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José Mourinho, durante el entrenamiento previo al Real Madrid - Real Sociedad

José Mourinho, durante el entrenamiento previo al Real Madrid - Real SociedadEuropa Press

Mourinho lo deja claro: «No quiero que el Bernabéu me reciba de forma particular»

José Mourinho regresa al Santiago Bernabéu 13 años después y es imposible que sea un partido más pese al deseo del técnico portugués de no tener grandes fiestas en la previa. El Real Madrid se enfrentará a la Real Sociedad en la jornada 1 de LaLiga aunque en realidad será la segunda que disputen los blancos y el estreno en casa, donde habrá que estar pendientes de la bienvenida que tiene 'The Special One'.

Fue claro en rueda de prensa Mourinho y confesó que no necesita ningún tipo de recibimiento especial. «No quiero que el Bernabéu me reciba de una forma particular. Quiero que reciba al equipo como su pasión. En un momento ese amor vivía en una fase complicada la temporada pasada. Ahora no partimos de cero. Yo no soy importante. Soy capaz de controlar mis emociones y jugar con normalidad un partido que no es normal porque es de tres puntos. Me gustaría que el equipo sintiese algo diferente de lo que ha sentido la temporada pasada», confesó.

Eso es lo más importante para Mourinho, que además sabe que este es un partido más, pero que todos son importantes. «Primer partido en casa, pero es uno de 19. Cada punto es importante. El objetivo es ganar respetando a un equipo que merece ser respetado. Con identidad y grandes jugadores. Nos hará un partido difícil. Ante el Espanyol notamos el apoyo de la afición rival a su equipo y mañana esperamos el de nuestra afición», aseveró.

Ya después el de Setúbal se centró en algunos jugadores en particular y el primer nombre en salir fue el de Vinicius Jr., al que volvió a defender aunque también habló de mejorar ciertos aspectos que le sacan del partido: «La reacción del público normal se puede controlar. La relación de Vinicius con la grada rival puede mejorar. Pero las patadas, insultos, agresiones es responsabilidad del árbitro. Se tiene que hacer justicia. Con la personalidad que tengo yo, si me lo hacen a mí, quizá es roja para mí (risas). Su relación con los estadios adversarios es algo que podemos trabajar».

Confianza en el arbitraje

También habló Mourinho sobre el arbitraje y mandó algún que otro recado, aunque confiando en la honestidad de los colegiados. «El año pasado no vi cada partido de Real Madrid y Barça, no te puedo decir mucho. Lo que puedo decir es que es obvia la diferencia general de Vini con otros jugadores. Ha entrado en una espiral, los adversarios sienten que lo pueden hacer y lo hacen. Es como los niños pequeños, que van hasta donde les permites que vayan. Es un trato que no me gusta. Le dieron una patada que es una agresión, era expulsión», aseguró.

Pese a ello, el de Setúbal considera que los árbitros en España hacen mal su trabajo y no quiere pensar en la alargada sombra de Negreira: «Salvo algunas cosas, me gustó mucho el arbitraje. Esa tarjeta roja sobre la patada a Vinicius entiendo que el árbitro no lo ha visto. Entiendo que el cuarto árbitro no ha querido. Y del VAR puedo decir que no hizo su trabajo muy bien. Pero confío en el arbitraje español. Siempre confío, en Champions también. No pienso algo como 'es amigo de Negreira', no. Han tenido decisiones que han influido en resultados, pero pasa».

José Mourinho prepara con su staff el Real Madrid - Real Sociedad

José Mourinho prepara con su staff el Real Madrid - Real SociedadEFE

El tono calmado de Mourinho durante toda la rueda de prensa, y en general en lo que lleva de segunda etapa como entrenador del Real Madrid, hizo que saliera la pregunta de si está más tranquilo. «No es de ahora, me siento más tranquilo y controlo mejor mis emociones. Llegarán las situaciones de dificultad. No he visto gente con pereza, me gusta que trabajen para el Real Madrid. Quizá también es porque los jugadores y la gente que trabaja aquí me está protegiendo de mi lado oscuro de personalidad», analizó.

Por último, confesó que le gustaría contar con todos los jugadores que tiene en la plantilla y que para él está cerrada aunque con el mercado de fichajes abierto nunca se sabe. «Para mí está cerrada, pero el mercado está abierto. No sabes si un jugador va a venir y te va a decir que se quiere ir. En principio no, pero es algo que puede pasar. En mi cabeza está cerrada y no tengo ninguna petición. Estoy contento. Si alguno se va, yo no me quedaría contento», concluyó.

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