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Diego Pablo 'Cholo' Simeone en su vicroia número 344 en LaLigaRicardo Larreina/ EuroPress

Simeone vuelve a hacer historia como técnico del Atlético e iguala el récord de victorias de Luis Aragonés


Parecía imposible que en el Atlético de Madrid alguien pudiera acercarse a la figura de Luis Aragonés. Sin embargo, si hay alguien capaz de hacerlo, ese es Diego Pablo Simeone. Desde su llegada al banquillo rojiblanco hace ya casi 15 años, el argentino se ha convertido en lo más parecido al eterno técnico de Hortaleza. Ha pasado de ser un entrenador a convertirse en un auténtico emblema del club, una figura que trasciende lo meramente futbolístico y cuya importancia va mucho más allá de los resultados.

Este sábado, además, Simeone igualó un récord que Luis Aragonés mantenía desde hacía décadas y que parecía inalcanzable para cualquier entrenador. El Cholo alcanzó las 344 victorias en Liga al frente del Atlético de Madrid, igualando al Sabio de Hortaleza en lo más alto de la historia del club y, además, lo ha hecho con 192 partidos menos que su antecesor. Unos números de auténtica leyenda para un técnico que llegó al club con la misión de reconstruir un equipo que atravesaba momentos complicados. Sin embargo, desde el primer día lo convirtió en un conjunto ganador.

Todo comenzó un 7 de enero de 2012 en La Rosaleda, en un empate sin goles ante el Málaga (0-0). Sin embargo, la primera victoria que empezó a construir este histórico récord llegó una semana después, en el Vicente Calderón. Los colchoneros se impusieron por 3-0 al Villarreal gracias a un doblete de Radamel Falcao y a un tanto de Diego Ribas, en un encuentro que marcó el inicio de una era que cambiaría para siempre la historia reciente del club rojiblanco.

Aquella victoria fue el primer paso de un proyecto que, apenas dos temporadas después, devolvería al Atlético de de Madrid al primer plano del fútbol mundial. En la campaña 2013-14, un equipo liderado por nombres como Courtois, Godín, Miranda, Gabi, Arda Turan, Koke o Diego Costa, bajo la dirección de Simeone, logró lo que parecía imposible en pleno dominio de Real Madrid y Barcelona. Los rojiblancos conquistaron una Liga histórica que se decidió en la última jornada y, además, en el escenario más difícil posible: el Camp Nou. Allí, un cabezazo eterno de Diego Godín permitió a al club rojiblanco proclamarse campeón y firmar una de las páginas más memorables de su historia.

Aquel título supuso un punto de inflexión para el club. El Atleti dejó de ser visto como un aspirante ocasional para convertirse en una potencia capaz de competir de tú a tú con cualquiera. Una semana después estuvo a apenas unos instantes de lograr su primera Copa de Europa en una final frente a su eterno rival, el Real Madrid. Aunque el desenlace fue doloroso, aquella temporada confirmó definitivamente que el Atlético de Simeone había llegado para quedarse entre la élite del fútbol mundial.

La confirmación definitiva no tardó en llegar. Apenas unos meses después, el Atlético firmó una de las exhibiciones más recordadas de la era Simeone al golear por 4-0 al Real Madrid en el Vicente Calderón, un resultado que evidenció que el título de Liga no había sido una casualidad. Aquel equipo había dejado de ser una sorpresa para convertirse en una realidad capaz de competir y superar a cualquiera.

Y si en España ya se había ganado el respeto de todos, en Europa terminó de consolidarse un año después. El Atleti volvió a protagonizar una sensacional campaña continental, superando a algunos de los mejores equipos del continente y demostrando que no entendía de favoritos. Daba igual el rival, los rojiblancos competían siempre al límite. Sin embargo, el destino volvió a ser cruel con los de Simeone.

Tras alcanzar una nueva final de la Liga de Campeones en 2016, de nuevo frente al Real Madrid, los penaltis les privaron esta vez de levantar una Copa de Europa que rozaron con la punta de los dedos. Dos finales en tres años, un logro histórico que confirmó al Atlético como una de las grandes potencias del fútbol europeo y elevó definitivamente la figura del Cholo a la categoría de leyenda rojiblanca.

Pero a nivel liguero no sería hasta 2021 cuando Simeone volviera a tocar la gloria. Fue una temporada marcada por la pandemia, pero también por los goles decisivos de Luis Suárez y por el trabajo de un proyecto que llevaba años construyéndose. Con una plantilla sólida y perfectamente reconocible, el Atlético de Madrid consiguió volver a imponerse a Real Madrid y Barcelona para conquistar una Liga que confirmó que aquello no había sido cuestión de una sola generación.

Lejos de conformarse, el conjunto rojiblanco ha seguido compitiendo al máximo nivel y soñando con ampliar su palmarés. Y esa ambición sigue intacta. De hecho, en este inicio de temporada ha arrancado con fuerza, consolidándose una vez más como uno de los principales candidatos al título.

Este círculo se cerró con la victoria de este sábado ante el Levante. Un triunfo que permitió a Diego Pablo Simeone alcanzar las 344 victorias en Liga e igualar el récord de Luis Aragonés. Dos figuras separadas por generaciones, pero unidas por un mismo legado: haber cambiado para siempre la historia del Atlético de Madrid.