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Miguel Gutiérrez es ahora mismo jugador del GironaLaLiga

Miguel Gutiérrez, el canterano que soñó con triunfar en el Madrid y llega a Leverkusen para suplir a Grimaldo

Triunfar en el primer equipo del Real Madrid es algo realmente complicado que muy pocos canteranos han podido hacer a lo largo de los últimos años. Los casos más significativos han sido los de Dani Carvajal, Nacho Fernández y Lucas Vázquez, que lograron los títulos más importantes del fútbol vestidos de blanco.

Sin embargo, ha habido otros chavales que, por un motivo u otro, se tuvieron que buscar la vida fuera de la capital de España, como es el caso del protagonista de este artículo, que actualmente tiene 25 años y el fútbol le ha llevado a distintos destinos.

Miguel Gutiérrez (Madrid, 2001) se fue del Real Madrid hace cuatro años rumbo al Girona, el club blanco se reservó una opción de recompra y desde el primer día en Montilivi los seguidores del club catalán pudieron apreciar que tenía una proyección de futuro espectacular y un presente de lo más interesante.

Buena prueba de ello fue que en su primera temporada en la Costa Brava estuvo a punto de dar la campanada y proclamarse campeón de Liga con ese Girona de Míchel que asombró al mundo y reunió en sus filas a jugadorazos del nivel de Artem Dovbyk, Daley Blind, Eric García, Yan Couto, Aleix García, Savinho y Victor Tsygankov.

El primer año de Miguel Gutiérrez en Montilivi fue memorable y, fruto de esa buena temporada, el Girona logró clasificarse para la Champions League por primera vez en su historia, competición que el lateral madrileño tuvo la suerte de disputar y en la que al conjunto catalán no le fue tan bien como se habían imaginado, ya que se quedaron fuera en la fase liga y no pudieron meterse en las eliminatorias por el título, algo que hubiera sido, sin duda alguna, mágico para un equipo acostumbrado a estar en el segundo plano del fútbol nacional.

Esas buenas temporadas en Gerona no pasaron para nada desapercibidas en el fútbol europeo y en el verano de 2025 el Nápoles llamó a la puerta de Miguel Gutiérrez. El madrileño había sido feliz en Montilivi, había tenido el protagonismo que no tuvo en el Real Madrid, pero decidió aceptar la propuesta del conjunto italiano y se fue traspasado a la Serie A a cambio de 20 millones de euros.

Formalizado el traspasado, el chaval llegó a una ciudad que vio a Diego Armando Maradona encumbrarse como una leyenda del fútbol con ganas de demostrarle a los aficionados del conjunto napolitano que lo hecho en el Girona no había sido casualidad.

Sin embargo, sus inicios en el sur de Italia no fueron fáciles. Miguel llegó a Nápoles con una lesión de tobillo y se perdió los primeros partidos, pero en cuanto se recuperó Antonio Conte no dudó en alinearle por delante de Mathías Olivera, un viejo conocido del fútbol español que llegó a jugar en el Getafe de José Bordalás.

Conforme avanzó la temporada, el madrileño fue cogiendo confianza y disputó minutos de calidad con el Nápoles, que acabó segundo en la liga a 11 puntos del Inter de Milán, campeón final del Scudetto.

Una nueva aventura

Quedar segundo en la Serie A no le sentó del todo bien a Aurelio de Laurentiis, presidente del Nápoles, y el dirigente italiano decidió activar un cambio en el banquillo. Antonio Conte levantó la mano y en lugar del técnico de Lecce llegó Massimiliano Allegri, que venía de ser cesado del Milan.

Y ha sido este cambio en el banquillo el principal causante de la salida de Miguel Gutiérrez del Nápoles rumbo al Bayer Leverkusen, un equipo que hace un par de temporadas tocó la gloria en la Bundesliga gracias al impacto y a la mano de Xabi Alonso.

Miguel Gutiérrez, en una imagen de archivoAFP

Ahora, el madrileño llega a Alemania con la difícil misión de cubrir la vacante dejada por Alejandro Grimaldo, otro de esos futbolistas que marcó una época en el Leverkusen y que decidió volver a España para fichar por el Atlético de Madrid, bendecido por Carles Martínez Novell, el nuevo técnico del conjunto aspirina, y con ganas de seguir creciendo en la élite del fútbol con tan solo 25 años recién cumplidos.