El Real Madrid se llevó los tres puntos de su visita a Santander
Racing de Santander 0-3 Real Madrid
El Real Madrid no falla en su visita a la tierra de Gento y rompe el invicto del Racing como local
El equipo de José Mourinho ganó con autoridad en su regreso a El Sardinero 15 años después y mantuvo la distancia con Barcelona y Atlético
El otro secreto de Mourinho: una preparación física colosal y una fe inquebrantable en su idea
La tierra de Paco Gento volvió a ser testigo de una tarde de gloria madridista. Quince años después de su última visita, el Real Madrid regresó a Cantabria para romper el invicto del Racing y rendir, sobre el césped del Sardinero, uno de los estadios más míticos del fútbol español, un homenaje implícito a uno de los grandes mitos de su historia con una convincente victoria que se produjo gracias a los goles de Mbappé, Bellingham y Diomande (3-0).
La ilusión en la capital cántabra por volver a jugar contra el Real Madrid era máxima, pero el equipo merengue no estaba para bromas. La victoria frente al Barça le había dado la posibilidad de recortar la diferencia de puntos a tres y Mourinho le hizo saber a los suyos que el duelo contra el Racing era igual de importante.
Los blancos–vestidos de rosa en El Sardinero–salieron con la actitud correcta y, tras un par de llegadas sin demasiado peligro, en el minuto 9 de la primera mitad vieron como Munuera Montero señaló un penalti a favor por una falta de Prati sobre Mbappé que fue tremendamente protestada por los jugadores del Racing.
El colegiado jienense lo tenía claro, recibió la confirmación del mismo desde la sala VOR, Mbappé se dirigió al punto de penalti y batió a Agirrezabala con un disparo fuerte que el exguardameta del Athletic se quedó cerca de parar.
El astro francés festejó con rabia el gol, pero no había tiempo que perder. El 0-1 era un resultado insuficiente para el Real Madrid. Quedaba mucho partido y Mourinho sabía que podía pasar cualquier cosa. De ahí que el técnico portugués le insistiera a los suyos la necesidad de seguir atacando.
Kylian Mbappé celebra el 0-1 ante el Racing de Santander
Los 11 guerreros captaron el mensaje y diez minutos después de celebrar el primer gol de la tarde llegó el segundo. El Real Madrid inició una jugada desde el centro del campo que recibió Güler, el turco filtró el balón al espacio para Bellingham y el inglés, con regate incluido a Agirrezabala, se encargó de hacer el resto y de darle algo más de tranquilidad al Real Madrid.
El 0-2 dejó tocado al Racing. En la cabeza de José Alberto no entraba encajar dos goles en menos de media hora, pero el Madrid no quería sumar una nueva decepción a domicilio. El partido de los de Mourinho estaba siendo sencillamente perfecto. Sin embargo, los merengues querían más y, al borde del minuto 40, Diomande volvió a demostrar que el conjunto merengue había acertado a la hora de gastarse más de 140 millones en él y marcó un auténtico golazo que dejó más tocado si cabe al equipo cántabro, al que, pese a su ímpetu, no le estaba saliendo nada.
El extremo marfileño se encargó, con su tercer gol de la temporada, de dejar sentenciado el encuentro antes del descanso para disgusto del Racing. La victoria no se le iba a escapar al conjunto blanco. La sensación de superioridad estaba siendo tremenda.
El Real Madrid baja el ritmo
Tras el paso por los vestuarios, no hubo cambios ni en el Racing ni en el Real Madrid y en los primeros compases se pudo ver a un equipo local algo más metido en el partido. Era lo único que podían hacer. Nadie iba a ganar en actitud a la escuadra de José Alberto, que no dudó en animar a los suyos cada vez que recuperaban el balón.
El Racing estaba apretando al Real Madrid pese al resultado adverso y El Sardinero, espoleado por La Gradona de los Malditos, se empezó a activar para intentar ayudar a su equipo a reducir diferencias y así poder recibir una pequeña alegría en forma de gol.
Mbappé tira a puerta en una acción del Racing - Real Madrid
El deseo de los cántabros estaba claro. Lo malo para el Racing es que el Real Madrid no estaba por la labor de encajar ningún tanto. El objetivo personal de Mourinho era el de irse de Santander con la portería a cero, algo que solo había sido capaz de lograr dos veces en lo que iba de temporada–frente a Málaga y Villarreal en el Bernabéu–.
El resultado no se movió y Mourinho decidió dar descanso a Arda Güler, asistente en el 0-2, y metió en el campo a Brahim, que venía de jugar más bien poco en los últimos tiempos. El portugués veía segura la victoria y decidió darle minutos al futbolista hispano-marroquí.
Poco después de meter a Brahim en el campo, el Racing pidió penalti por mano de Tchouaméni dentro del área y Munuera Montero lo señaló en primera instancia. Sin embargo, desde el VAR le dijeron que la posición del francés era natural y que no existía motivo alguno para decretar la pena máxima, algo que enfureció tanto a los aficionados racinguistas presentes en El Sardinero como a José Alberto.
El penalti no se señaló y Munuera Montero reanudó el encuentro para disgusto del Racing, que empezó a asumir que no iba a ser capaz de perforar la portería de Thibaut Courtois y que, además, iba a perder su condición de invicto en El Sardinero, donde había cosechado tres victorias y dos empates en lo que iba de temporada.
FICHA TÉCNICA
3- Real Madrid: Thibaut Courtois; Trent, Konaté, Huijsen, Marc Cucurella; Bernardo Silva (Camavinga, 77'), Tchouaméni; Arda Güler (Brahim, 67'), Bellingham, Diomande (Endrick, 85'); Mbappé.
Goles: 0-1 Mbappé (p. 11'); 0-2 Bellingham (21'); 0-3 Diomande (36')
Árbitro: José Luis Munuera (comité andaluz). Amonestó a los locales Belocian (34'), Iker Luque (45+1') y a los visitantes
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 11 de LaLiga EA Sports disputado en los Campos de Sport de El Sardinero (Santander) ante 22.892 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un emotivo minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo).