Giuliano Simeone pugnando por el balón en su partido ante el Alavés
El Atlético sigue sin ganar en Mendizorroza ante un Alavés que dormirá fuera del descenso
Antonio Sivera le agua la fiesta a los colchoneros en un estadio donde llevan sin ganar desde el 2021
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Más de 18.000 aficionados han presenciado el reparto de puntos entre el Deportivo Alavés y el Atlético de Madrid, en un partido en el que los de Coudet necesitaban mucho más los tres puntos que los de Simeone, para distanciarse de la zona de castigo, donde solo dos puntos lo separaban de Las Palmas. El empate también le sirve a los vitorianos para dormir fuera del descenso y encarar la recta final de la temporada con algo más de tranquilidad, tras haber salvado los muebles ante el tercero.
Los de Simeone llegaban al partido con poco a nada en juego, teniendo en cuenta su amplía distancia de diez puntos con el líder y su prácticamente asegurado tercer puesto. Por su parte el Alavés se estaba jugando la vida, en su pelea por no descender. Los de Coudet venían de lograr una importante victoria en casa ante la Real Sociedad, con la que se habían situado a dos puntos del descenso antes de esta, la 34ª jornada. El Atlético buscaba romper una mala racha en Mendizorroza, con dos derrotas en sus últimas dos visitas al feudo vitoriano.
Al inicio del partido las sensaciones de los locales fueron mejores que las de los atléticos. Los rojiblancos no lograban hacerse con la pelota en posesiones largas, ni generar ocasiones, mientras que el Alavés se encontraba bastante cómodo. Sobre el minuto 14, el héroe en la victoria del Alavés contra la Real, Tenaglia, sufrió un choque del que salió trastabillado y por el que tuvieron que entrar las asistencias, aunque por suerte todo quedó en un susto y el argentino pudo continuar en el partido.
Continuaban los minutos y el Atleti comenzaba a sentirse más dominante con el balón, pero aún así los de Simeone no conseguían hacer daño por las bandas, acabando la mayoría de las jugadas en centros laterales sin remate, que no intimidaban a Sivera en absoluto. La primera amarilla del partido llegó en el 28, en una falta de un ex del Atlético, Manu Sánchez, a un ex del Alavés, Giuliano Simeone, en una proyección por banda del argentino que parecía ser el único capaz de inquietar mínimamente a los del cuadro vitoriano.
Susto en las gradas
En el minuto 32 se tuvo que parar el juego por un desmayo en la grada superior a los banquillos de Mendizorroza, lo que los técnicos aprovecharon para dar instrucciones a los suyos, afortunadamente todo quedó en anécdota y el aficionado que sufrió el mareo se recuperó sin problema. En el minuto 39 el colegiado expulsó a Julián Álvarez por una presunta plancha con los tacos sobre Facundo Garcés, pero el VAR le hizo cambiar de opinión y enseñarle finalmente la amarilla al argentino, que se perderá su próximo partido contra la Real Sociedad.
En la segunda mitad todo parecía seguir igual sin mucha verticalidad por parte de ningún equipo, aunque con algún acercamiento por parte del Alavés, aunque sin rematar a puerta. Al borde del minuto 60, el míster atlético trató de revolucionar el partido con la entrada de Sorloth y Samu Lino, sustituyendo a Griezmann y Giuliano. Los cambios sentaron bien a los rojiblancos, la ocasión más clara del partido llegó en el 63, con un balón peligroso de Julián Álvarez que casi acaba en gol en propia puerta de Guevara.
Pasado el ecuador de la segunda parte, ambos entrenadores agitaron el árbol para tratar de llevarse el gato al agua, y en el 72, Kike García estuvo a punto de batir a Jan Oblak. Salvó Sivera a los suyos tras un córner en el que casi anotan Lenglet primero y Le Normand en el rebote. Poco más ocurrió hasta el final del encuentro, donde a pesar de la sucesión de ocasiones para unos y para otros, ninguno consiguió anotar el gol decisivo en un partido muy igualado.