Trabajadores realizan tareas de retirada de los vagores en el punto de las vías donde tuvo lugar el accidente de trenes de Adamuz
La Guardia Civil acusa a Adif de llevarse material de Adamuz para hacer pruebas «sin solicitarlo»
El Instituto Armado envío un correo electrónico a Adif advirtiendo de que «no se realice ningún tipo de actuación en las soldaduras sin autorización previa»
Personal del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) se llevó de madrugada material de la zona del siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que han muerto 46 personas y ha habido más de 120 heridos, cuatro días después del suceso, ocurrido el domingo 18 de enero, y practicó distintas pruebas «sin advertirlo, ni solicitarlo», según recoge la Guardia Civil en un oficio a la jueza.
Así lo han confirmado a Europa Press fuentes del caso, que han detallado que en dicho oficio los agentes de la Benemérita han expuesto a la instructora de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos, que el personal de Adif durante la madrugada del 22 al 23 de enero se llevó material de las vías hasta la base de mantenimiento del municipio cordobés de Hornachuelos.
Tras ello, el día 2 de febrero, según el oficio, se envío un correo electrónico a Adif advirtiendo de que «no se realice ningún tipo de actuación en las soldaduras sin autorización previa». Entre las hipótesis del accidente, la Guardia Civil apunta a la rotura del carril o el fallo de la soldadura como las principales que causaron el siniestro.
En el primer informe de la Benemérita sobre las causas presentado en el juzgado, al que ha tenido acceso Europa Press, figuran también como hipótesis «el estado general del conjunto consistente en traviesas, balasto, carril, clips y soldaduras»; «un accidente causado con ocasión de la circulación del tren implicado o anteriores, debido a algún incidente con la estructura del propio tren, como la caída de una pieza o enganche con infraestructura ferroviaria»; «un accidente por una conducción negligente o imprudente».
Las cámaras no dejan ver nada
El informe pone de manifiesto que las cámaras de seguridad de Adif permiten conocer la hora del impacto pero «no permiten confirmar cómo se produce, al no observarse el momento de la colisión».
Además, se indica que el tren Iryo viajaba en dirección Madrid cuando descarriló parcialmente e invadió el sentido contrario con sus coches traseros, mientras que el otro tren siniestrado, el Alvia procedente de Madrid con destino Huelva, cruzó en ese momento a una velocidad exacta de 208 kilómetros por hora. La primera de las investigaciones se centra en «un problema en las infraestructuras ferroviarias» con tres derivadas, como pueden ser «un carril o riel de fabricación defectuoso», «una soldadura defectuosa» o el «estado general del conjunto».
Este domingo todavía siete de los heridos en el accidente seguían ingresados en hospitales andaluces, sin que se hayan registrado nuevas altas en los últimos diez días.
Según los datos ofrecidos por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, de los siete ingresados, uno de ellos es menor y se encuentra en planta en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. De los seis adultos que permanecen internados uno está en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional de Málaga.