Marruecos celebra el gol que les llevaba a la prórroga ante Holanda
Marruecos elimina en los penaltis a una Holanda que contaba con una ayuda inestimable del Cielo
Gakpo adelantó a Países Bajos dos días después de anunciar la muerte de su hijo. Diop empató en el descuento y en la tanda ganó el que menos falló
Marruecos sigue adelante en el Mundial y se verá en octavos con Canadá. Era el duelo más esperado de esta ronda el que tenía con Países Bajos y casi fue el más decepcionante. Acabó resolviéndose el partido en los penaltis, donde los africanos fallaron menos (aunque lo hicieron, y mucho). Una parada de Bono allanó el camino y Saibari marcó el definitivo. Aún así, lo único que se recordará será el gol de Gakpo, dos días después de anunciar que había perdido el bebé que esperaba con su mujer.
Se ponía a prueba la racha de catorce partidos de Países Bajos sin perder en un Mundial. Y ya son quince, aunque no le sirve de nada. No cae desde que se vio con España en Sudáfrica. La última vez todavía era Holanda, aunque sigue sin estar muy claro cómo hay que llamarla. En Qatar y en Brasil se fueron por penaltis contra Argentina. Esta vez ha sido con Marruecos.
Apuntaba a ser el mejor partido de dieciseisavos y empezó como uno cualquiera de fase de grupos. Sin ritmo y con demasiado respeto por parte de los dos equipos, conscientes ambos de que en las eliminatorias cualquier error se paga y que remontar no es cosa menor.
Si no trasnochó para ver el partido y tiene curiosidad por él, puede obviar los primeros 20 minutos, aunque tampoco le pasará nada si deja de lado toda la primera mitad. Dos paradones de Verbruggen que saldrán en los resúmenes, como respuesta a un cabezazo de El Aynaoui y a un tiro de Achraf desde el filo del área, una buena mano de Bono tras un disparo lejano de Van de Ven y poco más.
No había rastro en Monterrey de la Holanda que se vio en la primera fase. Tampoco del Marruecos que deslumbró en el debut ante Brasil. Lo que sí apareció fue un calor que por primera vez en el Mundial dio sentido a la pausa de hidratación. La necesitaba hasta Infantino, que se quitaba la chaqueta en el palco.
Van Nistelrooy dialogaba con Koeman en el banquillo holandés tratando de buscar una solución. Su equipo había ido retrasando las líneas durante la segunda mitad y Marruecos se había crecido, creando algo de peligro con las llegadas en velocidad de Achraf. Estrelló un balón en el larguero, casi marca un gol olímpico y se plantó solo delante de Verbruggen, con la suerte para Holanda de que llegó Van de Ven para sacar limpiamente la pelota. El del PSG era, con diferencia, el mejor del partido.
Llevaba Marruecos el peso del partido pero el premio del gol se lo llevó Holanda. Y no podía ser por medio de otro. Parecía escrito en el destino. Un gol que llegó desde el cielo y que lo envió a la red el corazón de Gakpo. Perdió a su hijo hace dos días y decidió junto con su mujer continuar en el Mundial para homenajear desde el campo a ese bebé que esperaban. Remató un balón perdido en el área, pero el gol casi fue lo de menos. No pudo ser más emotivo. Se llevó las manos a la cabeza y rompió a llorar. Todo su equipo entró en el campo para arroparlo. Un momento que nunca olvidará.
A la desesperada
Le quedaban veinte minutos a Marruecos para voltear la situación. Después de las semifinales de Qatar, caer en dieciseisavos de final en México habría sido un verdadero desastre. Se había invertido mucho en esta generación, convenciendo a jugadores no nacidos en Marruecos a base de talonario y ofreciéndoles un proyecto sólido. No podía ocurrir. E Isasa Diop lo evitó cuando Holanda ya se veía en octavos. En el 91, aprovechando un centro desde la izquierda de Talbi y ganándole la espalda a Van Dijk, para prolongar la eliminatoria 30 minutos más.
Las prórrogas suelen caer del lado del que mejor templa los nervios. Marruecos se echó atrás después del gol, pero fueron ellos los que estuvieron a punto de mover el marcador. Rahimi se coló en el área, recortó al defensa y lo hizo todo perfecto ante de disparar, pero se topó con un milagroso Verbruggen. Hay paradas que cuentan como un gol. Y otras que envían una eliminatoria a los penaltis.
Los 11 metros se convirtieron en una competición a ver quién erraba menos. Anotó Koopmeiners, pegado al palo derecho. 1-0. Envió El Aynaoui al larguero. Kluivert se estrelló en el palo. Rahimi anotó, con ayuda de una pierna inoportuna de Verbruggen. 1-1. Marcó Weghorst. 2-1. También Talbi. 2-2. La mandó Achraf al palo. Y Bono se la detuvo a Summerville. Saibari tenía la eliminatoria en su pierna. Gol y a octavos.
ficha técnica
- Países Bajos: Bart Verbruggen; Virgil van Dijk, Nathan Ake (Teun Koopmeiners m.71), Jan Paul van Hecke, Micky van de Ven (Jarrel Hato m.86), Denzel Dumfries; Ryan Gravenberch (Quinten Timber m.86), Frenkie de Jong (Marten de Roon m.110); Cody Gakpo (Justin Kluiver m.113), Brian Brobbey (Wout Weghorst m.71), Crysencio Summerville.
- Marruecos: Yassine Bounou; Achraf Hakimi, Noussair Mazraoui, Issa Diop, Chadi Riad (Salah Eddine m.75); Ayyoub Bouaddi (Samir El Mourabet m.79), Azzedine Ounahi (Soufiam Rahimi m.86), Ismael Saibari, Bilal El Khannouss (Chemsdine Talbi m.86), Neil El Aynaoui; Brahim Díaz (Gessime Yassime m.79).
- Goles: 1-0, m.72: Cody Gakpo; 1-1, m.90+1: Issa Diop.
- Serie de penaltis: 1-0: Teun Koopmeiners; 1-0: Neil El Aynaoui al travesaño; 1-0: Justin Kluivert, falla; 1-1: Soudiam Rahimi; 2-1: Wout Weghorst; 2-2: Chemsdine Talbi; 2-2: Quinter Timber por fuera. 2-2: Achraf Kahiki, al palo; 2-2: Crysencio Summerville, ataja Bounou. 3-2: Ismael Saibari.
- Árbitro: Wilton Sampaio, de Brasil. Amonestó a Issa Diop.
- Incidencias: Partido de dieciseisavos de finales de la Copa Mundial de Fútbol, celebrado en el Estadio Monterrey, norte de México, ante 51.243 aficionados.