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José Mourinho, durante el Barcelona - Real Madrid del pasado domingo

José Mourinho, durante el Barcelona - Real Madrid del pasado domingoEFE

Lección de Mourinho a Flick: las 3 claves tácticas del Real Madrid para destrozar al Barça

majestuoso plan de José Mourinho para tumbar al FC Barcelona y tomar el Camp Nou. Tanto se habló de la posible goleada del equipo azulgrana al merengue para sentenciar la Liga que apenas se valoró la posibilidad de que los blancos ganaran y se reengancharan al campeonato de la regularidad. Esto último fue lo que pasó y si alguien creía desde hacía semanas ese era el entrenador de Setúbal. 'The Special One' regresó para esto.

Florentino Pérez recuperó a José Mourinho y le dio las riendas del equipo en otro momento delicado, en otra ocasión en la que el FC Barcelona se mostraba muy superior al Real Madrid. En las dos últimas temporadas casi se había convertido en tradición que los clásicos se saldaran con fiesta azulgrana. 0-4 en el Bernabéu, 5-2 en la Supercopa de España 2025, 3-2 en la de 2026 o 2-0 la última vez en el Camp Nou en lo que fue además el partido en el que el Barça conquistó la pasada Liga.

Este historial, sumado a que el Barça llegaba tras contar por victorias todos sus partidos en esta Liga, hacía que fuese muy favorito respecto al Real Madrid, repleto de dudas y con dos derrotas en su casilleros: Real Betis y Atlético de Madrid, ambas fuera de casa. Sin embargo, José Mourinho trazó un plan para el que Hansi Flick no tuvo respuesta.

Lo primero que ideó Mourinho fue un mediocampo con Tchouaméni para contener al Barça cuando tuviese el balón y con Arda Güler y Bernardo Silva para disputarle el cuero. Los últimos clásicos la posesión había sido total para el Barça, pero en esta ocasión en la primera mitad fue solo de 59 % a 41 % y además la mayoría del balón culé fue en su propio campo. Todo lo contrario a los merengues, que lograron jugar mucho rato cerca de la portería de Joan García.

Esto lo consiguió el Real Madrid, y aquí está otra de las claves, gracias a la presión asfixiante de Yan Diomande, Jude Bellingham y Kylian Mbappé. Además, a diferencia de otras veces, solo el astro francés, que marcó los dos goles merengues, se libró de las tareas defensivas, lo que permitió al equipo de José Mourinho inquietar a su rival en todas las fases del juego. Rodri Hernández y Pedri jamás estuvieron cómodos mientras que a Fermín López le tocó hacer la guerra por su cuenta.

Partido encaminado a las tablas

El gran planteamiento del Real Madrid le valió para adelantarse (0-1), aunque en el minuto 60 Raphinha Dias puso el empate. Los minutos pasaron y el Barça, que ahora sí tenía el balón, tuvo alguna ocasión para adelantarse aunque Lunin estuvo sobresaliente. Todo parecía ir encaminado a las tablas, un marcador que parecía firmar el Barça de Hansi Flick, pero no el Real Madrid de José Mourinho, empeñado en sorprender a la contra y llevarse los tres puntos.

Ahí llegó la tercera clave del partido, el cambio Bernardo Silva por Eduardo Camavinga que terminó siendo decisivo. Bellingham puso a correr al centrocampista francés, que aprovechando su potencia y su frescura le ganó la batalla a Cubarsí en una jugada que ya es historia de los clásicos y firmó un pase de la muerte para que Mbappé solo tuviese que empujarla. Fue el 1-2, el gol de la victoria que celebró Mourinho tirándose por los suelos consciente de que su plan había salido perfecto. El Real Madrid está de vuelta.

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