Fundado en 1910
Former French international football player Zinedine Zidane arrives at the press conference to present him as the new head coach of France national football team at the French Football Federation headquarters (FFF) in Paris on July 28, 2026. The former France playmaker, who won the 1998 World Cup and the 2000 European Championship as a player, has been appointed head coach of the French national team, succeeding Didier Deschamps, the French Football Federation (FFF) announced. Zidane takes over from his former teammate Deschamps, who had been in charge since 2012; Deschamps' tenure ended with a fourth-place finish at the 2026 World Cup, following a title win in 2018 and a final appearance in 2022. (Photo by LOU BENOIST / AFP)

Zinedine Zidane busca liderar una nueva etapa como seleccionador francésAFP

El colosal desafío de Zidane, el hijo pródigo del fútbol francés

Campeón mundial como jugador en 1998, ganador de tres Champions seguidas como entrenador del Real Madrid y emblema del fútbol francés a finales de los 90 e inicios de los 2000; con un currículum envidiable, Zinedine Zidane, de 54 años, asume el desafío de reconstruir una selección francesa deprimida y en busca de una identidad desde su reciente derrota ante España en el Mundial (0-2).

Símbolo en Francia de la generación de 1998 'black-blanc-beur' (negro-blanco-magrebí), que supuso una revolución cultural, social y política a finales del siglo pasado, Zidane regresa a su país natal después de 30 años de trayectoria en el extranjero.

La última vez que 'ZZ' (las siglas por las que se le conoce) se desempeñó en Francia fue en el Girondins de Burdeos (1992-1996). Desde entonces, los aficionados galos se habían contentado con verlo de cerca durante ciertos partidos con el combinado tricolor, al que representó 108 veces.

El marsellés de origen argelino llega al puesto que siempre ansió tras pasar cinco años alejado de los banquillos, después de una última experiencia amarga en el Real Madrid que terminó en 2021.

La tarea que le aguarda ahora es colosal: dotar de una identidad de juego a 'Les Bleus' de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, y mejorar los impresionantes resultados de su antiguo compañero de selección, Didier Deschamps, quien guio a Francia hacia el Santo Grial en 2018, además de la final de 2022 —perdida ante la Argentina de Lionel Messi—, tras 14 años de servicio.

El Balón de Oro de 1998 tiene, sobre el papel, lo necesario para cumplir con las exigencias de los bicampeones del mundo (1998 y 2018).

Zidane cuenta con experiencia al más alto nivel como jugador y como técnico. De hecho, logró encadenar tres Champions seguidas en el banquillo merengue, un hito inédito hasta la fecha que podría igualar el PSG de Luis Enrique la próxima temporada. Y está, además, acostumbrado a lidiar con los egos de superestrellas mundiales, como lo fueron en su época Cristiano Ronaldo, Gareth Bale o Karim Benzema, semejantes a los que se encontrará en el vestuario francés con Mbappé o Dembélé. Y su cultura futbolística, que mezcla las influencias de Francia, Italia y España, también puede convertirse en un plus.

Cabezazo perdonado

Aunque Deschamps fue el capitán que levantó la Copa del Mundo en 1998, el nombre que quedó grabado en el corazón de los franceses aquel 12 de julio fue el de Zidane, autor de dos de los tres goles de la final ganada en el Stade de France ante la Brasil de Ronaldo Nazario (3-0).

De carácter reservado y sin una palabra más alta que la otra, Zizou, es un líder por el ejemplo más que por el resto de cosas. E incluso cuando su actitud estuvo lejos de ser modélica, como el cabezazo que le propinó a Marco Materazzi en la final del Mundial 2006 perdida ante Italia, los franceses fueron comprensivos con su ídolo.

Zinedine Zidane, durante las semifinales del Mundial 2006

Zinedine Zidane, durante las semifinales del Mundial 2006Gouhier-Hahn-Orban

También lo fueron cuando se metió en asuntos políticos. En 2017, Zidane dio que hablar cuando pidió «evitar los extremos» durante las elecciones presidenciales aquel año, en las que la candidatura de Marine Le Pen figuraba como una de las favoritas.

De hecho, la de 'ZZ' es, para muchos franceses, la historia de una inmigración que sale adelante a pesar de los obstáculos. Hijo de argelinos y criado en la conflictiva barriada marsellesa de La Castellane–en unos bloques de hormigón rodeados de desempleo, la delincuencia y la exclusión social–, Zidane creció junto a otros cuatro hermanos.

El nuevo seleccionador tuvo como referente a su padre Smaïl, que trabajaba como vigilante nocturno, junto a su madre Malika, bajo el lema de respeto, trabajo y humildad. De la plaza de cemento de La Castellane en la que hizo sus primeras filigranas, pasó a clubes locales hasta que, con 14 años, le fichó el AS Cannes. Nunca más volvió a vivir en Marsella.

Admirador del creativo uruguayo Enzo Francescoli, a quien iba a ver en el estadio Velódrome del Olympique de Marsella, dejó el Cannes en dirección al Girondins de Burdeos en 1992. Cuatro años después fichó por la Juventus (1996-2001) y de ahí pasó al Real Madrid (2001-2006). En estos dos últimos clubes dio su mejor fútbol.

Tras su retirada, orientó su carrera hacia los banquillos. Asistente del italiano Carlo Ancelotti en la Champions de 2014 ganada por el Real Madrid, tomó las riendas del filial madridista hasta 2016, año en el que dio el salto al primer equipo y con el que hizo historia gracias a su triplete en la máxima competición europea. Y ahora tratará de repetirlo al frente de la selección francesa.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas