Fundado en 1910

Diego Pablo Simeone, durante un partido del Atlético de Madrid esta temporadaEuropa Press

Las buenas noticias para Simeone en el tramo decisivo de otra temporada complicada

Tiene el Atlético de Madrid la obligación de ganar al Brujas en el Metropolitano para estar en los octavos de final de la Champions League. No hacerlo sería un auténtico mazazo para un equipo que no está diseñado para ganar la Copa de Europa, pero sí para incomodar a los colosos del Viejo Continente. También sería durísimo para Diego Pablo Simeone, que vive obsesionado con esta competición y sueña cada año con ganarla.

Que los rojiblancos la conquisten en estos momentos es algo realmente complicado. Equipos como Arsenal, Manchester City, Liverpool, Bayern de Múnich, PSG, Real Madrid o Barcelona tienen plantillas mucho más completas. Eso no quita que los rojiblancos tengan el deber de estar en octavos de final e intentar dar la sorpresa y ser siempre peligrosos, tengan al rival que tengan. De pasar a octavos sería Tottenham o Liverpool, pero antes debe eliminar al Brujas, con el que lleva un 3-3 de la ida.

Le llega al Atlético de Madrid este partido en un momento extraño de la temporada. Quizás nunca los rojiblancos han encontrado un estado de forma óptimo en lo que llevamos de curso porque la irregularidad ha estado presente en todo momento. Aun así, la sensación que deja ahora el equipo es que hace un partido bueno y dos malos, por lo que habrá que ver qué versión toca. En noviembre se respiraba un ambiente diferente.

Sea como sea esta es la realidad que tiene que aceptar el Atlético y lo cierto es que el Cholo Simeone ha encontrado ciertas cosas a las que agarrarse para pensar que no va a ser otra temporada floja, otro de esos años que hacen que la hinchada colchonera piensa que vive en un constante Déjà vu. Esa ha sido la sensación de los rojiblancos desde que ganaron la Liga en 2021. Cinco años flojos, aunque en esta ocasión hay buenas noticias para un Simeone que está más cuestionado que nunca.

Una pareja de centrales y un 'killer'

Si algo ha cambiado en estos años en el Atlético es la fiabilidad defensiva. Los colchoneros han pasado de ser un muro a un auténtico coladero. Además, Jan Oblak ya no ofrece la seguridad de antaño y pese a que comenzó bien la temporada, en este último mes le está costando más y eso que su equipo le necesita. Aun así, los rojiblancos se agarran a Pubill-Hancko, la pareja de centrales que ha encontrado Simeone en dos jugadores que aterrizaron en Madrid para ser laterales.

Español y eslovaco recuerdan por momentos al Miranda-Godín de 2014 y en Champions es fundamental ser fiable en defensa para poder aspirar a llegar a rondas finales. Después está el problema del mediocampo, donde el capitán Koke sigue siendo imprescindible pese a su veteranía y encima le falta un socio. Tiene ahí un serio problema el Atlético, aunque después en su entramado ofensivo tiene muchos motivos para estar contento. Griezmann está a un nivel estelar y Lookman ha caído de pie en el Metropolitano. A ellos se suma Sorloth, recuperado para la causa y viviendo su mejor momento como colchonero.

La duda está en Julián Álvarez, en crisis desde hace meses y con el Atlético necesitándolo, al igual que a Álex Baena, clave para engrasar el equipo y que dejó algún chispazo ante el Espanyol el pasado sábado. Las estrellas rojiblancas no están en su mejor momento, pero la buena noticia es que varios de la unidad B rinden y pueden sacar al equipo adelante hasta que los cracks cojan su mejor forma en el momento decisivo de la temporada. Es fundamental que eso ocurra, pero mientras tanto los Sorloth y compañía deben dar victorias para que haya vida hasta final de temporada.