Los desorbitados precios de las viviendas en España provocan una enorme preocupación en la sociedad
Economía
Un experto inmobiliario explica por qué es tan difícil tener una vivienda: «La fórmula ya no funciona»
Los jóvenes son los más perjudicados, ya que ahora tardan tres veces más que hace 40 años en ahorrar lo suficiente para poder comprarse una casa
La vivienda es un problema recurrente en la sociedad española. El acceso a ella se ha encarecido de sobre manera durante los últimos tiempos, lo que ha llevado también a una enorme preocupación de la ciudadanía. En este sentido, los jóvenes son los que padecen los peores efectos de esta crisis, ya que son incapaces de pagar los precios desorbitados que predominan en el mercado.
Ante esta situación crítica, el experto inmobiliario Fernando Gonzalo ha salido al paso para explicar qué ha pasado para que la situación sea tan diferente ahora, haciendo hincapié en cómo se conseguía antaño una vivienda. «La fórmula funcionaba, tenían un camino marcado que es 'si estudias y acabas el colegio y puedes estudiar la carrera, podrás acceder a un trabajo, y con un trabajo conseguirás una vivienda y formar una familia'. La gente seguía los pasos y los cumplía», explica en el podcast La Fórmula Del Éxito.
Sin embargo, para el especialista una de las claves reside en que esa fórmula ya no sirve. «Más allá de temas macroeconómicos y demás, había una relación mucho más equilibrada entre la oferta y la demanda. Había menos menos hogares de los que hay ahora», comenta Gonzalo, preocupado por el panorama actual.
La ruptura de la fórmula
Y es que el experto detalla que esa relación equilibrada ya no existe, puesto que la demanda de vivienda ha experimentado un especial incremento. Por el contrario, el ritmo de la oferta ya no es el mismo, y mucha población no tiene la posibilidad de acceder a un piso a causa de los elevados precios.
Así mismo lo ha explicado Fernando Gonzalo, enfocando el problema en esa diferencia de costes con respecto a hace décadas: «Si no se está equilibrando esa demanda de hogares que hay con la construcción, con la vivienda y con la oferta que hay, pues es lo que ocurre, suben los precios y por tanto ya no se cumple esa lógica».
El proceso de acceder a una vivienda ya no es un tema de estudiar, trabajar y ahorrar unos pocos años, sino que es mucho más pesado y largo de lo que ha sido nunca. «El problema ya no es si consigo un trabajo, es si ese trabajo que me va a permitir acceder a una vivienda. Y ahí está el problema, que la gente joven ahora lo que está viendo es que 'oye, esa fórmula que me habéis contado no funciona'», concluye Gonzalo.