Tchouaméni celebra con sus compañeros del Real Madrid su gol en Balaídos
Los liderazgos que destaca la cúpula del Real Madrid para generar un ambiente positivo y ganar a Guardiola
El aura se transforma en Valdebebas: el equipo está convencido de ganar al Manchester City y pasar a cuartos de Champions
Los motivos del Real Madrid para creer en la victoria ante el Manchester City
Hasta los enemigos más acérrimos del Real Madrid reconocen que si hay un equipo que puede cambiar el ambiente de manera radical en un santiamén es el equipo blanco. Un mero resultado puede transformar una tragedia en una bonita odisea. Y es que la afición madridista gusta mucho de las tragedias que después se transforman en esperanza. A escala interna se valora que Valverde, Tchouaméni, Thiago Pitarch, César Palacios, Mendy, Courtois y Manuel Ángel lideraron una victoria en Vigo que revolucionó las sensaciones internas del vestuario.
El grupo necesitaba un triunfo así para reivindicarse ante la llegada del torneo soñado, la Copa de Europa. Y el ambiente de Valdebebas se ha llenado de confianza. La plantilla piensa que ganará a Guardiola y que eliminarán al City. Sufriendo, sí, pero venciendo. La dirección deportiva del Real Madrid subraya que Tchouaméni y Valverde son los hombres fundamentales del esquema. El nivel demostrado por ambos en Balaídos fue una confirmación de un rendimiento constante que sujeta la columna vertebral del conjunto. Su sacrificio es un ejemplo para los demás. Un esfuerzo mayúsculo que tuvo el refrendo del trabajo de los canteranos Thiago, Palacios y Manuel Ángel para ganar un partido que se escoraba imparablemente hacia el empate.
La cúpula de la entidad destaca especialmente las prestaciones de Thiago Pitarch y César Palacios, dos centrocampistas que fueron decisivos en el triunfo en Balaídos. Su calidad, sus recursos técnicos, sus pases precisos, su velocidad de reacción, su potencia, su resistencia y su capacidad de presionar durante todo el partido son virtudes que les hacen candidatos al ascenso definitivo al primer plantel.
Fueron ellos, Thiago y Palacios, junto al eficaz Manuel Ángel, quienes realizaron una presión alta al lado de Valverde y Tchouaméni que llevó al equipo a encerrar al Celta hasta conseguir la victoria. Ese pressing total que Xabi Alonso quiso imponer lo ha conseguido Arbeloa con sus chicos de oro.
Pitarch valdrá pronto 50 millones
Rüdiger ensalza la clase de Thiago Pitarch. Le dijo al chaval en su cara que es muy grande y que va a ser un líder del Real Madrid para la próxima década. Es verdad. El Real Madrid elogia la valentía de Arbeloa para sacar a estos muchachos cum laude precisamente cuando la situación del Real Madrid no es cómoda, sino todo lo contrario. Ancelotti y Zidane habrían tirado de manual de veteranos, como es de ley, pero esa ley antigua no vale parar el técnico salmantino.
Arbeloa piensa que tiene futbolistas en 'su' cantera que pueden aportar mucho al sistema y los pone a prueba precisamente cuando es más difícil. Lo ha dicho el propio Arbeloa: sería muy fácil sacarles al campo con tres goles de ventaja. No. Está utilizando a los mejores dandys de La Fábrica (Di Stéfano dixit) para apuntalar al Real Madrid en una situación crítica. El sueño imposible de ascender lo está haciendo posible Arbeloa dándoles a sus chicos partidos complicados en los que se necesita de su calidad y de sus prestaciones físicas y tácticas, que son colosales, como todos pueden ver.
La cúpula toma esperanzadoras notas. Ellos son, Thiago, Palacios, Manuel Ángel, Cestero, los niños prodigio de una Fábrica que el máximo responsable de la primera plantilla conoce como nadie en la casa. Arbeloa ha dejado claro que pueden jugar en el primer equipo perfectamente. La dirección deportiva valora concienzudamente este examen. Thiago puede examinarse también frente al Manchester City. Y Palacios. Cuidado, la revolución de la plantilla está en marcha.
Thiago Pitarch, durante el Celta - Real Madrid
Las derrotas frente a Osasuna y Getafe introdujeron a la afición en un túnel negro. Los pupilos de Arbeloa seguían pensando que podían vencer al City, pero era ridículo decirlo en público tras esas dos decepciones ligueras. Necesitaban un triunfo como el de Balaídos para reafirmarse ante la competición que todos esperan. Necesitaban esa victoria para pedir a los seguidores que apoyen en la Copa de Europa como han hecho siempre.
El ambiente se ha inyectado de adrenalina «Champions Real Madrid» y ahora todos ven la luz al final del túnel. Arbeloa y Vinicius han lanzado una arenga para que los seguidores conviertan de nuevo el Bernabéu en el teatro de los sueños europeos. El ecosistema interno en la cocina de Valdebebas es muy positivo.
Los futbolistas están convencidos realmente de que van a ganar a Guardiola, una sensación que hace un mes no era general. Los líderes de la plantilla espetan al grupo que no solo van a ganar al City en el Bernabéu sino que van a superar al Manchester en la eliminatoria. Sufriendo, por supuesto. Pero reivindican que van a superar al clásico enemigo de la última década.
Destacamos el mensaje interno de Carvajal, cuya suplencia no evita su liderazgo dentro de la plantilla. Mencionamos a Militao, Ceballos, Bellingham y Alaba, cuyas dolencias no impiden jalear al grupo para ganar a Guardiola y Haaland. Dejamos para el final a Rodrygo Goes. El brasileño espera que le operen de los ligamentos de la rodilla y del menisco en las próximas horas, una vez haya desaparecido la inflamación de la zona. Estará un año sin jugar, como sucede habitualmente en este tipo de lesiones.
Fue Rodrygo quien firmó la eliminación del Manchester City hace cuatro años en el Bernabéu con dos goles en los dos últimos minutos, al filo de lo imposible, que llevaron el partido a la prórroga, donde Benzema rubricó la victoria. Goes dejó dos goles para la historia, camino de La Decimocuarta. El paulista pide a sus compañeros que el miércoles repitan la epopeya. Y sus compañeros piensan vencer y dedicarle el triunfo. Arbeloa y Vinicius ruegan a la afición que animen como en aquella ocasión. Aquellos goles los marcaron Rodrygo y la grada. Vinicius quiere que el madridismo apoye como en aquella Champions, en la que el PSG y el Chelsea también cayeron en el teatro de los sueños. El miércoles comienza otra sesión.