Andriy Lunin tendrá protagonismo tras la lesión de Courtois
Arbeloa convence a otro gladiador para la causa: «Lunin, tú ganaste la 15ª Champions y la 36ª Liga»
El guardameta ucraniano ya demostró en Mánchester que está en forma y le toca volver a hacer historia
Jerarquía o cantera: el problema que enfrenta Arbeloa con la vuelta de Mbappé y Bellingham
El vestuario del Real Madrid está alucinando con Álvaro Arbeloa. Aquí hay jugadores como Carvajal que llevan tres lustros al máximo nivel y que ostenta la plusmarca de Champions en el mundo, seis títulos nada menos. Aquí hay hombres como Rüdiger y Mbappé que son estandartes rutilantes de este deporte, futbolistas consagrados. Aquí hay referentes como Valverde y Alaba, que también son instituciones del balompié internacional.
Todos han entrenado con técnicos muy importantes de todos los países, tanto en España, como en Alemania, Inglaterra y Francia. Y todos subrayan la experiencia única que están viviendo con Álvaro Arbeloa. El salmantino se gana al futbolista cara a cara. Y ahora se está ganando al último de la lista, Andriy Lunin, que vuelve a ser el primero.
El trabajo que realiza este preparador novato al máximo nivel está sorprendiendo a los grandes futbolistas de este deporte. Su forma de ligar cercanía con autoridad es increíble. Habla con los jugadores como si él fuera otro futbolista actual, porque lo fue, pero después razona su criterio para conseguir tácticamente lo que desea en el césped. Así ha tocado la fibra de todos los jugadores del plan B, porque les ha dicho que si rinden contará con ellos. Y lo está haciendo, porque ellos le están ofreciendo lo que les pide.
Ahora toca Lunin. Debe demostrar otra vez por qué está en el Real Madrid. Quiere que se sume a la causa de Brahim, Mendy, Fran García y Asencio, ese plan B que hoy se siente plan A. El jefe del plantel ha cogido a Andriy por el cuello para convertirle en un líder del equipo titular, porque va a ser un jefe desde la portería, un hombre fundamental para ganar. El profesional que menos minutos sumaba en el equipo va a pasar a formar parte del eje decisivo del Real Madrid por culpa de la lesión de Courtois. Y Arbeloa le ha dicho: tú vales mucho.
Un guardameta sin fantasmadas
Ese es el mérito que más destacan los futbolistas respecto a su entrenador. Arbeloa dialoga con cada profesional individualmente, se sienta con ellos para escuchar sus opiniones en solitario. Y después razona lo que quiere de ellos. Lunin pasa ahora por ese diván para darle confianza y reafirmar sus virtudes.
Es ese contacto personal del preparador con sus pupilos el que consigue que crean lo que les dice. Porque a todos los que escucharon que si rinden van a jugar lo están comprobando. Los canteranos son otro gran ejemplo de ello. Y ahora toca Lunin. El salmantino ha cogido al ucraniano por banda y le ha dicho que tú vales mucho, porque es verdad. Porque lo ha demostrado. Porque ha ganado la Decimoquinta Copa de Europa y la trigesimosexta Liga gracias a su rendimiento excelente.
Lunin y Rüdiger celebran la victoria ante el Manchester City
Le ha dicho que se lo crea, que se lo vuelva a creer en el buen sentido, porque es un gran portero. Y lo más importante: es un espléndido guardameta y ahora lo tiene que volver a demostrar. Arbeloa le pide a Lunin que vuelve a ser un ganador y que decida partidos, como hizo hace dos temporadas.
El arquero ucraniano, en efecto, fue determinante en La Decimoquinta. En Leipzig hizo diez paradones de órdago. Eliminó al Manchester City con aquellas dos magníficas paradas en los penaltis lanzados por Bernardo Silva y por Kovacic, colofón a una excelente actuación a lo largo del partido en el Etihad. Y brilló frente al Bayern de Múnich en semifinales. La última Liga conquistada por el Real Madrid también la ganó él con su sobriedad en los tres últimos meses del campeonato. Arbeloa le ha dicho que tiene que volver a realizar esas actuaciones colosales.
Esta temporada solo ha disputado cuatro encuentros, el último de nuevo frente al Manchester City en el Etihad. Aquel es un estadio que le va bien, porque volvió a ser un portero sobresaliente, realizando paradas soberbias que impidieron que Guardiola se acercara al sueño. Ahora va a disfrutar de un buen ramillete de partidos y tiene que ser ese cancerbero seguro que hemos visto en otras ocasiones y que vimos hace unos días en Mánchester.
64 partidos en seis años repletos de estoicismo
Vivir a la sombra de Courtois no es nada fácil. En los últimos tiempos pensó en un traspaso a la Premier, pero finalmente se quedó en la casa blanca porque le gusta este club y la ambición por conquistar los máximos títulos, cosa que ya ha hecho.
No es sencillo vivir detrás de Courtois porque juegas muy pocas veces y cuando sales tienes que ser determinante como si llevaras compitiendo 30 partidos consecutivos. Sus cifras lo dicen todo: ha jugado 64 en seis años en los que ha recibido 75 goles. Ahora se repite la historia y atacará una nueva prueba de fuego.
Arbeloa le mima porque Lunin se suma verdaderamente a la causa en la fase determinante del curso. Rüdiger le cuida, porque sabe que el ucraniano necesita el respaldo de los titulares para sentirse más fuerte. Verdaderamente no lo necesita, sino que es positivo sentir el apoyo de los compañeros en esta situación crucial de la campaña. Andriy es muy fuerte mentalmente y es esa frialdad la que le permite examinarse al más alto nivel sin temblarle las piernas.
Al ucraniano no le gustan las palomitas en el aire para realizar paradas, que suelen costar goles, ni las fantasmadas. Es eficaz y rechaza disparos de gol con una velocidad felina tanto con los pies como con las manos, sin buscar el brillo. Es disciplinado y eficiente, oscuro en su rendimiento positivo. No le gustan las tonterías bajo palos. Juega muy bien con los pies y lo hace con una tranquilidad inmensa.
El Atlético es su siguiente prueba. El Bayern le espera. Ya eliminó al conjunto alemán hace dos ediciones de la Champions. Entonces hizo historia. Quiere repetirla. Arbeloa se lo pide. A sus órdenes, dice Andriy, con su disciplina por montera. Es su hora.