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Qatarí que te viTomás Guasch

Perdónalos, Fabián. No saben lo que hacen

La gala del Balón de Oro dejó reconocimientos al fútbol español y una pregunta que sobrevuela la elección de Harry Kane: ¿qué más tenía que hacer Fabián Ruiz para llevarse el galardón? Una noche interminable que, entre homenajes y ausencias, volvió a abrir el debate sobre los criterios del premio

Lo más tierno de la noche del Balón fue ver sentaditos juntos a Laporta y el presidente Ceferin, de la UEFA. Enternecedor. ¡Qué foto!

El mandamás azulgrana sabe a quién debe arrimarse en este tiempo de posible zozobra para él y su club… Y sabe Ceferin con quien se junta. La cara y la cruz del fútbol en su máximo esplendor. El nuestro, en manos de quien está y arrasando premios. El fútbol es un porro, sí.

Y eso, que seis horas después de iniciarse la interminable gala supimos que Harry Keane era el ganador del Balón de Oro’2026. Por un rato muy largo temimos que la noche terminara en octubre de 2027 y se dieran los premios por duplicado, el de este año y el que viene. ¡Qué coñazo!

Empezó la cosa con que había tres candidatos, Keane, Lamine y M’Bappe. Cuando a Lamine le dieron el premio al mejor joven, y después el Muller a Harry, pareció reforzarse la opción Kylian. ¿Dos premios con un mismo ganador? Pues sí, pasó. Que ganara el local, Londres/Keane, acabó imponiéndose. Olía. Se confirmó.

Keane es uno de los ganadores menos laureados en lo individual en la historia del premio, es curioso. Y también un deportista de cuerpo entero. Y un súper goleador. El último 9 de los clásicos en recibir la distinción.

Puede tomarse como un homenaje a una especie en extinción lo cual me anima a mandarle un abrazo a Lewandowski pues el año de la pandemia el premio era suyo y se ahorraron la gala. Y no se les ocurrió juntarla con la del año siguiente. Otro horror.

¿Fue Harry el mejor futbolista del año que se nos va marchando? A cierto nivel sería osado discutir un galardón a este o aquel. Siempre pongo el ejemplo del 2010. Se lo dieron a Messi, cómo discutirle un premio. Pero entonces Iniesta, Casillas o Xavi hicieron como poco lo que él. Con el añadido del Mundial, claro. Y nada.

Fabián Ruiz se preguntará el resto de su vida qué le faltó por hacer para ser el elegido este año. Como aquellos tres. O qué más hizo Rodri que él cuando se lo dieron. Él, Fabián, el único futbolista del mundo que ganó todo lo que jugó. Club y selección, siempre siendo protagonista. Perdónalos, Ruiz. No saben lo que hacen.

La gala fue un desparrame de nuestro fútbol y muy especialmente del Barça. Su apuesta por el fútbol femenino merece todo el reconocimiento. Un año sí, al otro también. Y al siguiente. Romeu, Vicky López, Cata Coll, la gran Putellas... Merecidísimo es poco.

Y Unai. Mejor portero del mundo. Otro crack. Llegó al Mundial con tanta gente cuestionando su condición de titular, y levantó la copa encajando sólo un gol. Habló maravillosamente. Unai, el portero de todos. Como De la Fuente lo es desde su púlpito de súper seleccionador.

Premio gordo el Sócrates a Buyako Saka, el delantero del Arsenal. Un ejemplo de solidaridad y valía humana. Síganle, este muchacho vale muchísimo la pena.

M’Bappé y Lamine deben esperar. A este le dieron el premio al mejor joven otra vez. Lo recogió y se lo dedicó a Cubarsí, que fue elegido eso, el mejor joven del último Mundial. Hay cosas que cantan, sí.