Rodri controla un balón en un partido del Mundial
Rodri firmará un contrato por cuatro años y su ficha será una de las más altas de la plantilla
El deseo de Mourinho y del jugador son clave: el madrileño solo quiere ir «a su equipo», el Real Madrid y el club ofrece 50 millones más diez en bonus
Bernardo Silva, Vinicius y Brahim ya trabajan bajo las órdenes de Mourinho
Los avatares del fútbol y de la vida le hicieron jugar en otros sitios y triunfar en el Manchester City. Rodrigo Hernández Cascante siempre fue madridista, pero los recovecos del balompié son caprichosos y el Atlético le fichó para sus categorías inferiores gracias a la visión de Amorrortu. El Villarreal creyó más en su proyección y se lo llevó para hacerle llegar a Primera División y lucir su liderazgo al más alto nivel. Los rojiblancos le recuperaron y pagaron 20 millones al submarino amarillo. Debutó con Simeone ganando la Supercopa de Europa al Real Madrid. Caprichos del destino. Era un aviso de un futuro insospechado.
Solo duró un año en el Atlético. Guardiola exigió al Manchester City que pagaran los 70 millones a Gil Marín para liderar al equipo skyblue. Vaya sí lo lideró. Cuatro títulos consecutivos de la Premier y autor del gol histórico que concedió la primera y única Copa de Europa al conjunto británico. Acto seguido, Rodri le quitó el Balón de Oro a Vinicius y después ganó los de la Liga de Naciones, Eurocopa y el reciente Mundial. Aspira a obtener su segundo como futbolista de una temporada, la rematada con la Copa del Mundo. Lo que es la vida. Ha tenido que conquistar los máximos listones generales e individuales para llegar «a su Real Madrid».
Ahora, estrenada la treintena, es más pretendido que nunca. Pero solo quiere el Real Madrid. En la casa saben desde hace mucho tiempo que es merengue. Se va a comer el dulce madrileño. Sí, por fin va a ser madridista.
Se lo ha ganado a pulso. Su deseo de venir es fundamental para alcanzar su meta. Presiona para firmar oficialmente por su equipo. La petición incondicional de Mourinho es fundamental. El entrenador le considera el futbolista idóneo para dirigir su sistema de máxima competitividad, dominio y velocidad en ataque. Rodri quiere ser el director de la idea.
La extensión de Mourinho en el campo
Rodri siempre gustó en el Real Madrid, pero su posición estaba cubierta con Modrić y Kroos. La ausencia de ambos abrió el debate. Se buscó y no se encontró al nuevo capitán de la nave blanca. Estaba en Mánchester. Es un futbolista fabuloso para coger la batuta, manda, tiene carácter y sobre todo se pone al frente de la manifestación cuando las cosas van mal. Y es madridista. Todos lo subrayan en el cuartel general de Valdebebas, empezando por Florentino Pérez. A quien quiere venir con ansia se le busca con esfuerzo.
El pivote está ilusionado desde hace mucho tiempo por venir al Real Madrid. Lesionado en el City, se preparó durante meses para hacer un gran Mundial y ganarse la llamada desde Valdebebas. Le queda un año de contrato y se ha negado a renovar varias veces porque su objetivo es el Real Madrid. Sabe que Mourinho le quiere y ese factor es decisivo. El portugués desea que sea su extensión en el campo y el madrileño quiere serlo.
Rodri Hernández, durante un partido en el Bernabéu
El universo del fútbol profesional funciona de unas formas que hay que entenderlas. Intermediarios que trabajan en nombre del Real Madrid dialogaron con el Balón de Oro del Mundial y con su hombre de confianza, Pablo Barquero, para conocer directamente si el centrocampista estaba dispuesto a venir a la casa blanca, porque había que emplearse a fondo con el Manchester City. El jugador también debía presionar. Rodri confirmó lo que su agente y la cúpula del club conocían: quiere ser madridista profesional, no solo de sentimiento. Se pusieron manos a la obra.
Lo primero fue el acuerdo entre el campeón del mundo y la entidad. Tendrá un contrato por cuatro campañas y una ficha de la máxima escala salarial del Real Madrid. Similar a la que posee en el equipo británico, que alcanza los 14 millones netos.
Llegar a un acuerdo pronto
Pactadas las condiciones del Balón de Oro con el Real Madrid, se atacó la batalla decisiva: el traspaso. El equipo blanco ofreció inicialmente 45 millones. El City rechazó la propuesta y los merengues respondieron con 45 millones más diez en bonus. Los ingleses pidieron 75 fijos.
El cuartel general de Valdebebas ha subido su oferta a 50 millones más diez en variables que se calcularán por títulos, partidos disputados y logros particulares. La mayoría de esos bonos se cumplen y suponen solo una diversificación del dinero en varios años. Las conversaciones se intensifican. Pablo Barquero, el agente que ha llevado la carrera de Rodri desde los 13 años, trabaja con el club blanco para que las posturas se acerquen y se logre el objetivo: que Rodri sea madridista por fin.
El deseo del futbolista y de Mourinho mueve montañas y está por encima de todas las cosas. Habrá entente final. El City sabe muy bien que Rodri solo quiere el Real Madrid. Y pretende fichar a Bouaddi como sustituto.
Rodrigo Hernández se sumará a Diomande, Cucurella, Dumfries, Konaté, Espí y Bernardo Silva en una transformación total del Real Madrid. Siete fichajes. Diomande no ha sido anunciado oficialmente porque sus antiguos apoderados han denunciado a Roc Nation, su nueva agencia, para cobrar las comisiones del traspaso desde el Leipzig. La FIFA debe decidir y, en todo caso, concederá la ficha al delantero africano como madridista. Cuestión de días. Rodri será su compañero. El madrileño dirigirá esta revolución encabezada por Florentino Pérez y José Mourinho.