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Los jugadores del Real Madrid lamentan un gol encajado ante el AtléticoEFE

El Real Madrid no se muerde la lengua: «Un pésimo arbitraje decide el derbi»

Hay un enfado mayúsculo en el Real Madrid y da igual si uno pregunta al vestuario, al cuerpo técnico o a la directiva. La impresión que hay ahora mismo en el club es de que el derbi madrileño ante el Atlético de Madrid podría haber tenido un resultado muy diferente si el colegiado, Miguel Ángel Ortiz Arias, llega a hacer un buen arbitraje. El enfado con el colegiado de 41 años es mayúsculo y el partido traerá cola.

No es habitual que en las crónicas oficiales del club haya tal contundencia contra el colegiado, pero en esta ocasión no dudas. «Un pésimo arbitraje decide el derbi», dice el Real Madrid en su titular. Lo acompaña la durísima entrada de Kang-in Lee sobre Fede Valverde, con Ortiz Arias perfectamente colocado aunque únicamente señaló falta. Falta y a seguir porque desde el VAR, Daniel Jesús Trujillo Suárez guardó silencio, así que se reanudó el juego 11 contra 11 para incredulidad del equipo merengue.

Sí había avisado antes el VAR a Ortiz Arias para que castigara con tarjeta roja una durísima entrada de 'Cuti' Romero sobre Jude Bellingham. Fíjense cómo ha sido el arbitraje del colegiado madrileño, que en directo pitó falta del inglés y amarilla. Le corrigieron desde la sala VOR y le mandaron al monitor para que considerase una posible expulsión del defensor argentino, pero optó por dejarlo en amarilla.

El club blanco considera que dicha acción reunía todos los elementos para ser sancionada con tarjeta roja: tacos, impacto a la altura de la rodilla, fuerza excesiva y un peligro evidente para la integridad del futbolista. Dio lo mismo porque se quedó en amarilla y el árbitro pareció no querer mostrar la roja por eso de no arruinar un derbi. Ahora bien, ese no es ningún criterio y la cartulina debió ser de color rojo.

Más aún, consideran en el Real Madrid, tras lo sucedido con Dean Huijsen. Tras el descanso, el internacional español derribó a Giuliano Simeone dentro del área y Ortiz Arias señaló la pena máxima y mostró amarilla. Entendió el VAR que Huijsen no quiso jugar el balón y llamó al colegiado para que lo expulsara, decisión que terminó tomando Ortiz Arias para aumentar todavía más el enfado del club blanco. «Muy extraño todo», comentó Mourinho tras el partido.