Bellingham celebra su gol ante Panamá

Bellingham celebra su gol ante PanamáAFP

Bellingham evita la sorpresa e Inglaterra amarra la primera plaza

Se gana el pase a dieciseisavos y se medirá a un tercero de grupo

Inglaterra cumplió con las expectativas y se proclamó campeona de su grupo. Se espera mucho de los británicos en este Mundial después de su gran papel en la última Eurocopa y hubo quien dudó tras su empate con Ghana. En esta última jornada se lo jugaban todo y apareció Bellingham para guiar a su país hasta la siguiente fase.

El grupo, de inicio, parecía un trabalenguas. Si ganaba Ghana y no ganaba Inglaterra, Ghana quedaba primera e Inglaterra jugaría con Portugal. Pero si Ghana no ganaba y ganaba Croacia, sería Croacia la primera de grupo y se las vería con Senegal. Aunque todo era diferente si Inglaterra ganaba, independientemente de si ganaba Ghana o de si ganaba Croacia.

Son las cosas de este Mundial en el que hay que seguir los partidos con una libreta de anotaciones. Al menos en esta última jornada en la que un gol cambia todo y mueve todos los cruces por el reparto de los terceros. Con este formato, la FIFA hizo saltar por los aires la emoción de los grupos, ya que lo complicado era no clasificarse. Y solo importaba el orden, como si se jugaran a los chinos quién le toca a quién.

Con esa sensación de que no importaba nada salieron todos al campo. Se podría haber eliminado la primera media hora y nadie la habría echado en falta. Incluso algún despistado que se hubiera conectado tarde al partido habría tardado en darse cuenta de que las equipaciones estaban cambiadas. Panamá iba de blanco e Inglaterra, de rojo, cuando lo normal es verlas a la inversa. Lo mismo, cosas del nuevo fútbol. Todo por vender. Como las pausas de hidratación esas de las que dice la FIFA que no se lleva un duro.

No se vio fútbol hasta que llegó la primera. Y tampoco demasiado después. Alguna llegada tonta de José Luis Rodríguez, el de Panamá, el que sí dejaron entrar en Estados Unidos. No le detectaron joyas. Inglaterra tenía el balón, aunque creaba muy poco peligro. Estaba tranquila porque se veía muy superior y daba por hecho que el gol llegaría más pronto que tarde, pero lo mismo pensó con Ghana y la cosa acabó como acabó.

La jugada más peligrosa la creó Harry Kane, aunque de manera espiritual. Asustó simplemente por su presencia. Tanto que Córdoba quiso despejar para que no pillara la pelota el del Bayern y la estrelló en su compañero Andrade. A punto estuvo de colarse en la portería... y eso había sido lo mejor del partido hasta ese momento.

Parecía que a Inglaterra no le importaba demasiado que Croacia fuera ganando y le arrebatara la primera plaza del grupo. Pero entonces apareció Bellingham para solucionar la papeleta. El bueno, el de hace dos años, el jugador desordenado que está por todas partes y que ha regresado en esta Copa del Mundo. A ver cuánto dura.

Saka botó un córner al primer palo y ahí estaba el del Madrid para hacer el primero. Jorge Gutiérrez se preocupó más por que Bellingham no rematara que por dónde estaba la pelota y el 10 estuvo mucho más listo. Alargó la pierna en el momento justo e hizo sonar el Hey Jude.

El del Madrid fue protagonista en el 62 y lo volvió a ser cinco minutos más tarde para sentenciar el partido. Cogió el balón por la banda izquierda, se internó hasta casi la línea de fondo y sacó un centro medido a la cabeza de Harry Kane. No perdonó el del Bayern para anotar su tercer gol en este Mundial. 0-2 y a esperar a ver qué tercero de grupo le toca en dieciseisavos. Lo probable es que sea Senegal.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas