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Kang-in Lee, en una imagen de archivoAFP7 vía Europa Press

La difícil tarea que tiene por delante Kang-in Lee en el Atlético para hacer 'olvidar' a Griezmann

El centrocampista ofensivo e internacional surcoreano Kang-in Lee, últimamente más extremo que delantero, siempre fue en los últimos tiempos un futbolista bajo la atenta mirada del Atlético de Madrid y de Diego Simeone, que lo dirigirá ahora a sus 25 años con el desafío mutuo de ser un futbolista más definitivo en ataque, más goleador, más asistente y, sobre todo, aún más diferencial con la misión de hacer 'olvidar' a Antoine Griezmann.

Ya estuvo antes en el radar del Metropolitano, incluso cuando fichó en 2023, por 22 millones de euros, por el vigente campeón francés y de la Liga de Campeones, el Paris Saint-Germain desde el Mallorca. En el club balear, entre 2021 y 2023, relanzó una carrera atascada en el Valencia, sin dar todavía entonces el salto de calidad esperado, aunque era muy joven.

Ahora ha sido factible su fichaje por el Atlético. Imposible el pasado enero, porque el PSG no se planteó su venta, con el que tenía contrato por dos años más, hasta el 30 de junio de 2028, cambia su rol secundario en el club parisino, con tanta competencia ofensiva para la titularidad como representan Desiré Doué, Ousmane Dembélé y Khvicha Kvaratskhelia, además de Bradley Barcola, hoy por hoy suplente y transferible, por el papel de protagonista que se le espera en el equipo rojiblanco, siempre pendiente del rendimiento sobre el campo.

Sí es cierto que llega al Atlético con la apariencia de futbolista importante a sumar a sus potentes recursos ofensivos, como Julián Álvarez, a la espera de qué sucede con su futuro; Álex Baena, Ademola Lookman, Alexander Sorloth y Giuliano Simeone, pendiente de si hay más movimientos de entrada o de salida para componer la plantilla para la 2026-2027, el decimoquinto proyecto desde el principio del Cholo al frente del equipo.

Kang-in Lee ha jugado 124 partidos en sus tres años en el Paris Saint-Germain, con 16 goles y 16 asistencias. 69 de esos encuentros los jugó como titular en el conjunto francés, con el que tiene un palmarés imponente: dos Ligas de Campeones, una Copa Intercontinental, tres títulos de la Ligue 1, dos de la Copa de Francia, una Supercopa de Europa y dos de Francia, a los que añade la Copa del Rey que conquistó con el Valencia en la 2018-19, cuando daba sus primeros pasos por el equipo de Mestalla con 18 años.

26 goles en 259 partidos

Pero aún se espera más de él en cuanto a una condición decisiva, en goles y asistencias, por lo menos en el nuevo Atlético de Madrid al que llega ahora. El equipo colchonero ha perdido un activo de tanta producción ofensiva y talento como Antoine Griezmann, nada más y nada menos que autor de 212 dianas en 501 encuentros. No son jugadores iguales ni comparables, aún menos por su cantidad de goles, pero la aportación de Kang-in Lee, sumada a otros compañeros y factores, debe suplir todas las prestaciones del '7' rojiblanco y ahora del Orlando City.

Al conjunto parisino llegó por sus méritos en el Mallorca, cuando completó dos buenas campañas, en cuanto se liberó de la presión de ser el joven prodigio que se aventuraba en el Valencia, y se encontró con la confianza del mexicano Javier Aguirre, que además lo afianzó hasta la selección coreana, con la que ha jugado ya dos Mundiales y un total de 51 encuentros.

Kang-in Lee quiere relanzar su carrera en el Atlético de MadridAFP7 vía Europa Press

«Está más liberado de la cabeza y de la presión de otras temporadas. No tiene ese rol secundario que ha tenido otras temporadas. Le dije al principio que tenía que ser importante, porque creo que es el jugador que más talento tiene de la plantilla y en el mano a mano es letal», contó entonces Aguirre, también exseleccionador mexicano, aparte de técnico de muchos otros clubes, como el Atlético de Madrid.

En sus dos años en el Mallorca, Lee jugó 73 partidos, marcó siete goles y repartió 11 asistencias. Allí llegó desde el Valencia, con el que disputó 62 encuentros y solo fue capaz de anotar tres goles. Todos estos números, sumados a los 16 del PSG, explican que el atacante no es un goleador como lo era Griezmann, ni mucho menos tan decisivo, con el margen que le otorgan sus 25 años y el desafío que supone para Simeone convertirlo en un jugador más definitivo, como también hizo en su momento con el atacante galo, que llegó al Atlético con 23 años, dos menos.

El surcoreano fue el mejor jugador del Mundial sub-20 en 2019, cuando lideró a su país a la final y al subcampeonato, impredecibles antes para su selección. Y fue aspirante ese año al Golden Boy, el premio de la revista Tuttosport al mejor futbolista sub-21 de cada año, que ganó en aquella edición el internacional portugués Joao Félix. Era entonces su momento en el Valencia, en el que jugó desde los diez hasta los veinte años, paso a paso por las categorías inferiores hasta el primer equipo, con el que rescindió contrato para dar un giro a su carrera en 2021, fichado por el Mallorca. Dos años después fue al PSG y ahora, después de tres cursos y ganarlo todo en París, ha elegido el Atlético de Madrid. El desafío definitivo. Quizá.