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Mbappé celebra un gol ante el Villarreal en el BernabéuAFP7 vía Europa Press

El secreto de Mbappé: está loco por jugar y hacer goles y marca los tiempos para rendir mejor que en el PSG

  • El francés necesita muy pocos entrenamientos para mantener la forma y Xabi le concede descansos que son físicos y mentales

  • El entrenador le cuida para que ahora ataque seis partidos al máximo nivel con una ambición desmesurada

Lo veíamos en París y lo repite en Madrid. Kylian Mbappé era y es un ejemplo de trabajo en la sombra y dedicación absoluta al fútbol. En París se entrenaba diariamente a la vista de todos y después realizaba una segunda sesión que nadie veía. Masaje, tratamientos de frío y cuidados de toda índole para mimar los músculos y recuperarse cuanto antes de los esfuerzos. El francés probaba todas las novedades e innovaciones para conseguir la mejoría de sus articulaciones en un calendario que exige rendir al máximo cada tres días.

En Madrid lleva a cabo el mismo ritual para mantener la musculatura en perfectas condiciones. Kylian se siente muy a gusto en el Real Madrid y subraya que puede superar el nivel futbolístico plasmado en Francia durante una década. Recordemos que debutó con el Mónaco en Primera a los 16 y con Francia a los 17.

El secreto de los grandes deportistas es cuidarse al máximo durante horas y horas cada día para ser los mejores. Kylian Mbappé lleva diez años haciéndolo. El hijo de Faiza y Wilfried realiza una programación planificada con Xabi Alonso para estar en plena forma sin desgastarse al máximo.

Ustedes han observado ahora la política de actuación que han aplicado el jugador, la selección francesa y el Real Madrid en este último periplo de selecciones. Todo estaba pactado y el club español se encontraba muy tranquilo.

Lamine y Lewandowski deberían aprender de Mbappé

El plan de Mbappé en este reciente periodo FIFA es un buen ejemplo de un factor clave: el conocimiento de su cuerpo.

La estrella francesa sufrió molestias en un tobillo en el partido frente al Villarreal hace dos semanas y acudió a la concentración de Francia para tratar esa dolencia y ponerse bien con el fin de jugar el primero de los dos encuentros de su selección, ante Azerbaiyán. Así fue. Marcó un golazo y dio otro en la victoria por 3-0. Solo entrenó dos días en Clairefontaine antes del encuentro. Tras su buen partido en el Parque de los Príncipes fue liberado por Didier Deschamps para volver al Real Madrid y no jugar con la selección en Islandia. Su seleccionador le mimó. Escuchó al futbolista y actuó en consecuencia. Solo disputó el partido de casa.

El Barcelona y sus profesionales deberían aprender de Mbappé y su sabia medida. La diferencia entre Mbappé y Lamine Yamal es que el francés es veterano y sabe bien cómo manejar su cuerpo, mientras el español es inmaduro y quiere jugar hasta el final. Flick culpó a De la Fuente y el único culpable fue Lamine, que lo quiere jugar todo y se enfada cuando lo cambian.

La diferencia entre Mbappé y Lewandowski es que Kylian ha graduado su físico y se ha resguardado ante los problemas en el tobillo, mientras a Lewandowski, 37 años, le privó su ambición de querer marcar con Polonia y continuó tocado todo el segundo tiempo frente a Lituania, hasta romperse. Ahora será baja en el clásico.

El Barcelona debería adquirir el ejemplo de Mbappé para enseñar a su plantilla. El francés suma 53 goles con Francia y va a superar la plusmarca de Giroud, 57, muy pronto. Pero no se obsesiona por jugarlo todo, como le sucede a Lamine y Lewandowski. La plusmarca puede esperar y lo más importante es sentirse físicamente bien para ganar títulos con tu club y rendir después en el Mundial con tu selección, dentro de ocho meses.

Xabi le deja manejar sus tiempos

Esa sabiduría de Mbappé para saber escuchar a su cuerpo es una virtud determinante en su objetivo de conseguir el mejor rendimiento de su carrera. Pocos pensaban que el francés, 26 años, superaría el nivel monumental que demostró hace unos años. Pues está en ese proceso.

En su primer curso con el Real Madrid, tocando fondo y resurgiendo, fallando penaltis en Bilbao y Liverpool, ya igualó su plusmarca personal de 44 goles en una temporada. Bota de Oro y Pichichi. Pues ahora, en 'segundo de carrera madridista', lleva catorce dianas en diez encuentros, camino de establecer otra marca personal. Pero el parisino demuestra madurez y no se obsesiona con los goles. Regaló un penalti a Vinicius frente al Villarreal. Porque sabe que lo importante en el Real Madrid son los títulos. Y para él también.

El buen planteamiento de Mbappé lo consolida el entendimiento total de su entrenador. Xabi fue cocinero antes que fraile y sabe que debe cuidar especialmente a su futbolista más importante. Es el guipuzcoano el primero que pide a Kylian que le diga cómo se siente para cuidar su rendimiento. Alonso sabe que el ariete conoce bien su cuerpo y desea que le hable claro. Y lo hace con franqueza absoluta. El reto es que rinda a gran altura constantemente.

El último ejemplo de esa compenetración lo hemos vivido esta semana. Mbappé quedó liberado con Francia el domingo y sin embargo no ha entrenado en Valdebebas durante varias fechas.

El técnico madridista le concedió un descanso físico y mental de cuatro días para que vuelva al trabajo y a la competición en plenitud. Para que esté concentrado en el objetivo de atacar seis partidos en veinte días que hay que ganar con él como estilete.

Escribir las mejores páginas de su carrera en el Real Madrid

El responsable de la plantilla le otorgó este asueto porque Mbappé necesita muy poco entrenamiento para mantenerse en buena forma. El control de su estado físico está bien modulado por el cuadro técnico.

Mbappé retorna con toda la ambición. Desea jugar en Getafe. Comerse el mundo. Marcar goles y más goles. Y sobre todo obtener los títulos más grandes, porque tiene asumido que en el Real Madrid lo importante son los grandes trofeos, no los números personales. Mbappé pretende escribir las mejores páginas de su trayectoria profesional en el Real Madrid. Y eso son palabras mayores para alguien que ha ganado el Mundial con Francia a los 19 años.