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Álvaro Arbeloa, en los octavos de final de la Champions League

Álvaro Arbeloa, en los octavos de final de la Champions LeagueAFP

Jerarquía o cantera: el problema que enfrenta Arbeloa con la vuelta de Mbappé y Bellingham

Ser el responsable deportivo del Real Madrid es mucho más que ser un mero entrenador. Es un club rodeado de figuras y negociar quien juega es un trabajo que supera al futbolístico. Las lesiones de las estrellas son las que provocan estos cismas, porque surgen futbolistas del Plan B y muchos de ellos progresan hasta convertirse en titulares del equipo A. Entonces llega la diatriba que Molowny hizo famosa: «Tengo el bendito problema».

El bendito problema era que el canario de origen polaco lideró en diferentes épocas el banquillo del Real Madrid y habitualmente contaba con una quincena de futbolistas que merecían ser titulares fijos y sólo podía alinear a once, con el agravante de que solo se permitían dos cambios. Arbeloa revive ahora el bendito problema: Thiago Pitarch, Brahim y Güler han sido fundamentales en el salto adelante del Real Madrid y ahora vuelven Mbappé y Bellingham para jugar. Ser técnico del Real Madrid, en efecto, no es nada sencillo. Molowny, Del Bosque y Ancelotti decían que era un quebradero de cabeza elegir entre tantos buenos futbolistas para decirles a cuatro o cinco que se quedaban inicialmente en el banquillo.

Arbeloa tiene la virtud de haber inventado a Thiago como director del fútbol madridista y de haber sacado las mejores prestaciones de Brahim, de Guler, de Mendy y de Fran García. Ahora retornan Mbappé, Bellingham y Carreras. Y tiene que decidir. El Real Madrid ha pedido a la FIFA que puedan jugar quince, pero se lo han denegado. Es la broma que sobrevuela por el campo uno de Valdebebas, mientras los castillistas miran de lejos a Thiago, Manuel Ángel y César Palacios para subirse a ese tren ganador. Porque Manuel Ángel también se ha introducido en la pelea de estar en el equipo A gracias a su clase y a su eficiencia en la presión y el corte.

Se presume que Mbbapé será titular en el derbi. Disputó media hora en Manchester y demostró estar rápido y en buenas condiciones. Ahora sumará cuatro entrenamientos más para jugar ante el Atlético. El regreso del número diez francés genera un problema táctico a Arbeloa. Hasta ahora todo el equipo defendía y Vinicius era el más liberado. Mbappé tampoco destaca por su sacrificio defensivo, entre otras cosas porque el técnico quiere frescos a Kylian y a Vinicius para crear goles. Pero esa doble exención significa que los otros ocho futbolistas de campo deben ser gladiadores a la hora de destruir.

El resultado es que el jefe del banquillo madridista apuesta por la efectividad de Mbappé y de Vinicius a costa de una menor eficacia defensiva. El verdadero dilema que martillea la cabeza de Arbeloa es Bellingham. No jugó ante el Manchester City, pero ahora intentará hacerlo en el duelo madrileño. El quid de la cuestión para el entrenador madridista es si Jude juega de salida o le introduce en el segundo tiempo. En ambos casos, los principales afectados son Brahim y Güler.

Pitarch se ha ganado la titularidad

La solución fácil para Arbeloa sería quitar a su canterano, Thiago Pitarch, que no puede protestar, y colocar al centrocampista inglés. Pero el chaval, que adquirió la mayoría de edad hace unos meses, se ha ganado el sitio con sus maravillosos registros técnicos, tácticos y físicos. No puede ser relegado ahora por culpa de las grandes jerarquías de los fichajes. Thiago se ha erigido en el timonel del fútbol del Real Madrid y los hechos han demostrado que no hay otro.

El chico debe continuar siendo el director de la orquesta. Por eso se augura que el combate por la titularidad se centra en Brahim y Güler o Mbappé y Bellingham. Hay un capítulo anexo en esta controversia para complicar más la vida al preparador salmantino: Mbappé dice que Güler es quien mejor le entiende y quien mejores pases le dibuja. No queremos estar en el pellejo de Arbeloa, no. Tiene un verdadero examen paralelo de entrenador del Real Madrid. -

Kylian Mbappé y Arda Güler celebran un gol del Real Madrid

Kylian Mbappé y Arda Güler celebran un gol del Real MadridAFP

El bendito problema se extiende también a la retaguardia. Ferland Mendy y Fran García le han comido el lateral izquierdo a Carreras. El gallego ha sido titular durante media temporada y sus expulsiones sumadas a su lesión dieron paso a Mendy. El francés demostró ser una vez más el mejor lateral izquierdo defensivo del mundo. Arbeloa ha elogiado su rendimiento y su disciplina para entrenar durante meses con una sonrisa mientras no jugaba. Por su banda no pasa nadie, como ensalzaba siempre Ancelotti.

Si está bien, Ferland volverá a ser titular. Arbeloa le espera para la Champions y la gran batalla frente al Bayern de Múnich, cuya afición ya insulta a los blancos, cosa que como dicen en Valdebebas significa que hay miedo. Carreras ha perdido la prioridad. Y no sólo eso, sino que Fran García ha demostrado estar en una forma espléndida y tiene muy poco que envidiar al gallego. La disciplina del manchego y su preparación física también le hacen merecedor a jugar y ha disputado los últimos tres encuentros. El bendito problema del lateral izquierdo tiene un primer clasificado que es Mendy. Y Fran le mueve la silla a Carreras.

El análisis general de esta situación es que Arbeloa aplica un secreto aprendido durante todo este cuarto de siglo en la casa: incitar la competencia extrema por jugar. El rendimiento excelente de Brahim y de Güler han puesto en el debate el retorno de Mbappé y Bellingham. Se ha demostrado que no hay nadie imprescindible e insustituible.

El joven Thiago le ha quitado el sitio a Camavinga y ahora merece continuar de titular aunque vuelva Jude. El lateral izquierdo tiene tres candidatos. Y Arbeloa ha obtenido el máximo rendimiento de Vinicius, de Valverde, de Brahim, de Güler y ha puesto en primera línea de juego a Thiago Pitarch, a Manuel Ángel y a César Palacios. Todo esto lo ha realizado en dos meses.

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