El secreto se encuentra en la pistola del surtidor

Echar carburante se ha convertido en un gesto cada vez más caro

Carburantes

Protege tu coche: estudian bajar la calidad de los combustibles ante los problemas de abastecimiento

Se trata de una medida que está sobre la mesa ante la escasez de gasóleo de numerosas estaciones de servicio en algunos países europeos

Aunque todos los sectores consultados coinciden en que un escenario de escasez de combustibles es impensable por el momento en Europa, algunos países de la UE sí lo están sufriendo ya en las carnes de sus conductores.

Es el caso del país vecino Francia, donde el tope de precios de la petrolera Total he tensionado el mercado de proveedores para ella misma y para el resto de gasolineras, pues esta limitación de precios ha disparado el consumo a la espera de nuevas subidas en el precio.

El miedo dispara el consumo

El problema es que a diferencia de España, donde operan ocho refinerías propias que están produciendo gasóleo a toda máquina, Francia lleva años cerrando este tipo de industria por ser altamente contaminantes y dedicándose a la importación de carburante extranjero, lo que ha disparado su dependencia energética.

Los precios en Francia son peores que en nuestro país

Los precios en Francia son peores que en nuestro país

Con este panorama el gobierno trasladaba esta misma semana a Bruselas la posibilidad de ‘empeorar’ ligeramente la calidad de los combustibles e incluso variar la mezcla con biocombustibles para lograr incrementar su producción en torno a un 20 % rápidamente.

Situación insostenible

La intención de esta medida sería tranquilizar al mercado y romper la dependencia que actualmente tiene de los mercados internacionales del gasóleo, donde este combustible ha doblado su precio.

La propuesta gala incluye permitir un incremento de las emisiones de los coches temporalmente, pues básicamente su propuesta consiste en hacer un gasóleo menos ecológico y más rápido de refinar, aunque por el momento Bruselas ha guardado silencio a la espera de ver cómo evoluciona la situación.

Todos los carburantes llevan aditivos en su composición, estos marcan la diferencia

En este caso los aditivos que venden en las propias gasolineras podrían ayudar a evitar problemas

Lógicamente si Bruselas permite modificar la composición del gasóleo se podrían acoger las refinerías de toda Europa, incluidas las españolas, lo que no significaría que se produzca gasóleo de peor calidad desde un punto de vista funcional.

Si finalmente la UE autorizara este cambio sería buen momento de aprovechar para usar temporalmente aditivos en el depósito del coche, como limpiadores de inyección y reductores de carbonilla, pues al final el principal problema de los coches diésel afecta precisamente a estas partes del motor que pueden provocar averías muy elevadas.

Lógicamente la medida sería temporal e iría ligada a la evolución del conflicto con Irán, pues recordemos que la tensión viene provocada por los problemas que existen en el estrecho de Ormuz y por la escasez mundial que hay actualmente de petróleo y de gasóleo refinado.

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