
Cuando haya sentencia, políticamente la legislatura será una olla a presión. Pero el plan de Sánchez sigue siendo resistir contra viento y marea, como dejó claro este miércoles en la Cámara Baja. Cabe recordar que, el 24 de mayo de 2018, la Audiencia Nacional dictó su primera sentencia en relación con la trama Gürtel, en la que el PP fue condenado como partícipe a título lucrativo. Un día después, Pedro Sánchez y la entonces portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, registraron en la Cámara Baja una moción de censura para sacar a España del «lodazal de la corrupción», afirmaron. Fue la primera de la democracia que triunfó.
Feijóo no moverá ficha antes de que se produzca ese momento, pero bajo el radar hay conversaciones, tanteos. En la dirección del PP no gustó que Santiago Abascal pidiera el martes a Feijóo, recién conocida la imputación de Zapatero, que no espere más y presente una moción que sirva para «retratar ante los españoles toda la extensión de la mafia y la posición de todos los diputados respecto a ella». Creen que el líder de Vox meneó el árbol antes de tiempo.
La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, este miércoles en el Congreso
La del PNV sigue siendo una vía ciega hoy por hoy, porque los de Aitor Esteban gobiernan con los socialistas en el Ejecutivo vasco y en las tres diputaciones forales: Vizcaya, Guipúzcoa y Álava. Y, en las últimas elecciones vascas, Bildu los igualó a escaños. La vía de Junts es improbable, pero al menos no imposible. Carles Puigdemont sigue esperando una amnistía que no le llega, porque antes que el Tribunal Constitucional tiene que pronunciarse el Tribunal de Justicia de la UE. Y la posición de este último sobre la aplicación de la amnistía a la malversación (la forma que el Supremo encontró para cerrar el paso a Puigdemont) continúa posponiéndose sine die.
El diputado de Junts Josep Pagès preguntó ayer en el Congreso al ministro Félix Bolaños qué argumento les queda para «no convocar elecciones» cuando no tienen mayoría parlamentaria. Era la segunda coz de los independentistas en apenas un mes, porque en abril Míriam Nogueras ya le espetó a Sánchez en otra sesión de control: «¿Qué argumento democrático le queda, señor Sánchez, para no convocar elecciones?».
El calendario judicial
Pero es que a lo largo del próximo mes van a pasar más cosas. Este jueves, el empresario Víctor de Aldama declarará como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, por los contratos de las mascarillas adjudicados por los gobiernos de Baleares y Canarias, presididos entonces por Francina Armengol y Ángel Víctor Torres. Cabe recordar que el abogado de Aldama, José Antonio Choclán, apuntó directamente a la presidenta del Congreso y al ministro de Política Territorial en la última sesión del juicio en el Supremo: «Próximamente, en la causa especial se conocerá la suerte del señor Torres y de la señora Armengol», vaticinó.
La próxima semana, el día 28, empezará en la Audiencia Provincial de Badajoz el juicio contra el hermano del presidente, acusado de presuntos delitos de tráfico de influencias y prevaricación. La declaración de David Sánchez se espera para la semana siguiente, el miércoles 3 o el jueves 4. Entretanto, en la Audiencia Nacional el martes 2 de junio se producirá la esperadísima declaración de Zapatero como imputado, por quien Sánchez se puso este miércoles la soga al cuello en el Congreso. Y por dos veces, además: «Todo mi apoyo al presidente Zapatero», afirmó. Como también que las elecciones generales serán en 2027. De ahí no se mueve. Salvo que lo muevan.