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Kylian Mbappé, en un partido en el Santiago BernabéuGTRES

El Real Madrid hablará con Mbappé para cortar por lo sano cualquier enemistad con Vinicius

El Real Madrid desea cortar por lo sano en el caso de Mbappé y Vinicius. El club blanco y el futbolista ya han dialogado en diversas ocasiones para aclarar situaciones y eliminar falsos celos y conflictos que solo sirven para enfrentar a los jugadores y especialmente a las dos figuras de la plantilla, con permiso de Bellingham. Pero la entidad hablará en profundidad con el jugador francés para concretar la realidad del buque estandarte del equipo y subrayar que lo es y sobre todo que lo será como Mourinho al mando.

La diferencia es que el portugués exigirá a Kylian y a Vinicius que jueguen pensando en la prioridad del Real Madrid y se olviden de los celos de liderazgo, porque de lo contrario el nuevo jefe del plantel intervendrá con la firmeza que todos conocemos. La casa blanca sabe que Mbappé ha cometido errores y ha hecho cosas que no han gustado desde que Xabi Alonso fue despedido tras perder la Supercopa de España, pero desde Valdebebas son rotundos en criticar la persecución y la doble vara de medir que sufre el parisino solo por el mero hecho de ser la bandera del club: «Te caen palos porque eres el mejor del mundo y juegas en el Real Madrid».

En la entidad no ha gustado que se borrara del clásico al saber que sería suplente y ha molestado que saliera a la palestra en el Bernabéu para atacar a Arbeloa, con quien únicamente ha marcado 12 goles tras sumar muchas semanas de baja, mientras con Alonso anotó 29 dianas. Dicho esto, en Valdebebas le han dejado claro que no enemigos que no existen. Le han advertido que es criticado por ser quien es y por militar en el Real Madrid.

Desde el Real Madrid se le ha dicho ya al número 10 que se olvide de falsos enemigos del vestuario y se va a incidir en eso. Vinicius no ha filtrado cosas en su contra. Al revés, señalan las personas que rodean al brasileño. Vinicius y Mbappé se llevan bien y han quedado juntos en su vida particular. Que nadie les entrometa porquería para fabricar un distanciamiento que no existe. Hay que evitar que la bola de nieve crezca. Lo que Mourinho y el Real Madrid pretenden es que Mbbapé olvide todos esos vericuetos negativos y se centre en lo importante: «Kylian y Vinicius deben de jugar juntos en bien del equipo».

Mbappé y Vinicius celebran un gol esta temporadaEuropa Press

Claro que hay crítica interna y autocrítica. Mbappé piensa que Vinicius y Valverde hicieron todo lo posible para echar a Xabi Alonso y es verdad que desde ese despido, en el ecuador de enero, la relación interna en el vestuario se destrozó. Crecieron desde entonces las bajas del francés, que ya estuvo ausente incluso con Xabi por ese mal diagnóstico de su esguince, jugando lesionado. Es cierto que se notó que faltaba compromiso de Mbappé con Arbeloa, entre otras cosas porque el técnico adulaba a Vinicius más que a él.

El distanciamiento de la estrella con el entrenador fue creciendo. No agradó en la casa blanca la forma en que Kylian se marchó del césped del Benito Villamarín, casi sin decir nada a Arbeloa y forzando un cambio que no había dialogado con el salmantino. Fue una demostración evidente de la lejanía de la estrella y el jefe de la plantilla. De aquellos barros llegaron estos lodos. El parisino no fue al RCD Stadium españolista y sus vídeos con Ester Expósito hicieron estallar todo. Su llegada en avión privado a Madrid doce minutos antes de comenzar el partido de Cornellá le puso los pies de los caballos.

Todo era una mera cuestión de imagen porque otros futbolistas como Güler y Courtois también se marcharon de fin de semana y como no hubo fotos no pasaba nada. Es el precio que el parisino debe pagar por ser la estrella del Real Madrid y debe asumirlo. A él le van a perseguir, a Güler, Alaba o Courtois, no.

Castigado en el clásico y ante el Oviedo

Mbappé ha actuado mal. Y Arbeloa también. Castigó al número 10 y su antagonismo fue evidente. En vez de apagar fuegos, el preparador se puso en modo canterano y pensaba dejar en la reserva a Mbappé en el clásico por esa falta de compromiso y de integración demostrada en el Villamarín. El jefe de la plantilla habló de jugar con smoking y que eso no casa con el Real Madrid. Era un ataque directo a la figura del equipo. Llegaba el partido ante el Barcelona y Arbeloa le dijo a Kylian que sería inicialmente suplente.

Mbappé no lo comprendió. Se borró del viaje y del clásico por unas supuestas molestias musculares. Y hubo nuevo castigo del míster. Tres días más tarde los blancos recibían al Oviedo y Arbeloa le dijo al francés que sería suplente porque no podía ser titular después de ser baja cuatro fechas antes para estar en el clásico. Mbbapé disputó veinte minutos ante el Oviedo y salió ante la prensa para criticar al entrenador. Nueva explosión mediática, fomentada por la estrella. En el fondo puede tener razones, pero las formas son equivocadas.

Todas estas batallas solo perjudican al Real Madrid y no benefician a nadie. Es lo que la casa blanca le ha dicho al futbolista y lo que desea dialogar con Kylian en profundidad para dejar claro que en el futuro esto no puede repetirse. Viene Mourinho y hay que a partir de cero. Hay que hacer tabla rasa y olvidar lo pasado. Es el mensaje interno de la entidad. Y es el mensaje de Mourinho. No quiere celos. Los eliminará. Desea a Kylian y Vinicius unidos en un propósito.