Carvajal explotó con el árbitro
Carvajal explotó contra el árbitro por la roja a Camavinga: «Por tu p... culpa»
El capitán del Real Madrid, que no jugó un solo minuto, terminó enfurecido por la actuación de Slavko Vincic
Las drásticas decisiones que debe tomar el Real Madrid tras un segundo año sin ganar títulos
El Real Madrid sufrió una dolorosa eliminación a manos del Bayern de Múnich y Dani Carvajal, capitán del equipo, fue uno de los que más dolido abandonó el Allianz Arena. Cierto es que el de Leganés no disputó ni un solo minuto del partido, pero estuvo siguiéndolo desde el banquillo y le reprochó de manera insistente a Slavko Vincic su decisión de expulsar a Eduardo Camavinga por doble amarilla. Una cartulina que dará que hablar durante mucho tiempo.
«¡Es por tu culpa! ¡Es por tu puta culpa!», le gritó muy enfadado el capitán del Real Madrid al árbitro esloveno. Ni el hecho de no jugar un solo minuto de la eliminatoria hizo que Carvajal dejara su carácter y, tal y como captaron las cámaras de Movistar, le recriminó la decisión al colegiado. El de Carvajal fue el sentir del vestuario del equipo blanco, que clama contra el arbitraje al considerarlo injusto.
Tras acabar el partido ningún jugador del Real Madrid atendió a los medios de comunicación sobre el césped. Fue ya algo más en frío, cuando Álvaro Arbeloa rompió el silencio y se pronunció por la roja. «No se puede expulsar a un jugador por una cosa así, el arbitro ni sabía que tenía tarjeta y se ha cargado una eliminatoria muy bonita, muy igualada, en todo lo alto y ahí se ha acabado el partido», comentó el salmantino.
Por su parte Rüdiger prefirió morderse la lengua y aunque dejó algunas palabras al marcharse del Allianz Arena, intentó no calentarse de más. «Lo has visto, ¿no?» dijo el alemán a un periodista mientras abandonaba el estadio a la carrera. «De verdad, es mejor que no hable. ¿Si he visto alguna vez algo así? Uf...», terminó el central alemán, que optó por guardar silencio para evitar una posible sanción por parte de la UEFA.
Otro de los que dejó unas breves palabras fue Bellingham: «Es una broma». Con eso zanjó el tema sin entrar a hablar de ello en profundidad porque la UEFA suele ser muy estricta con los futbolistas que cargan duramente contra los arbitrajes. Así pues, imperó la ley del silencio aunque en el Real Madrid hay un enfado mayúsculo con Slavko Vincic.