Arda Güler, en el partido del Real Madrid frente al Elche
Mourinho elige a Güler para ser el director de juego del Real Madrid
El turco llevará la batuta del sistema del portugués, que se basa en la explotación de la calidad de Mbappé, Bellingham y Vinicius
La relación Vinicius - Mourinho: más cercanía, menos tensión y una mejora pendiente
Hace dos meses los mentideros de Valdebebas analizaban esta realidad: es la temporada crucial de Arda Güler. El año que examinará al turco. El curso que dirá si es jugador para el Real Madrid o si deberá marcharse. Era el momento de demostrar definitivamente que está hecho para este club. Y el niño de Ankara ha dejado claro que sí está hecho para dirigir el Real Madrid. En sesenta días ha plasmado el nivel que ya dibujó como un Guadiana durante la campaña anterior. A los 21 años ha sido nombrado definitivamente el jefe del fútbol madridista.
Pocos saben que tiene carácter de líder y esa personalidad la suma a su clase innata. Mourinho lo tuvo claro desde que le vio entrenar en Valdebebas después del Mundial. Arda solo pesa 75 kilos y mide 175 centímetros, pero posee un coraje que no casa con su cuerpo. Tiene sangre, se enoja, se revuelve ante las patadas alevosas que los rivales le dan para anular su virtuosismo. Arda tiene pasión turca. El entrenador portugués le ha elegido tras probar diversas variantes. Arda sabía que se examinaba de «cum laude en el Real Madrid» y desde el primer día de julio se puso las pilas para sacar toda su calidad y exponerla primero en Valdebebas y después en competición.
Sus demostraciones han sido palmarias. Mourinho le ha designado el director de juego del equipo, con lo que eso significa. El chaval de Ankara es un adelantado a su tiempo, un niño precoz, un prodigio técnico, y asume su responsabilidad. Ya había llevado las riendas del equipo cada vez que estaba en el césped, pero unas veces era titular y en otras ocasiones salía en los segundos tiempos. Ahora pasa a ser el timonel de la nave. Será titular en la mayoría de los partidos, salvo los que comience en el banquillo para recuperar energía y repartir esfuerzos.
Lo que también saben muy pocos, solo los que están cerca del equipo, es que Güler ama tener esta responsabilidad. La deseaba. La quería. La pedía. Y demostraba en cada sesión de Valdebebas y en cada partido que anhelaba ser el director de juego, porque se ve capacitado para ello. Pocos están preparados para asumir esta carga futbolística y mental. El entrenador está encantado con el carácter de este jugador tan pequeño físicamente y tan grande psicológicamente.
Le ha demostrado que es el hombre ideal para coger el bastón de mando. El responsable del grupo ha probado con diversos jugadores y ha elegido al turco porque necesita un hombre que sepa dirigir su estrategia ofensiva. Arda es el futbolista idóneo para repartir el juego a los tres tenores. Para enlazar con Bellingham y para alimentar de pases decisivos a Mbappé, a Vinicius y al propio Jude.
El francés ya ha recibido del otomano centros apasionantes que acabaron en gol. Su conexión luce desde hace mucho tiempo. Las diagonales que Arda lanza al número diez son las mejores para el goleador madridista. Vinicius comienza a hacer más veces lo que Güler ejecuta constantemente. Todos deben tener claro que Kylian es el faro del esquema. El brasileño comienza a asumirlo. Arda lo tuvo asumido desde el primer minuto. Explotar las condiciones de Mbappé. Ahora lleva el timón de ese objetivo final.
Vinicius no está brillando
El turco toma el timón de una nave que busca el contragolpe rápido con balones a Mbappé, Vinicius y Bellingham. El jefe de la plantilla piensa que con Güler se aprovechará mejor la clase de los tres tenores. El dilema es que Vinicius aún no 'canta' bien. El esquema ofensivo cojea por el lado izquierdo. El brasileño no está fino. Arda tiene la misión de mejorar la versión de Vini. Pero al final es el número siete quien debe evolucionar en su rendimiento con mayor velocidad, mejor regate y un disparo certero, tres cosas que ahora mismo no funcionan bien. Y el debate está abierto: ¿Diomande debe ser titular en lugar de Vinicius? Lo hemos analizado en este periódico durante varios días y es una reflexión que también se hacen en Valdebebas.
Mourinho sabe que Diomande está muy bien, porque ha adquirido su forma competitiva a las órdenes del portugués, que ha cuidado su progresión sin exponerle. Le ha concedido dos titularidades consecutivas cuando estaba preparado para ello. Ha sido el comienzo de un despegue total. El dilema es si debería continuar en el once frente al Atlético. Mourinho no se ha planteado todavía sentar al brasileño y alinear al afticano. Pero en Valdebebas se debate si ese cambio dependerá de la actuación de Vinicius en el Metropolitano. Un mal resultado o una floja participación del carioca abrirá el estudio de un relevo que incluso se producirá en el propio derbi si la cosa no funciona.
El Real Madrid no puede perder el tren de la Liga y las oportunidades hay que aprovecharlas. Diomande las ha aprovechado. Vinicius, poco. El número 25 llama a la puerta del número 15 para que le lance balones. La zancada del marfileño es perfecta para los pases en profundidad de Güler. El Real Madrid no va a admitir mas concesiones y si Arda se ha ganado el puesto, en la delantera debe suceder lo mismo. El Atlético medirá el nivel del Real Madrid y hará tomar decisiones a Mourinho.