El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el centro
Entidades hispanistas presentan una queja ante la FIFA por prohibir a los futbolistas responder en español
El Protocolo de Santa Pola pide al máximo órgano futbolístico pide «una rectificación pública e institucional», pidiendo perdón «explícitamente a la nación de México»
El Protocolo de Santa Pola, un grupo formado por hispanistas de variada ideología y ubicación geográfica, ha presentado una queja formal ante la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, «por el agravio idioma español», es decir, por no permitir a los futbolistas responder o usar el español durante las ruedas de prensa que se están produciendo con motivo del Mundial de Fútbol. A algunos jugadores incluso se les ha denegado el uso de este idioma en México, unos de los países anfitriones de este torneo y cuyo idioma oficial es el español.
Esta queja se ha formalizado a través de una carta firmada por Alberto Abascal, portavoz del Protocolo de Santa Pola. «Me dirijo a usted en la condición de representante del Protocolo de Santa Pola, comunidad panhispánica que reúne a 57 entidades de trece países hispanos y como observador riguroso del devenir cultural y deportivo internacional, con el propósito de manifestar nuestra más enérgica protesta y profunda indignación ante los sistemáticos episodios de censura y marginación lingüística acaecidos durante las comparecencias de prensa de la presente Copa Mundial de la FIFA 2026», señala el escrito.
El dirigente de la entidad hispanista recalca que se ha denegado el uso del español en México, una nación «alberga a más de 140 millones de hispanohablantes» y en Estados Unidos, «donde el español es la lengua lengua materna de cerca de 60 millones de ciudadanos». «Hemos asistido con estupefacción a situaciones de una bajeza argumental irrisoria, en las cuales comisarios y moderadores de la FIFA han vetado el uso del español a futbolistas y entrenadores plenamente competentes en esta lengua», lamenta esta asociación.
Pone como ejemplo una rueda de prensa en México en la que no se permitió al jugador holandés Frenkie de Jong, jugador del FC Barcelona cuyo manejo del español es notable, responder a un periodista en este idioma. «Pese a la voluntad explícita del deportista de responder en español a los medios locales, la organización intervino para conminarle a deponer su actitud y obligarle a expresarse en lenguas ajenas a la realidad inmediata del entorno receptor, tales como el inglés, el japonés o el alemán. Otro ejemplo esclarecedor es el del jugador marroquí Hakimi, que al intentar responder en español le obligaron a responder en inglés», apostilla.
«Pausa de hidratación» y no «hidration break»
Desde el Protocolo de Santa Pola cargan también contra una de las excusas expuestas por los organizadores de la FIFA para no permitir el uso del español en estos eventos. «Aducir, como se ha hecho de manera harto laxa, la 'escasez de medios de traducción' constituye una flagrante falacia y un insulto a la inteligencia colectiva. Una entidad de la envergadura de la FIFA, que gestiona presupuestos multimillonarios y que abandera la vanguardia de la gestión deportiva global, no puede ampararse en la carestía técnica. Menos aún en el actual paradigma tecnológico, donde las herramientas de traducción automatizada y la inteligencia artificial facilitan la mediación lingüística de forma inmediata y accesible», indica.
«Podríamos añadir también cúmulo de agravios hacia México como país anfitrión, el hecho de que los carteles indicadores no se hayan escrito en inglés y español, estando solamente en inglés. 'Hydration break' se escribe pausa de hidratación», añade la asociación en este sentido. «Esta política restrictiva no solo agravia al país anfitrión, sino que inflige un desprecio desmesurado a la decena de naciones hispanohablantes participantes en esta justa deportiva», argumenta.
«Rectificación pública e institucional»
«El fútbol, bajo los propios estatutos de la organización que usted preside, debe ser un vehículo de unión, respeto e inclusión. Imponer el monolingüismo o la exclusión de una de las lenguas más pujantes y habladas del planeta en el propio suelo donde esta es soberana representa un acto de colonialismo cultural inaceptable», asegura Alberto Abascal en esta misiva.
Por todo ello, la asociación hispanista pide a la FIFA que procesa «a una rectificación pública e institucional», pidiendo perdón «explícitamente a la nación de México, a los profesionales de la comunicación y a la comunidad hispanohablante global por el agravio cometido».
También pide restituir «de manera inmediata los derechos lingüísticos de los participantes, garantizando que el español sea considerado lengua de pleno derecho en todas las actividades oficiales, ruedas de prensa y comunicaciones del torneo, dotando a las salas de prensa de los recursos de interpretación preceptivos».
El Protocolo de Santa Pola está formado por un grupo de hispanistas de variada ideología y ubicación geográfica. Se trata de un documento de cohesión en común y de «un punto de encuentro y de partida. Un compromiso de cooperación y de amistad», según consta en sus estatus.
«Su denominación proviene de la villa de Santa Pola, en Alicante, España, donde tuvo lugar el primer encuentro internacional de asociaciones. Allí, se leyó por primera vez el documento, durante la mesa de asociaciones, en la que participaron una treintena de asociaciones de varios países, unos de forma presencial y otros por video conferencia», remarca la asociación en su web.